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La crisis del coronavirus en Madrid Denuncian la falta de seguridad en los colegios de Madrid ante el avance del coronavirus

Ante el aumento de un 175% del número de aulas en cuarentena en la Comunidad de Madrid, el sindicato Comisiones Obreras insta a tomar medidas adicionales cuanto antes y critica la inacción del Gobierno de Ayuso: "La educación en Madrid ahora mismo está abandonada a su suerte", dice la secretaria general de Enseñanza del sindicato en Madrid.

Ayuso educación
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en el centro de la imagen, junto al consejero de Educación y Juventud, Enrique Ossorio, a la derecha de la imagen, durante una visita a un centro de Educación Especial en Madrid. Rodrigo Jiménez / EFE

"Si no se toman medidas ya, el milagro del primer trimestre no se va a poder repetir. La tercera ola está fuera de control y hay que actuar ya. La educación en Madrid ahora mismo está abandonada a su suerte". Las palabras de Isabel Galvín, secretaria general de Enseñanza de Comisiones Obreras de Madrid reflejan la preocupación de la comunidad educativa ante el avance del coronavirus en las aulas de los colegios e institutos madrileños en el inicio del segundo trimestre.

La Consejería de Educación del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso puso el pasado miércoles cifras concretas a ese avance del virus. Ciertamente son alarmantes: las aulas en cuarentena en los centros educativos de la Comunidad de Madrid aumentaron en un 175%, hasta sumar 357 clases confinadas, entre el viernes 22 de enero y el miércoles 27, cuando apenas se llevaba una semana de clase. Además, según las cuentas de la Comunidad de Madrid, el número de alumnos confinados también se disparó más del 90%, situándose en 12.051, o lo que es lo mismo, el 0,89% del alumnado.

Las cifras que presenta Madrid son inferiores a las del resto de España. La ministra de Educación, Isabel Celaá informó, también el miércoles, de "un 1,4% de incidencia" entre los alumnos de todo el país. "Eso no es motivo para el cierre de un centro educativo", aseguró Celaá. Y si la ministra de Educación descarta cerrar colegios, la Comunidad de Madrid no se va a quedar atrás. "Bajo ningún concepto", fue la tajante respuesta de Ignacio Aguado, vicepresidente del Gobierno madrileño, cuando le preguntaron el miércoles por posibles cierres de colegios e institutos.

Aguado aseguró que los centros educativos son "lugares seguros", al tiempo que recordó que la Consejería de Educación "puso el contador a cero" de aulas y alumnos confinados después de las fiestas navideñas. El vicepresidente también señaló que la previsión es que aumente el número de casos en los próximos días pero dentro de unos rangos "limitados" y siempre controlados.

"La incidencia se ha multiplicado por ocho respecto a la segunda ola", según CCOO

En ese sentido, el consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, insistió mucho al presentar los datos que el número de aulas confinadas es menor al que hubo durante la segunda ola.

Sin embargo, los sindicatos, especialmente Comisiones Obreras, hacen otras cuentas y les salen muchos más casos. "Según nuestra estimación, hecha a partir de lo que nos dicen los profesores en los centros, la incidencia del coronavirus se ha multiplicado por ocho respecto al momento más alto de la segunda ola. Además, hemos detectado un impacto creciente en los centros de Infantil y de Primaria", señala Isabel Galvín, quien cifra en el entorno del 5% el número de aulas confinadas.

Cifras bajo sospecha

Lo cierto es que los datos de la Comunidad de Madrid sobre la incidencia del coronavirus en las aulas están bajo sospecha. Primero, por su opacidad. Nadie sabe a ciencia cómo se contabilizan los casos. "Tristemente, la Consejería de Educación no nos informa de nada. Nos enteramos por los medios o a golpe de tuit. Somos los representantes de las familias y no nos dan ningún dato", se queja María del Carmen Morillas, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado de la Comunidad (FAPA) Giner de los Ríos.

"¿Tienen alguna credibilidad la Consejería de Educación y el Gobierno de Madrid en materia de cifras, datos y pandemia? La pregunta la dejo ahí, porque lo cierto es que Educación ha cambiado la forma de dar los datos y no ha tenido transparencia desde el principio. En ese sentido, todo apunta a que los datos no están completos, pero es una hipótesis porque tampoco sabemos cómo los obtiene, de qué manera, y cómo de actualizados los tiene", apostilla Galvín.

