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Comunidad de Madrid El adelanto electoral de Ayuso refuerza a Vox y radicaliza al PP

La intención de la dirigente conservadora con estas elecciones es librarse de un aliado incómodo, afianzar su posición en el PP y gobernar de la mano de Vox, una formación con la que se siente mucho más cómoda.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, conversa con el presidente de Vox, Santiago Abascal, y la portavoz ultraderechista en la Asamblea, Rocío Monasterio. EFE
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, conversa con el presidente de Vox, Santiago Abascal, y la portavoz ultraderechista en la Asamblea, Rocío Monasterio. EFE.

Habrá elecciones en la Comunidad de Madrid el próximo 4 de mayo. La presidenta Isabel Díaz Ayuso pulsó el botón del adelanto electoral el miércoles, ante la sorpresa de su socio de Gobierno, Ciudadanos (Cs), que afronta su peor fractura interna, en busca de su propia supervivencia tras las fugas hacia el Partido Popular (PP). La intención de la dirigente conservadora con estas elecciones es librarse de un aliado incómodo —las desavenencias entre Ayuso y el vicepresidente Ignacio Aguado han sido públicas y notorias en los dos últimos años—, afianzar su posición en el PP y gobernar de la mano de Vox, una formación con la que se siente mucho más cómoda, como han advertido de manera recurrente desde sus propias filas.

En ese futurible Ejecutivo madrileño, Ayuso tendría que convivir con Vox de la misma manera que lo ha hecho con Ciudadanos. La dirigente del PP nunca ha ocultado su buen entendimiento con la portavoz de la formación ultraderechista, Rocío Monasterio, pero Pablo Casado sí ha marcado distancias con Santiago Abascal, especialmente en los últimos meses. Hasta ahora Vox ha ejercido de 'aliado externo' de los gobiernos de coalición entre PP y Cs, pero si se confirman las tendencias, sería la primera vez en la que Vox entraría a formar parte de un Gobierno con el PP, con todas las implicaciones que ello supondría.

Las encuestas publicadas en los últimos días apuntan a que Ayuso ganará con holgura pero necesitará a la formación ultra para gobernar. Según una encuesta de NC Report para el diario La Razón publicada este domingo, el PP conseguiría 46 escaños en la Asamblea de Madrid, mientras que Vox se convertiría en la tercera fuerza parlamentaria con 19 escaños. La popular necesitaría el apoyo de los de Rocío Monasterio y también la abstención de Ciudadanos, que obtendría 8 diputados, para gobernar. El apoyo de los naranjas no está asegurado, especialmente después de los últimos movimientos.

Ayuso quiere convertir los comicios madrileños en un "plebiscito" sobre su figura

Lo cierto es que Ayuso quiere convertir los comicios en un  "plebiscito" sobre su figura y, por ende, sobre el futuro de la derecha en este territorio. La operación ha contado con el visto bueno de Pablo Casado, el líder del PP, pero cada paso de la presidenta madrileña ha estado medido por su jefe de gabinete, el todopoderoso Miguel Ángel Rodríguez. El objetivo final del que fuera 'mano derecha' de José María Aznar es encumbrar a Ayuso hasta La Moncloa.

Ayuso apenas lleva dos años de alta exposición mediática. Anteriormente había sido diputada y portavoz en la Asamblea de Madrid y también se encargó del equipo de redes de la anterior presidenta, Esperanza Aguirre, que fue su mentora. El exsecretario de Estado de Comunicación con José María Aznar ha jugado un papel determinante en la gestión de la crisis del covid-19 y ha logrado que Ayuso se mantenga en el foco mediático a base de polémicas y frases que al más puro 'estilo Donald Trump'.

La posición de Ayuso radicaliza al PP

La dirección del Partido Popular deberá hacer frente a una de las discusiones estratégicas que mantiene el partido desde que Pablo Casado llegó a la presidencia: acercarse a las posturas de Vox o converger hacia el centro. Halcones versus palomas. Estas dos posturas están claramente contrapuestas en dos liderazgos dentro del partido: el de la citada Ayuso y el del barón gallego, Alberto Núñez Feijóo, el único dirigente popular con mayoría absoluta.

"Lo que dice Vox es lo que llevo escuchando toda la vida dentro del PP", dijo en una ocasión la presidenta madrileña, dejando entrever su sintonía con Vox. "Hemos dicho que no a la política frívola, a la política del tuit y a la política populista. Insisto, de las dos partes, de los dos extremos. Los extremos en Galicia no han entrado en el parlamento", subrayó Feijóo en julio de 2020, cuando logró su cuarta mayoría absoluta en Galicia. Dos visiones contrapuestas que Casado ha tratado de integrar en su discurso.

A principios de semana desde el entorno del líder del PP decían que tenían un plan para "desactivar" a Vox, como ya hicieron con Ciudadanos, que pasaba por "marcar distancias con la formación ultra y no entrar en "sus marcos" ni sus "discursos interesados": "No vamos a travestirnos", apuntaban las citadas fuentes. Tras el adelanto electoral, la cúpula del partido ha cerrado filas con Ayuso y asume con naturalidad el papel protagonista de Vox.

Cs luchará por sobrepasar la barrera del 5% en Madrid

La moción de censura auspiciada por PSOE y Ciudadanos en la Región de Murcia —finalmente frustrada por tres tránsfugas de Cs— contra el Partido Popular sirvió de excusa a la presidenta madrileña para activar el botón del adelanto electoral. Ese mismo miércoles anunció el adelanto electoral y cesó a todos los consejeros de Ciudadanos. Ignacio Aguado salió a anunciar su "irresponsabilidad" y le pidió que recapacitara. Pero no surtió efecto.

Las elecciones en la Comunidad de Madrid han pillado con el pie cambiado a los naranjas, que en una semana han visto cómo han perdido dos gobiernos de los que formaban parte. La situación del partido no puede diferir más a la de hace dos años, cuando obtuvieron 24 escaños y lograron la tercera plaza. Fuentes del partido no ocultan que su objetivo ahora es superar la barrera del 5% del voto en la Comunidad de Madrid, clave para tener representación. Si lo logran sus votos podrán ser decisivos.


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