Público
Público

Estas son las exclusivas sobre Villarejo que hacen que 'Público' sea una "máquina trituradora"

Las informaciones sobre las reuniones del comisario jubilado con Rajoy y Cospedal son las últimas de multitud de exclusivas de este diario que, desde 2015, han ido poniendo al descubierto la máquina del fango de 'las cloacas del Estado'.

José Manuel Villarejo compareciendo este 20 de octubre de 2021 ante la comisión parlamentaria que investiga la presunta trama parapolicial diseñada para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas.
José Manuel Villarejo compareciendo este 20 de octubre de 2021 ante la comisión parlamentaria que investiga la presunta trama parapolicial diseñada para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas. Chema Moya / EFE

Este miércoles el comisario jubilado José Manuel Villarejo tuvo que comparecer de nuevo en sede parlamentaria para dar explicaciones de sus actividades ilícitas en la 'comisión Kitchen'. Allí, tuvo que responder a unas cuantas preguntas que giraban en torno a las dos últimas exclusivas que ha dado Público.

La primera desvela que María Dolores de Cospedal le recibió mes y medio antes de ser detenido, en noviembre de 2017, en su despacho cuando era ministra de Defensa. En esa reunión, Villarejo la presionó para que el Servicio de Prevención de Blanqueo dejara en paz sus cuentas bancarias. La ministra prometió ayudarle. En la grabación, Villarejo se muestra nervioso, e incluso amenazante, ante el temor infundado de que podía ser detenido en cualquier momento al estar siendo investigado por blanqueo.

Y la segunda exclusiva, publicada esta misma semana, apunta más alto, directamente al expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Público recoge al conversación íntegra que mantuvo Villarejo el 15 de marzo de 2014 con el secretario de Estado de Seguridad entonces en funciones, Francisco Martínez. En esa charla, el comisario jubilado le transmite se había reunido tres días antes con Rajoy. Una reunión breve, en la que Villarejo narra que recibió el refrendo de Rajoy  para indagar sobre el extesorero del PP, Luis Bárcenas. "A trabajar", le consignó escuetamente el entonces presidente.

A la vez que Villarejo confirmaba en el Congreso las informaciones de Público asegurando que "quería tener la certeza de que era él (Rajoy) quien estaba detrás de las órdenes", también arremetía contra este medio, el que más ha investigado sus actividades, y el primero que le puso en la palestra. "No leo las informaciones de Público, uno de los medios que más me ha atacado", dijo el comisario jubilado en respuesta a los portavoces de la comisión.

"Público no se ha definido precisamente por ayudarme mucho –dijo Villarejo--. He tenido multitud de querellas, las he perdido todas". Y añadió: "Además, es una máquina, es una trituradora. No hay momento que no espere para darme en la cresta". Como si el periodismo se tratara del ejercicio de contentar o respaldar amistades en lugar de buscar información veraz, como Público lleva haciendo desde que en 2015 empezó a tirar de la manta de lo que se ha terminado llamando ‘las cloacas del Estado’.

Un periodismo de investigación incómodo que, exclusiva tras exclusiva, ha ido desgranando la mayor trama corrupta de la historia reciente de este país. Una trama soportada en los pilares más básicos de la democracia y que ha arrastrado a funcionarios de Policía y de Justicia de todas las escalas (incluidas las cúpulas), cargos políticos y con responsabilidad de Gobierno, editores, periodistas, empresarios y abogados.

Público no se ha dejado amedrentar por las continuas amenazas y querellas interpuestas (prácticamente todas ganadas), ni tampoco por el escaso o nulo eco que el resto de medios de comunicación se hacen de nuestras exclusivas, como muy bien explica este jueves nuestra directora, Virginia Pérez Alonso, en este artículo.

Primer macrojuicio

Esta exhaustiva labor de investigación ha contribuido a que Villarejo se esté enfrentando, por fin, al primer gran juicio en su contra, que se está celebrando en la Audiencia Nacional. La Fiscalía le pide 109 años y 10 meses de prisión por los presuntos delitos de cohecho activo y pasivo, tráfico de influencias, extorsión, revelación de secretos y falsedad documental en relación a tres piezas separadas o líneas de investigación englobadas en el denominado caso 'Villarejo' o macrocausa 'Tándem': 'Land', 'Iron' y 'Pintor'.

Detrás de estos nombres se esconden tres ejemplos perfectos del operativo desplegado por la organización de Villarejo durante décadas con total impunidad; una "organización criminal", según la Fiscalía Anticorrupción, que se enriqueció a través de encargos de particulares y de grandes empresas para espiar y neutralizar a rivales (o para resolver situaciones límite), aprovechando la condición de policía de Villarejo y de todos los medios policiales a su alcance.

El comisario jubilado no está solo en este juicio. El caso acumula un centenar de personas imputadas y se sientan en el banquillo junto a él, entre otros, su socio, Rafael Redondo, el comisario Enrique García Castaño, alias el Gordo, o su mujer hasta hacer un total de 27 personas encausadas. Algunas ya han llegado a acuerdos con la Fiscalía, por lo que el peso del juicio se centra en Villarejo.

