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CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD El fiscal español Castresana pierde ante un abogado británico en la carrera para el Tribunal Penal Internacional

El letrado Karim Khan, en el equipo de la ONU que investiga los crímenes del autodeterminado Estado Islámico, ha obtenido este jueves el mayor respaldo en una ronda de consultas para el cargo de fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, en una apretada carrera, en la que Castresana ha llegado a la última ronda, entre nueve candidatos iniciales, como uno de los favoritos hasta el final. 

El candidato español a fiscal jefe del TPI promete agilizar los casos
El fiscal madrileño Carlos Castresana trabaja actualmente en el Tribunal de Cuentas.-EUROPA PRESS 

No ha podido ser. La candidatura de Carlos Castresana para el cargo de fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI) se ha quedado a las puertas del éxito final. Este jueves ha obtenido un respaldo mayoritario en la cuarta ronda de consultas para el puesto el abogado británico Karim Khan. Castresana ha llegado hasta el final, entre nueve candidatos iniciales, llegando, junto a Khan y al irlandés Fergal Gaynor a la terna final. Era el "candidato del consenso", según el Gobierno español, que había impulsado su candidatura. 

Carlos Castresana, que en la actualidad está destinado en el Tribunal de Cuentas, tiene una amplia experiencia en derecho penal internacional. De hecho, es el único fiscal de los tres candidatos finales. Fue el fiscal que impulsó el caso contra el dictador chileno Augusto Pinochet en la Audiencia Nacional y contra las juntas militares de Argentina. Además, ejerció como Comisionado de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala de Naciones Unidas.

En su carta de presentación para el cargo de fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, con sede en La Haya (Países Bajos), Castresana expuso que cuenta con más de 40 años de ejercicio profesional, de los cuales la mitad ha trabajado en el ámbito de la Unión Europea y la otra mitad, en América Latina, África y Asia, algo que, en su opinión, podría contribuir a rebajar las tensiones entre "países del norte y del sur, países grandes y pequeños". Su proyecto para impulsar el TPI era "ilusionante", según fuentes del Gobierno español. Pero quizá los equilibrios políticos internacionales en este momento concreto, con el cambio de gabinete en la Administración estadounidense, país muy crítico, hasta ahora, con el  Tratado de Roma, que dio origen al TPI en 1998, ha podido influir en la elección del británico Khan. 

Khan ha recibido en la consulta más del 50% de los apoyos; 100 de los 123 estados adheridos al TPI han manifestado que es un candidato aceptable, según ha podido saber Público. Si bien es cierto que tras la tercera ronda de consultas en la Asamblea de Estados Parte, los candidatos británico e irlandés se posicionaron como los principales aspirantes, prácticamente empatados, la candidatura del español Castresana no perdía fuerza. Su proyecto para relanzar el Tribunal Penal Internacional incluía a corto plazo revisar los casos pendientes, algunos llevaban aparcados desde hace casi dos décadas, y "tomar decisiones" que implicarían priorizar los que tuvieran más posibilidades de éxito, teniendo en cuenta el interés de las víctimas, y dejar en "hibernación" los demás.Ahora, Khan tendrá que esperar hasta el próximo lunes para saber si la Asamblea confirma el resultado de las consultas. En caso de ser así, en junio relevaría a la actual fiscal jefe del TPI, la gambiana Fatou Bom Bensouda.

En las últimas 48 horas, la candidatura de Khan había sumado apoyos de manera determinante. En la actualidad, el abogado británico forma parte del equipo de Naciones Unidas que investiga los crímenes del autodeterminado Estado Islámico en Irak. Conoce bien el TPI, al haber sido abogado defensor de algunos de los procesados, como Saif al Islam Gadafi, hijo del líder libio Gadafi, o del rebelde sudanés Abu Garda.

El candidato irlandés, Fergal Gaynor, también un abogado con amplia experiencia en el ámbito de los genocidios internacionales, ha trabajado en los tribunales especiales para la ex Yugoslavia, Ruanda, Kosovo y Camboya y, ante el TPI, ha defendido a las víctimas de la violencia en Kenia en 2008.

En España, Carlos Castresana fue muy popular en los años noventa, cuando en la Fiscalía Anticorrupción propició, entre otras acciones, la intervención del Atlético de Madrid, que ordenó el juez Manuel García-Castellón, destituyendo a su presidente entonces, Jesús Gil, y al vicepresidente Enrique Cerezo, por irregularidades contables. Fue también el fiscal que impulsó el caso Pinochet, acusando al dictador chileno genocidio, tortura y terrorismo, lo que dio origen finalmente a la causa abierta contra Pinochet por el juez Baltasar Garzón. En 1997 recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos en España. Y en 2006, recibió la Medalla de Honor de la Vicepresidencia del Senado de la República de Chile, siendo  investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Central de Santiago de Chile.

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