Público
Público

El juicio de Gürtel echa un cable a la investidura de Rajoy

El tribunal no permite preguntas sobre los sobresueldos de la cúpula del PP. Y los acusados de la trama corrupta se crecen al ver a su 'número dos' defenderse, negándolo todo y cuestionando la validez de los documentos incriminatorios porque están escaneados y no son originales

Publicidad
Media: 1
Votos: 1

El considerado número dos de la trama Gürtel, Pablo Crespo, en una imagen del monitor de la sala de prensa de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares./ EFE

SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID).- El juicio a la trama de corrupción Gürtel iba a ser el gran cuestionamiento del Partido Popular, donde creció la red corrupta durante toda una década. Pero la confesión del cabecilla, Francisco Correa, coincidió con la crisis del PSOE. Y la declaración del número dos, Pablo Crespo, llega con el anuncio de la convocatoria del pleno del Congreso para el debate de investidura de Mariano Rajoy.

Crespo, el guardián de la santabárbara de Gürtel, era interrogado esta tarde por la acusación popular que ejerce ADADE, la Asociación de Abogados Demócratas que intentó, sin éxito, traer a colación al propio Rajoy mientras el procesado sacaba balones fuera: ambos son de Pontevedra y se conocen desde la década de los 80, pero no son amigos.

¿Le felicitaba usted las fiestas?”, interrogó la letrada. El presidente del tribunal, Ángel Hurtado, rechazó esta pregunta porque no venía a cuento. La acusación popular volvió a la carga al preguntar a Crespo por los sobresueldos del PP que figuran en otro sumario. “Esa pregunta no procede”, zanjó de nuevo el magistrado.

“¿No procede ninguna pregunta del Partido Popular?”, replicó la letrada de la acusación.

Hurtado se metió entonces en el jardín de recordar que el PP no figura en la causa, como había hecho la semana pasada. Pero el magistrado José Ricardo de Prada estuvo al quite, le susurró unas frases, y el presidente recordó que este partido figura en la causa como beneficiario a título lucrativo y que no había vinculación con la pregunta.

Estrategia defensiva bronca

Los miembros de la trama Gürtel se han crecido en la novena jornada del juicio al ver a Pablo Crespo defenderse, negando todo soborno y cuestionando hasta los documentos del interrogatorio porque estaban en soporte informático y no son originales. Hasta se ha negado a reconocer los más obvios.

Esta estrategia defensiva bronca, que busca la nulidad por vulneración del derecho a la defensa, ha sido frenada tras el receso por el tribunal: “Estamos en la política del papel cero”, destacaba Hurtado mientras recordaba la validez de los documentos, que son exhibidos en las pantallas en formato electrónico.

Crespo pasó a responder a las preguntas de la fiscal. Aunque, cuando podía, se negaba a reconocer los documentos en soporte físico. O pedía comprobar los metadatos de los documentos, para saber si eran originales o meras copias. O no recordaba bien...

El número dos de Gürtel negó conocer toda corrupción, amaño, soborno a funcionario y dádiva alguna. Él seguía las instrucciones de Correa, y se ocupaba hasta de tramitar sus órdenes sobre la fortuna oculta en paraísos fiscales. Y si las administraciones públicas les hacían dividir las facturas, era un problema de dichos organismos.

La Comunidad de Madrid se enriqueció con Gürtel

Hasta acusó a la Comunidad de Madrid de “enriquecimiento injusto” porque aún les deben "al menos 100.000 euros" por actos organizados y que no han cobrado. Ni siquiera sabe  quién es el "ALV" que aparece en la documentación incautada y que la Fiscalía considera que es Alberto López Viejo. El delfín de Esperanza Aguirre que adjudicó 348 actos a las empresas de Correa por importe cercano a los 7 millones de euros de los que obtuvo un beneficio de 2,6 millones.

Crespo dice desconocer todas las iniciales que figuran en la Caja B de Gürtel, cuya existencia tampoco conoce. El manejaba dinero metálico que sacaba del banco. Cobraba 5.000 euros mensuales, una parte de ellos en un sobre. ¿Lo declaraba a Hacienda?, preguntó la fiscal. Se ha negado responder: figura en otra pieza del caso Gürtel.

El abogado en busca de la nulidad

Y mientras el banquillo se crecía con Crespo, su defensor, Miguel Durán, intentaba ralentizar el interrogatorio y exigía a la fiscal: "Soy un abogado ciego y tengo el derecho a que se me informe de qué documentos se le muestran a mi defendido". Documentos que no pidió que fueran tratados en formato Braille antes del juicio.

Cuando la fiscal, Concepción Sabadell, ha exhibido documentos incriminatorios que van más allá del año 2005, Durán se ha encendido y ha vuelto a la carga con sus alertas de nulidad.

Este juicio abarca los primeros años de la trama, sus negocios entre 1999 y 2005. Pero la fiscal Sabadell exhibió documentos posteriores y dijo que la fecha límite era “orientativa”.

Al oír la palabra orientativa, Durán atronó: si estos documentos se utilizan ahora, entonces no pueden ser utilizados en las otras ocho piezas de Gürtel que están pendientes de juzgar. Es el principio conocido como non bis in idem, que prohíbe juzgar dos veces por los mismos hechos.

Crespo recurrió a la estrategia de sacar el balón ante las preguntas-diana que realizó VIrgilio Latorre, acusador por exdiputados socialistas valencianos, quien se centró en los blanqueadores y testaferros de Gürtel. Desde Ramón Blanco Balin, el cerebro financiero de la trama, al famoso Arturo Fasana, de quien Crespo reconoció mantener "muchísimas reuniones" y que era administrador de la cuenta "Soleado", un paraguas con el que gestionaba la fortuna de evasores fiscales españoles.

Nuevamente Durán aconsejó en voz alta a su defendido que no respondiera, porque era objeto de investigación en la pieza principal del caso pendiente de ser juzgada.

Guiños a los compañeros de banquillo

Crespo fue felicitado por otros acusados en los recesos y aprovechó el interrogatorio para hacer gestos a sus compañeros de banquillo: alardeó de su relación con Correa, su amigo antes que jefe, y hasta alabó al extesorero del PP Luis Bárcenas, con quien tenía que pelear en cada factura porque era “extraordinariamente riguroso” y comprobaba cada detalle antes de pagarles: “No ha habido dinero ajeno al circuito legal” en los pagos del PP, enfatizó Crespo.

Para completar, Crespo, exsecretario de Organización del PP gallego, fue preguntado por una letrada de la acusación por su relación "con Oubiña". Este despiste provocó la carcajada entre acusados, defensores y periodistas: había preguntado por el famoso traficante gallego Laureano Oubiña en lugar de Xosé Cuiña, el eterno delfín de Manuel Fraga que odiaba a Rajoy.

Más noticias en Política y Sociedad