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Debate en el Congreso PSOE y Podemos vuelven a mostrar su mutua desconfianza en el debate del "Open Arms"

La portavoz de la formación morada acusa a Calvo de parecerse a Salvini, y la vicepresidenda le contesta en un tono de clara ruptura: "Ha llegado demasiado lejos". Simancas le reprochó que unieran sus votos a la derecha para la convocatoria del pleno: "No son ustedes de fiar". PP, Ciudadanos y Vox lanzan duras críticas contra la actuación que tuvo el Gobierno

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (c), felicita al diputado Rafael Simancas (i) tras su intervención durante el pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados, sobre la crisis del Open Arms. EFE/ Kiko Huesca

El debate parlamentario sobre la crisis del "Open Arms" volvió a poner de manifiesto que en las relaciones entre PSOE y Unidas Podemos sigue primando la desconfianza mutua, la discrepancia política y hasta el enfrentamiento entre ambos partidos.

La primera intervención de la portavoz de la formación morada, Noelia Vera, tuvo tintes de crítica a la actuación del Gobierno al asegurar que su actuación en este asunto "dejó mucho que desear"  y que la "esperanza" que provocaron sus primeras actuaciones se convirtió muy pronto en "decepción".

Vera también le afeó a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que amenazara con multar al "Open Arms" y pidió, por el contrario, que hiciera público su agradecimiento a las personas que trabajan rescatando a inmigrantes.

El tono fue crítico, pero no sonó especialmente duro con el Gobierno, sobre todo tras escuchar la catarata de descalificaciones vertidas por la portavoz del PP, Cayetana Alvarez de Toledo; la de Ciudadanos, Inés Arrimadas; y el discurso del presidente de Vox, Santiago Abascal.

Sin embargo, no lo tuvo que interpretar de la misma manera el secretario general del Grupo Socialista, Rafael Simancas, que ejerciendo como portavoz de su partido subió a la Tribuna para censurar a Unidas Podemos "ir de la mano de las derechas y forzar este pleno para dañar la imagen del Gobierno de España"., afirmó.

Simancas se preguntó: "¿Por qué lo hicieron? ¿Querían darnos una lección? ¿Saben la lección que hemos aprendido?, que no son de fiar, que no podemos confiar en ustedes. Así, utilizan el primer flanco que ven para sumar sus votos a la derecha y dañar al Gobierno Socialista. Y no es la primera vez que nos leen esta lección, ya lo hicieron el 25 de julio. No sé que esperan ganar ustedes con esta estrategia". Y la bancada socialista rompió en aplausos.

La vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, escucha desde su escaño las intervenciones del resto de formaciones políticas, en el Pleno del Congreso para explicar la crisis del Open Arms. EFE/Kiko Huesca

Y en la rèplica Noelia Vera ya sí elevó el tono, acusando a Calvo no sólo de los "bandazos" dados por el Gobierno en este conflicto, sino de "venir aquí con toda la poca vergüenza de enfrentarse a Salvini, cuando en un mes no ha sido capaz de mover un hilo para que esta cuestión se solucionase". Y la bancada de Unidas Podemos rompió en aplausos.

Ya contestando directamente a Simancas, Vera dijo que la actitud de los socialistas "no es de fiar" e hizo una enumeración de las contradicciones en muchas de sus declaraciones y actuaciones en este asunto, pera terminar censurando el tono "paternalista, prepotente y de superioridad moral" de los socialistas.

Y en la réplica de Calvo, siguió el enfrentamiento, al reprocharle a la portavoz de Unidas Podemos la comparación con el vicepresidente de Italia, Matteo Salvini. "No me parezco a Salvini, en política se aguantan muchas cosas, pero créame, lo de parecerme a Salvini ha ido demasiado lejos". concluyó.

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, gesticula en su escaño durante el pleno extraordinario sobre de la crisis del Open Arms. EFE/ Kiko Huesca

A la salida del pleno, diputados de PSOE y Unidas Podemos no podían ocultar que el clima entre ambos partidos está cada vez más deteriorado, culpándose unos a otros de cómo transcurrió el debate.

PP, Ciudadanos y Vox, a lo suyo

Y mientras la izquierda desnudaba sus diferencias, PP, Ciudadanos y Vox fueron a colocar sus discursos, muy duros contra el Gobierno, y plagados de descalificaciones que lindaron en lo personal.

Álvarez de Toledo no ahorró adjetivos descalificativos para referirse a la gestión del Gobierno con el "Open Arms" y a la política de inmigración, que tildó de "improvisada", "sectaria", "incompetente" y "demagógica".

La portavoz del PP indicó que el PSOE utiliza la inmigración al igual que Salvini para conseguir rédito electoral, "y son las dos caras de la misma moneda", afirmó.

Arrimadas centró su discurso sobre las mafias, pero sobre todo utilizó la tribuna para reprochar al Gobierno su parálisis, el bloqueo institucional al que tiene sometido al país y su ausencia del Parlamento.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, interviene ante el Pleno del Congreso, donde la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, ha comparecido para explicar la crisis del Open Arms. EFE/ Kiko Huesca

Abascal, por su parte, hizo un discurso netamente de ultraderecha, diciendo que "la avalancha migratoria pulveriza los salarios" y pidió al Gobierno que abandone "su falsa caridad y dé protección a los españoles". Sí se mostró favorable a que acudiera el buque de la Armada, pero con la propuesta de acudir para detener a la tripulación del Open Arms y ponerlos a disposición judicial.

Calvo defendió la gestión del Gobierno con el "Open Arms", recordó que nunca solicitaron un puerto español, y todos los medio que puso el Ejecutivo para intentar buscar una solución. Negó el efecto llamada y recordó que la inmigración ha bajado sensiblemente este año. Pero el debate fue por otros caminos.

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