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Díaz pregunta a Sánchez con qué Podemos se quiere entender

Ve imposible hacerlo con las confluencias de Euskadi y Catalunya, “ni con quienes justifican que se líen a puñetazos con un concejal socialista y hablan de Miguel Hernández”.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, al inicio de la reunión del Comité Federal del PSOE para aprobar el aplazamiento de la fecha del 39 Congreso Federal, en el que se tiene que elegir al secretario general, con el fin de no interferir en las negociaciones para la formación de gobierno. EFE/Ballesteros

MANUEL SÁNCHEZ

MADRID.- Fue un Comité Federal plácido y corto. Y no se habló apenas del tema para el que se había convocado: el retraso del 39º Congreso Federal hasta que haya Gobierno en España, que fue aprobado por asentimiento.

El debate giró sobre el mes clave que resta para si es posible que se puede formar un Ejecutivo, y los posibles pactos que pudieran darse en estas semanas.

Tras la intervención de Sánchez, la presidenta andaluza, Susana Díaz, tomó la palabra con un discurso casi conciliador, en un tono menos punzante que en otras ocasiones, aunque sin olvidar las líneas rojas que tanto el Comité Federal, como ella misma, marcaron de cara a cualquier futuro acuerdo.

Díaz, sobre todo, insistió en tener mucho cuidado con un acuerdo con Podemos. Y se preguntó abiertamente: “¿Con qué Podemos nos vamos a entender?”.

La dirigente andaluza explicó que el PSOE es capaz de entenderse con el Podemos que apoya un Gobierno de izquierda de Valencia y de encontrar puntos de entendimiento, pero vino a decir que en ningún caso con “ese Podemos” que defiende el soberanismo en Euskadi y Catalunya, “o que justifican que se líen a puñetazos con un concejal socialista y hablan de Miguel Hernández”, dijo.

No obstante, defendió que el diálogo siempre es posible, dejando claro que hay espacios que no se comparten y que, en su opinión, desdibujan al PSOE como proyecto mayoritario en lo económico, en los social y en lo territorial.

Finalmente, en una intervención que sorprendió a muchos, abogó por la unidad interna del PSOE. Recordó las importantes diferencias internas que había en el PSOE-A cuando ella llegó a la secretaría general del partido y cómo se solucionaron. Indicó que espera que eso sea extrapolable al resto de la organización.

La propia Díaz, en un corrillo, aclaró que no fue ningún aviso a Sánchez. Que su mensaje estaba dirigido a que es mejor “construir, que destruir”

La propia Díaz, en un corrillo, aclaró que no fue ningún aviso a Sánchez. Que su mensaje estaba dirigido a que es mejor “construir, que destruir”. En la dirección se interpretó que, al igual que Pablo Iglesias, quiere dulcificar su imagen.

Apenas hubo más. Sánchez contestó al final de la docena de intervenciones, para reiterar que el objetivo del PSOE sigue siendo el Gobierno “a tres” y que, en su opinión, quienes parece que tienen problemas son los otros partidos del cambio.

Sin embargo, puso en valor que ha habido un punto de inflexión la semana pasada por parte de ambas fuerzas, que se avienen a considerar algo que él considera fundamental, un diálogo a tres.

A partir de ahí, Sánchez aseguró que el PSOE seguirá actuando como un partido coherente, con sus principios y sus valores, en todo el proceso de negociación.

Del cónclave socialista los barones no salieron muy optimistas en cuanto a la posibilidad del acuerdo, y la mayoría piensa ya en la convocatoria de un nuevo Comité Federal de cara al 26-J.

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