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La crisis del PSOE en Madrid refuerza la 'opción Cifuentes' del PP para la Comunidad

Los conservadores creen que el sustituto de Tomás Gómez mejorará las perspectivas electorales del PSOE. Rajoy sigue meditando sobre sus candidatos, cuya designación podría retrasarse hasta marzo.

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, y el presidente de la Comunidad, Ignacio González. EUROPA PRESS

"No me veo haciendo sombra a Esperanza Aguirre ni a nadie", respondió ayer Cristina Cifuentes cuando se le preguntó sobre sus posibilidades para ser candidata del PP en Madrid. La delegada del Gobierno más popular respondió, además, que "apoyará con todas sus fuerzas" a quienes finalmente sean elegidos candidatos conservadores para el Ayuntamiento y el Ejecutivo autonómico.

Hace tan sólo dos semanas, es probable que a Cifuentes ya ni siquiera se le hubiera hecho esta pregunta, pues hace tan sólo dos semanas, en el Partido Popular estaban casi convencidos de que Esperanza Aguirre sería su candidata para la Alcaldía de la capital e Ignacio González, el ídem para el Gobierno madrileño.

La crisis del PSOE en Madrid, sin embargo, ha frenado en seco la casi convicción de los conservadores sobre el asunto más comentado en sus filas: las candidatura electorales de Madrid y Valencia. En la Convención Nacional del PP, celebrada a finales de enero en la capital, el gesto de Mariano Rajoy hacia el presidente de la Comunidad -incluyéndolo en el último momento en el acto de clausura sin que lo marcase el protocolo interno- lo auparon como cabeza de lista para las autonómicas madrileñas del 24 de mayo a ojos de dirigentes y militantes del PP. 

Las encuestas internas del PP daban a Tomás Gómez 19-20 escaños, con un desplome del PSM que lo situaba en tercer lugar y muy alejado de Podemos, segunda fuerza

Las encuestas internas del partido daban entonces a Tomás Gómez no más de 19-20 escaños y el tercer puesto en unas hipotéticas elecciones, muy alejado de Podemos, que superaba el 25% de apoyos y un PP que pasaba del 35%, aunque no alcanzaba la mayoría absoluta (65 diputados). Con la que está cayendo, razonaban entonces los conservadores, no era un mal resultado y se podría gobernar.

La salida de Gómez y la cada vez más posible entrada de Ángel Gabilondo para competir con el PP por el Gobierno regional ha cambiado el panorama, razonan sus miembros, que a pesar del entusiasmo inicial con la crisis del PSM y el "golpe de mano legítimo" del líder del PSOE, Pedro Sánchez -en palabras del barón castellanomanchego, Emiliano García Page-, mostraron su inquietud enseguida. "La candidatura de Tomás Gómez era un caramelo, Sánchez tiene razón", asegura un diputado.

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La posible candidatura del exministro Ángel Gabilondo para el Ayuntamiento de Madrid ha cambiado todos los esquemas en el PP de cara al 24-M. EFE

La gran pregunta ahora -tenga o no Rajoy tomada su decisión sobre los candidatos y vaya o no a reconsiderarla- es si González debe ser la opción del PP para la Comunidad de Madrid. El actual presidente ha manifestado siempre que se pregunta su deseo de serlo y está prácticamente haciendo campaña vendiendo su gestión y anunciando sus compromisos por todos los rincones de la región. Un reto bastante "frustrante", sostienen los conservadores, para alguien que no sabe si finalmente optará a la Presidencia madrileña.

Los casos de corrupción en los que ha salido el nombre de Ignacio González podrían perjudicar su elección como candidato autonómico del PP

¿Es entonces Cristina Cifuentes la alternativa a González y no a Aguirre, como se le situó prácticamente desde el principio? Efectivamente, para la presidenta del PP de Madrid, las posibilidades no han cambiado: Antonio Miguel Carmona sigue siendo el candidato del PSOE para el Ayuntamiento madrileño y es un candidato de peso y muy conocido, no sólo en la capital, gracias a su (omni)presencia mediática. Esperanza Aguirre tiene estos mismos ingredientes, pero del lado ideológico ultraliberal y de derechas. La prensa, sin duda, se frota las manos con la perspectiva de este duelo electoral en Madrid y en el PP creen que sólo Aguirre puede combatir la popularidad de Carmona.

Sin embargo, el duelo González-Gabilondo (su candidatura se da por hecho en Génova desde el mismo momento en que es la candidatura de Ferraz) parece más desigual, en detrimento del actual presidente, que puede verse perjudicado por los escándalos de corrupción en los que se ha visto implicado, personalmente (caso ático) o por conexión, por ejemplo, con Francisco Granados (operación Púnica), con quien trabajó mano a mano en el Ejecutivo madrileño, aunque sus relaciones fueran pésimas y empeorando con el tiempo.

Como dijo Aguirre sin citar a su jefe, "la pelota" está en "el tejado" de Rajoy, por lo que puede haber sorpresas; o no. Lo que es cierto es que, en el Partido Popular, que fueron posponiendo semana a semana y desde el 9 de febrero la designación de sus candidatos para Madrid, ya no se atreven a asegurar que sea el actual el mes en que los conservadores tengan todos los nombres. Puede ser marzo, pero también recuerdan que el plazo legal para cerrar las listas termina a mediados de abril.

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