Piezas 'Land', 'Iron' y 'Pintor'

En la pieza Pintor están investigados los empresarios sevillanos Juan y Fernando Muñoz Támara, marido y cuñado respectivamente de Ana Rosa Quintana, junto a dos de sus abogados por poner en marcha un plan de extorsión contra un ex colaborador de los Muñoz, Mateo Martín Navarro -alias 'Pintor'-, y el letrado de éste, el ex juez Francisco Javier De Urquía.

La pieza Land trata de la contratación de Villarejo por parte de una de las hijas del creador de la urbanización de lujo 'La Finca', en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón con el objetivo de hacerse presuntamente de manera irregular con una herencia familiar y según la contratante en su primera declaración, para evitar la quiebra de la sociedad promotora de la urbanización, Procisa.

Y la pieza Iron se investiga la contratación de Villarejo y su equipo por parte del despacho de gestión y defensa de patentes Herrero y Asociados SL. El supuesto objetivo de la contratación era, según el auto, apoyar a este despacho en un procedimiento de arbitraje y ante una querella penal por competencia desleal contra una serie de exsocios que habían abandonado Herrero y Asociados SL para montar un supuesto despacho competidor.

Las investigaciones de Público desvelan que los pagos al comisario que tiene que ver con la implicación de socios de Herrero y Asociados SL en el Caso Emperador o Caso Gao Ping. Esta caso investiga una macrotrama que se destapó en una operación policial en 2012 que trataba de defraudar al fisco en la importación de contenedores anuales de artículos de bazar y, por otro lado, evadir a China las grandes cantidades de efectivo generado en la venta de lo importado. Pues en este caso también se vio involucrado Villarejo, ya que según desveló Público estuvo acechando a ricos empresarios involucrados en el caso para ofrecerles sus servicios. En este reportaje se cuenta todo este entramado al detalle.

Todo arrancó en enero de 2015

Como decimos, el papel de Público en la investigación sobre las fechorías del comisario Villarejo ha sido clave desde que el 15 de enero de 2015 este periódico en primicia la existencia del comisario, desconocido hasta entonces por la opinión pública, y de sus andanzas impunes. Cientos de artículos de investigación desde esa fecha engrosan un riguroso trabajo periodístico que ha sacado a la superficie el hedor de las 'cloacas de Interior' y otras inmundicias que salpican a las esferas del poder político, policial y empresarial del país.

Desde ese 15 de enero de 2015 hasta que fue detenido el 3 de noviembre de 2017, Público fue tirando de la manta e informando a la opinión pública a base de exclusivas las corruptelas del comisario. Ese día, desvelamos que el pequeño Nicolás se hacía pasar por empleado del comisario Villarejo. Por entonces, lo único que se sabía de él es que era uno de los autores del informe Veritas, en el que se aseguraba que el exmagistrado Baltasar Garzón tenía relaciones con narcotraficantes y participaba en orgías.

Exclusiva tras exclusiva

Dos semanas después, revelamos que la Unidad de Asuntos Internos, que dirigía el comisario Marcelino Martín Blas, y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) investigaban una operación de blanqueo de capitales relacionada con Guinea Ecuatorial. A partir de ahí, fueron tres años intensos de investigaciones que fueron poniendo al descubierto multitud de nombres que habían contratado los servicios de Villarejo para hacer trabajos al margen de la ley o simplemente habían sido salpicados por su inmundicia. Es el caso del comisario García Castaño, el expresidente madrileño Ignacio González, o incluso empresarios del Ibex, como Adrián de la Joya o Mauricio Casals.

Villarejo también se manchó las manos al verse involucrado en otro caso gravísimo que desveló Público como fue el informe falso contra Podemos y sus líderes, conocido como PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) y que no ha admitido ningún juzgado, por el que se confirmó la creación de una brigada política al servicio del Gobierno para desacreditar opositores del Gobierno del PP. Multitud de informaciones que fue desvelando Público durante ese tiempo, refrendadas por una sentencia judicial que avala su veracidad, y que quedan resumidas en este extenso y detallado reportaje.

La 'operación Kitchen'

Desde noviembre de 2017 hasta marzo de este 2021, cuando fue puesto en libertad provisional, Villarejo ha contado sus días en prisión. Pero mientras tanto, la investigación periodística y judicial corrían cursos paralelos y han seguido desentramando toda la maraña corrupta que fue tejiendo el comisario jubilado durante décadas. Entre rejas, el comisario ha ido aportando información interesada y múltiples versiones contradictorias. Y fuera, los escándalos seguían implicándole. Uno de los más relevantes, sin duda, es el que le llevó este miércoles de nuevo al Congreso, la llamada operación Kitchen.

Una operación auspiciada en el año 2013 por el Ministerio de Interior, entonces dirigido por Jorge Fernández Díaz para sustraer información sensible al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, entonces en prisión, y pudiera perjudicar a altos cargos de este partido. Una operación para la que se pidió ayuda a Villarejo, al ex número dos de la policía, el también comisario Eugenio Pino, y al antiguo chofer de Luis Bárcenas. Sin embargo, siguen existiendo muchas sombras sobre esta operación, en la que casi nada es lo que parece. En este reportaje de Público de 2020 explicábamos todas sus claves

Más noticias