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Debate EEUU Vuelan cuchillos en el primer debate demócrata con las primarias en marcha

El tenso debate, con constantes ataques cruzados por parte de los demócratas norteamericanos, se centró en la reelección del presidente Donald Trump.

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El exalcalde de South Bend, Pete Buttigieg (C) y su marido Chasten en el debate presidencial demócrata 2020 en el Saint Anselm College en Manchester, New Hampshire, EE. UU. REUTERS / Brian Snyder

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Los precandidatos demócratas a la Casa Blanca protagonizaron este viernes un tenso debate con constantes ataques cruzados en el que fue su primer encuentro desde el inicio de las primarias del partido con los caóticos caucus de Iowa. Pese a que los resultados del lunes en Iowa siguen en entredicho, los caucus arrojaron dos claros favoritos en la contienda: el senador izquierdista Bernie Sanders y el exalcalde moderado Pete Buttigieg.

Ambos son también los favoritos para las primarias del próximo martes en Nuevo Hampshire y eso se notó en cómo el resto de aspirantes afrontaron el debate, que tuvo lugar en Manchester, la mayor ciudad de ese estado. Además de Bernie Sanders y Buttigieg, participaron del debate las senadoras Elizabeth Warren y Amy Klobuchar, el exvicepresidente Joe Biden, el emprendedor Andrew Yang y el multimillonario Tom Steyer.

Quedaron fuera al no cumplir con los requerimientos fijados por el partido los otros cuatro candidatos en liza: el multimillonario y exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, la congresista Tulsi Gabbard, el exgobernador Deval Patrick y el senador Michael Bennet.

Biden renuncia a Nuevo Hampshire

El debate empezó de forma sorprendente cuando Biden, hasta hace pocos días el favorito en la contienda demócrata, confesó que sus sensaciones para las primarias del martes no son buenas: "Recibí un golpe en Iowa y probablemente recibiré otro aquí".

Biden quedó en cuarto lugar en los caucus de Iowa -por detrás de Sanders, Buttigieg y Warren- al obtener solo el 13,7 % de los votos y reconoció que espera mejores resultados en estados más diversos demográficamente, como Nevada y Carolina del Sur, que votan después de Nuevo Hampshire.

Miedo al socialismo de Sanders

Tras la bandera blanca de Biden, el exvicepresidente y Klobuchar pasaron al ataque al expresar su temor de que el "socialismo democrático" que pregona Sanders perjudique la unidad del Partido Demócrata y entregue en bandeja a Donald Trump la victoria en las elecciones de noviembre.

Klobuchar fue la única que levantó la mano cuando los moderadores preguntaron si a alguien más que a Biden le preocupaba la ideología de Sanders, pero Buttigieg también aprovechó la ocasión para acusarle de maximalista y de querer hacer las cosas "solo a su manera". Sanders, como es habitual, no quiso polemizar sobre el término socialista, estigmatizado durante décadas en Estados Unidos, sino que abanderó su plan de salud pública y universal, su propuesta estrella. "La manera en la que unes a la gente es representando la mejor agenda para la clase trabajadora de este país, no para los multimillonarios", dijo Sanders.

Todas contra Buttingieg

Tras esquivar Bernie Sanders los primeros cuchillos de la noche, Buttigieg, la sorpresa de los caucus de Iowa, se convirtió en el objetivo del resto de candidatos, una posición en la que no había estado antes. "A diferencia de algunas campañas aquí -Pete- yo no tengo a 40 billonarios contribuyendo", le espetó Sanders.

Warren, por su parte, le echó en cara su gestión como alcalde de South Bend (Indiana) cuando Buttigieg trató de defenderse por el aumento de arrestos por posesión de marihuana de afroamericanos durante su mandato. Preguntado por si le había satisfecho la respuesta de Buttigieg, Warren dijo: "No. Tienes que asumir los hechos". Su relación con afroamericanos por un lado y con billonarios por el otro son críticas que el exalcalde suele recibir. Biden, Klobuchar y Steyer tampoco desaprovecharon la ocasión para lanzar dardos al inesperado protagonista de Iowa.

Abrazos y espaldarazos

Los moderadores citaron a la excandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, que recientemente dijo que "a nadie le gusta" Sanders, comentario al que Biden respondió con un abrazo al senador izquierdista y Klobuchar dijo: "A mi me gusta".
Buttigieg también protagonizó unos de esos momentos al defender que la campaña de Biden no debe cuestionarse por el hecho que los republicanos le acusen a él y a su hijo Hunter de corrupción en Ucrania.

"Aquí no se trata de Hunter o del vicepresidente Biden. Aquí se trata del abuso de poder que cometió el presidente (Trump). El vicepresidente, yo y todos nosotros estamos compitiendo, pero tenemos que trazar un límite", sostuvo.

Tensión a un lado, Klobuchar puso sobre la mesa que la tasa de mortalidad entre recién nacidos afroamericanos dobla la de los blancos y Warren habló del mortífero cóctel de armas y violencia machista en el país. De inmigración, nadie habló. Sanders espera repetir el éxito que cosechó en Nuevo Hampshire en 2016, entonces su primera victoria en las primarias que acabaría perdiendo frente a Clinton. Sanders obtuvo un 60 % de los votos, por un 38 % de Clinton.