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Cibervigilancia El Estado Mayor quiere rastrear internet por su cuenta en busca de filtraciones 

El JEMAD busca un 'software' para medir, en principio, "el impacto de las actividades de la estructura operativa de las fuerzas armadas españolas" en internet. No obstante, el sistema deberá poder buscar información "en repositorios habitualmente usados por los hackers", en aquéllos que "pudieran estar suministrando información confidencial" e incluso en sitios web que copien contenidos publicados por los Ejércitos.

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Entrada a la Base de Retamares en Madrid, que depende del EMAD. Imagen: @EMADmde

La oficina del Estado Mayor de la Defensa (EMAD) busca 'software' para monitorizar internet, los contenidos de los medios de comunicación y las redes sociales. La idea es "proporcionar informes que permitan a sus analistas extraer conclusiones y, en su caso, elevar propuestas". Pero los requisitos técnicos de la licitación —que no parte del Ministerio de Defensa sino directamente del más alto mando militar— van mucho más allá de un mero termómetro de la opinión pública, al exigir que la herramienta pueda vigilar incluso "respositorios potencialmente relacionados con las FAS que pudieran estar suministrando información confidencial de la institución".

Según puede consultarse en el Portal de Contrataciones del Estado, es la propia Jefatura de Asuntos Económicos del Estado Mayor de la Defensa quien publicó como órgano de contratación esta licitación a principios de este mismo mes. Con un presupuesto base de 90.750 euros para dos años, este organismo busca contratar un paquete de 'software' capaz de medir "el impacto de las actividades de la estructura operativa de las fuerzas armadas españolas en los medios de comunicación social e internet".

El gabinete del JEMAD (GABJEMAD) justifica la necesidad de esta licitación "como medio para medir la efectividad de las actividades de información y proteger la reputación de las Fuerzas Armadas (FAS)", una medida que el gabinete estima "necesaria" para "conocer el impacto que tiene la estructura operativa de las FAS como organización en la sociedad y la opinión pública".

Llama la atención que la licitación de tal herramienta parta directamente del Gabinete Técnico del JEMAD y no del propio Ministerio de Defensa, cuya Dirección de Comunicación Institucional ostenta de forma explícita tal competencia según el artículo 2.2 i) del Real Decreto 998/2017, de 24 de noviembre, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Defensa:

"Artículo 2.2 i) Realizar los seguimientos de la información aparecida en los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, para su posterior análisis y tratamiento documental, así como gestionar y mantener las bases de datos establecidas al efecto".

Una vigilancia bastante profunda

Con este contrato, Estado Mayor hace especial hincapié en una serie de requisitos que debe cumplir la herramienta de 'software' encargada de peinar internet. Aparte de hacer seguimiento a medios, redes sociales y servidores con "información de acceso público" —algunos precedentes de actividades de vigilancia en las redes sociales por parte de mandos del Ejército no parecen muy tranquilizadores— , también se vigilará "la información que pueda afectar a la institución que esté disponible en servidores habitualmente empleados por los hackers".

Se buscarán filtraciones de información secreta y, de paso, 'pirateos' de contenidos. El gabinete del JEMAD especifica claramente que con la herramienta se monitorizará internet para detectar "sitios con enlaces a páginas web de las FAS", "respositorios potencialmente relacionados con las FAS [¿un foro de militares, por ejemplo?] que pudieran estar suministrando información confidencial de la institución", "sitios web que copian contenidos publicados por las FAS (generalmente trozos de texto)" y, por último, "imágenes que permitan la identificación de las FAS sin consentimiento".

Margarita Robles, Pedro Sánchez y el general Fernando Alejandre (d), jefe del Estado Mayor de la Defensa. - EFE

Por último, la misma herramienta deberá ser capaz de rastrear las tiendas de aplicaciones, como Google Store y Play Store, "para detectar aplicaciones móviles que tengan la finalidad de detectar posibles usurpaciones de identidad o intento de robo de información relacionada con las FAS".

Esta plataforma de cibervigilancia para el Estado Mayor deberá ser accesible desde internet y para 20 usuarios como mínimo, bajo el control de un administrador. Los informas que emita deberán poder ser personalizables, y finalmente la empresa que gane el concurso quedará obligada a impartir cuatro cursos de formación de la herramienta tanto en el Cuartel General del EMAD como en la Base de Retamares en Madrid.

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