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CUMBRE DEL CLIMA El mayor emisor de CO2 de Europa reclama dos millones de euros a un grupo de activistas alemanes

En noviembre de 2017, varias personas lograron paralizar la producción de una de las centrales eléctricas más contaminantes de Alemania. Cinco militantes de un colectivo local y un periodista enfrentan ahora una demanda millonaria.

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Imagen de la acción realizada en noviembre de 2017 en la central eléctrica de Weisweiler. WE SHUT DOWN

Cruzaron entre los árboles, en silencio. En la noche del 15 de noviembre de 2017, coincidiendo con la celebración de la Cumbre del Clima en Bonn, varios activistas alemanes del colectivo “We Shut Down” (“Cerramos”) consiguieron algo que parecía muy difícil: frenar la actividad de la central eléctrica de Weisweiler, situada cerca de la ciudad de Eschweiler y responsable, ella sola, del 2% de las emisiones de CO2 en Alemania. Lo imposible, aquel día, fue posible.

Este miércoles, coincidiendo con otra cumbre climática –ahora en España, convertida en sede del encuentro en lugar de Chile–, cinco de ellos enfrentarán una nueva sesión del juicio por aquella acción. La compañía eléctrica RWE, considerada la mayor emisora de CO2 de Europa, les pide más de dos millones de euros en compensaciones.

Son días de nervios y expectación para Moritz Binzer, uno de las militantes de We Shut Down que se enfrenta a un posible castigo millonario en los tribunales. “Estamos hablando de una de las centrales eléctricas de carbón más grandes y más sucias de Alemania”, afirma Binzer al otro lado del teléfono.

La demanda también va dirigida contra un fotoperiodista que cubrió aquella acción. “RWE incluso está intentando negar su condición de periodista”, decían los denunciados en una de sus notas de prensa.

Binzer recuerda que aquel día de noviembre consiguieron bloquear las cintas transportadoras de la planta, por lo que “tuvieron que parar la actividad y necesitaron varias horas para retomarla”. Según datos de ese colectivo, el bloqueo “evitó la emisión de 26.000 toneladas de CO2”.

"Destrucción"

En ese contexto, la empresa alega que la energía que no consiguió producir ese día afectó sus ventas, por lo que ahora plantea esa reclamación económica. Los activistas, en cambio, reivindican la legitimidad de aquel acto y prometieron que usarán el juicio “para acusar públicamente a RWE de la destrucción mundial de los medios de vida” mediante el uso de carbón.

Durante los últimos meses se han sucedido las manifestaciones y demostraciones de solidaridad con los encausados, que mantienen en alto la reivindicación de aquella acción contra el cambio climático. Ahora les falta conocer qué opinan los tribunales, donde se dirime la millonaria reclamación de RWE.

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