La secretaria de Enseñanza de Comisiones Obreras en Madrid lamenta, además, que el Gobierno de Ayuso no ofrezca los datos de la presencia del virus desglosada por centros como hacen otras comunidades o ni tan siquiera por ciclos educativos (Infantil, Primaria y Secundaria).

Además, hay otra cuestión de orden metodológico. Según el protocolo de seguridad aprobado a principio de curso, las aulas de Secundaria no pueden ser clausuradas, al no ser considerados los alumnos de este ciclo contactos estrechos, por lo que las aulas confinadas son las de Primaria. Así, la incidencia debe medirse sobre los 720.000 alumnos de Infantil y Primaria y no sobre el total de alumnos, por lo que la incidencia real estaría en el 4,1% de los alumnos y 4,9% en las aulas. Cifras más cercanas a lo que apunta Galvín.

¿Cierre de colegios?

La pregunta lógica que se hace todo el mundo es si la fuerte incidencia de esta tercera ola puede abocar al cierre de centros educativos no sólo en Madrid, sino también en otros puntos de España. Las autoridades, tanto estatales como autonómicas, lo descartan de plano. Los sindicatos se muestran más dubitativos: "A día de hoy no me puedo posicionar sobre esa cuestión, pero si la Comunidad de Madrid no hace su trabajo no es descartable", dice Isabel Galvín antes de mostrar su descontento con un protocolo de seguridad que en su opinión es "insuficiente" y pone en riesgo a profesores y alumnos.

"Reclamamos más medidas de seguridad. Si la Consejería de Educación no hace nada estamos al albur de la evolución de la pandemia. Por eso hay que actuar ya", reclama Isabel Galvín. La portavoz de CCOO hace, además, una denuncia que considera importante: "Llevamos ya tiempo pidiendo que se reúnan los comités de seguridad y de salud de los centros educativos porque queremos y necesitamos saber la situación de las infraestructuras en los centros tras Filomena y también la de la salud. Pero estos comités no se reúnen. Estamos sin datos, sin actuaciones y sin ninguna decisión que proteja a los docentes y a los alumnos".

La presidenta de la FAPA Giner de los Ríos es más positiva cuando se le pregunta por la posibilidad del cierre de colegios en la Comunidad de Madrid y opta por una respuesta más neutra y genérica: "Consideramos que deben ser los expertos sanitarios los que determinen si al final hay que tomar alguna medida más drástica. Lo que tenemos claro es que la presencialidad es la única manera de garantizar la igualdad de oportunidades. Los centros educativos deben cumplir sus planes de contingencia y la Comunidad de Madrid debe tomar todas las medidas necesarias para que los colegios e institutos sean lugares seguros para nuestros hijas y nuestros hijos".

"Hay que proteger al sistema educativo de la tercera ola", afirma Isabel Galvín 

En cualquier caso CCOO no se limita sólo a denunciar lo que considera una falta de seguridad. El sindicato propone una serie de medidas para "proteger al sistema educativo de la tercera ola" y actualizar el protocolo de seguridad. "Ya hemos pedido pruebas covid para toda la comunidad educativa y también la obligatoriedad de llevar mascarillas FPP2, que deberán ser facilitadas por la Comunidad de Madrid. Además, hay que garantizar la sustitución inmediata de profesores ante el elevado número de bajas que se están produciendo entre ellos, y creemos que hay que bajar las ratios allí donde aún no se ha hecho. Hay que recuperar los 1.117 empleos en la educación que se perdieron en diciembre y proponemos que el profesorado pase a ser considerado como personal esencial para que puedan recibir la vacuna cuanto antes", concluye Isabel Galvín.

Galvín reconoce que la pandemia se ha complicado en todos los ámbitos de la sociedad, pero hace hincapié en que "no se puede dejar a los profesionales de la educación a su suerte". "Los datos que hay ahora mismo son más altos que la segunda ola. Ni siquiera estábamos así cuando nos confinaron en marzo pasado. Por eso reclamamos transparencia, diálogo y negociación".

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