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El cierre del Congreso impide 
que los trabajadores recuperen derechos y prestaciones

La Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso deja en el cajón iniciativas que contaban con mayoría suficiente para hacerse leyes. Entre ellas, la subida del salario mínimo, la derogación del artículo del Código Penal contra los piquetes de la huelgas o la prestación por desempleo para mayores de 52 años.

El líder de Podemos , Pablo Iglesias, estrecha la mano del secretario general del PSOE, Pedro Sanchez, al finalizar el último lpano de la XI Legislatura. EFE/Paco Campos

JAIRO VARGAS

@JairoExtre

MADRID.-  La medianoche de este lunes, Alberto Montero, diputado de Podemos, dejará de ser diputado y presidente de la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso de los Diputados. “Se siente mucha frustración”, reconoce. Porque, con la disolución de las Cortes, no sólo se disuelven las dos cámaras, sino también las esperanzas de millones de trabajadores españoles que han visto recortados sus derechos y abaratado su despido durante los últimos ocho años.

La composición del Congreso tras el 20 de diciembre, de mayoría progresista, posibilitaba un giro de 180 grados sobre todo en las políticas implementadas por el PP los cuatro últimos años. Algo que llevaban en sus programas PSOE, Podemos, IU y otras fuerzas políticas con representación parlamentaria. Pero la falta de un acuerdo de Gobierno entre estas fuerzas ha dado al traste con las esperanzas de muchos y también con iniciativas que ya contaban con el respaldo de la mayoría de la Cámara Baja para llevarse a término.

El presidente de la comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso, Alberto Montero.-PODEMOS / DANI GAGO

Una de ellas, de las más importantes para Montero, era la posibilidad de que la prestación por desempleo volviera a ser accesible a partir de los 52 años, después de que el PP elevara la edad mínima para recibirla a los 55. “Son un colectivo muy golpeado”, apunta Montero. Y no se equivoca, ya que la reforma laboral del PP abarató su despido y eliminó incentivos para su contratación. Pero de nada servirá esa Proposición No de Ley (PNL) que contó con el respaldo de todos los grupos menos el de los populares. Muerto el Congreso, se acabaron las leyes.

Porque en la comisión de Montero sólo se han aprobado PNLs. Tampoco muchas, pero ilusionantes para todos aquellos que se beneficiarían con ellas. En estos escasos cien días de actividad parlamentaria, ninguna PNL ha podido dar lugar a Proposición de Ley que aprobaran las Cortes y se llevara al Boletín Oficial del Estado. “Las PNLs sirven para visibilizar y discutir una problemática específica y para sondear las sensibilidades de cada grupo político de cara a ver si puede prosperar en una Proposición de Ley”, explica Montero.

Montero: “Espero que iniciativas ya aprobadas puedan llevarse directamente a su tramitación como ley”

Otra de las importantes era una vieja reivindicación sindical: la elevación del Salario Mínimo Interprofesional, que en España es de los más bajos de Europa. La Comisión aprobó por mayoría instar al Gobierno a su adecuación a lo dictado por la Carta Social Europea, algo que no ocurre y que Bruselas afeó a Mariano Rajoy hace pocos meses. Este documento ratificado por España estipula que el salario mínimo tiene que garantizar las condiciones de vida básicas y debe ser similar al salario medio, que en España se sitúa en torno a los 26.000 euros anuales.

También se llevó a pleno una iniciativa similar, promovida por ERC, que obtuvo un respaldo unánime. “No ha quedado en nada”, aclara Montero, que confía en que “el trabajo hecho no vaya del todo al cubo de la basura” y que “iniciativas ya aprobadas puedan llevarse directamente a su tramitación como ley”. Pero no lo tiene claro. “Después de elecciones seguro que volveremos a discutir las mismas cuestiones de nuevo”, lamenta.

Sigue vigente el artículo contra el derecho de huelga

“El 315.3 sigue plenamente vigente aunque hay
un posicionamiento
mayoritario que
apuesta por su derogación"

Otro de los asuntos que más respaldo tuvo en la ya difunta comisión parlamentaria era la derogación del artículo 315.3 de Código Penal. Los sindicatos realizaron varias movilizaciones, apoyadas por PSOE y Podemos, contra este artículo que permitía juicios con penas de cárcel para miembros de piquetes durante las huelgas. Tras el absolutorio juicio de los Ocho de Airbus, ningún grupo salvo el PP se opuso a su eliminación. “Sigue plenamente vigente aunque hay un posicionamiento mayoritario que apuesta por su derogación. Estaría derogado si hubiera habido gobierno”, deja claro Montero. Pero no hay Gobierno ni lo habrá, al menos, hasta septiembre, mientras los juicios a más de 300 sindicalistas siguen adelante.

Lo más preocupante para Montero es que la correlación de fuerzas progresistas se debilite tras el 26 de junio. Sobre todo porque durante esta efímera legislatura, “ha habido múltiples entendimientos, entre el PSOE y las fuerzas del cambio. Incluso a veces con la derecha”, apunta Montero en referencia a Ciudadanos. “No había una lógica de pactos que condicionara las votaciones, el sentido del voto estaba marcado por el contenido de la proposición, y ya no había un rodillo en forma de mayoría absoluta para bloquear nada”, añade.

La urgencia de modificar las pensiones

"Este Congreso podía haber eliminado la reforma de las pensiones del PP"

Los españoles se disponen a esperar. Algo que no han dejado de hacer desde el 20-D, aunque Montero apunta a problemas que apremian, como un cambio en las políticas de financiación de las pensiones públicas. “Con este Parlamento se podían haber explorado vías de financiación alternativas y eliminado la reforma del PP con su factor de sostenibilidad y de actualización del 0.25% cada año”, explica el diputado de Podemos. “Si seguimos así, no me canso de amargar a mis alumnos diciéndoles que no van a saber lo que es una pensión pública. No llega para pagarlas con las cotizaciones y estamos vaciando el fondo de reserva, pero también es debido a los salarios de hoy y a la precariedad de los empleos”, asevera.

Muchas y de calado son las iniciativas que se quedan en los cajones de Carrera de San Jerónimo, pero si algo le duele a Montero ─y a todos los ciudadanos que votaron contra el PP─ es que la reforma laboral de Rajoy continúe vigente. “Se podía haber tumbado sin demasiados problemas. La sensibilidad que se percibía entre nosotros y el PSOE, en asuntos sobre el mercado laboral, era bastante similar, podríamos haber avanzado mucho”, lamenta Montero antes de culpar a los socialistas por “preferir unirse a un programa con Ciudadanos que hoy ya no vale de nada, antes que a una opción de cambio abierta”. El 26-J los españoles vuelven a la urnas, aunque nadie sabe si Montero y muchos otros volverán al Parlamento.