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Un diputado andaluz de Vox critica que la bandera republicana ondee en un espacio en el que se investiga la represión franquista

Benito Morillo dice que "no se puede permitir" que la Casa de la Memoria,  en Jimena (Cádiz), reciba subvenciones con la enseña de la II República en la fachada

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La consejera de Cultura Patricia del Pozo, junto a la diputada de Vox, Ana Gil, presidenta de la Comisión de Cultura. Europa Press

El diputado de Vox, Benito Morillo, manifestó esta mañana en el Parlamento de Andalucía que no se podía permitir que en la fachada de la Casa de la Memoria La Sauceda, en Jimena (Cádiz), ondee una bandera republicana.

“Hace tres días este edificio, subvencionado hasta la fecha, tenía tanto en su balcón como en su tejado una bandera de la II República. Si este edificio u otro presentase en su fachada otra bandera, saben a la que me intento referir. ¿Qué hubiera ocurrido? LaSexta, Cuatro, todo dios, diciendo: un edificio subvencionado con una bandera preconstitucional. Esto no se puede permitir. Es un ejemplo más del sectarismo de una ley ideológica”, dijo Morillo.

El diputado lo dijo después de interpelar a la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, al respecto de las subvenciones recibidas por el proyecto Casa de la Memoria. La consejera, antes de que Morillo pronunciase esas palabras, le había manifestado que “la entidad por la que usted se interesa podrá recibir ayuda si se presenta y cuenta con los requisitos y la comisión valoradora decide que la obtenga. Las ayudas que otorguemos serán las que resulten de la concurrencia competitiva, que se publicarán en el BOJA, e irán destinadas a los proyectos o actividades concretos”. Del Pozo quiere sacar las ayudas este mismo mes de septiembre.

Después de esta respuesta de la consejera, Morillo arremetió contra la exposición de la bandera republicana, que obtuvo el silencio como respuesta. Ni la consejera ni ningún otro diputado presente en la Comisión Parlamentaria dijo nada al respecto.

Previamente a la intervención de Morillo, la diputada de Adelante Andalucía, Ana Naranjo, le había espetado a la consejera que no podía pretender que las fuerzas que defienden la democracia pudieran pactar una Ley de Concordia -como han firmado PP y Vox- con la ultraderecha, con quienes no condenan la dictadura franquista o a quienes les ha costado años hacerlo. “La reparación de la memoria pública, más allá de la privada, también es responsabilidad de su consejería”, le dijo Naranjo.

Del Pozo, en un tono de cierta cordialidad, salió al paso y vino a defender a Vox. “Con esas alusiones de ultraderecha, ha querido aludir a un grupo. A mí el grupo de Vox no me ha puesto ningún reparo para darle respuesta a las familias, sean de donde sean. Eso es humanitario. Cualquiera que quiera encontrar a su familia, no he tenido ningún problema con Vox”.

Y a continuación, Del Pozo agregó: “Fuerzas que no condenan. No conviene entrar en ese terreno. Hay quienes no condenan ningún tipo de cuestiones. Lo hemos visto a la hora de votar. Cuando uno hace esas afirmaciones de otros compañeros, conviene tener un poquito de eh, eh…”.

La consejera defendió su política de memoria: “Tenemos diferencias ideológicas en este tema. Estamos haciendo esfuerzos en relación a las fosas y las identificaciones. Hay que hacerlo. Es una prioridad humanitaria. No estamos dejando de desarrollar la ley”, dijo. Luego, admitió que hay cosas que se pueden hacer más rápido y reiteró también su compromiso de colaborar en la exhumación de la fosa de Pico Reja en Sevilla, que el Ayuntamiento, que dirige Juan Espadas (PSOE), ya ha licitado y se dispone, de momento, a financiar en solitario.

La Casa de la Memoria

La Casa de la Memoria es un espacio de investigación, divulgación y reflexión sobre la memoria histórica, que tiene salas de exposiciones, archivo documental, biblioteca y sala de conferencias y proyecciones. Contiene también documentación y testimonios sobre la guerra y la represión franquista en todo el Campo de Gibraltar y está abierta a la colaboración de investigadores e instituciones de toda Andalucía, según recoge en su página web.

El proyecto de la Casa de la Memoria, que perteneció durante la arrancó en 2012, cuando el edificio, que perteneció durante la dictadura a un ferretero de Jimena, fue adquirido por Miguel Rodríguez, propietario del Grupo Festina, hijo de un trabajador que estuvo preso por luchar en defensa de la República, y nieto y bisnieto de fusilados en el cortijo del Marrufo (Cádiz), según se lee en la página web.

“Con su apoyo económico, el Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en La Sauceda y el Marrufo consiguieron rehabilitarla y dotarla de las instalaciones necesarias para convertirla en lo que hoy es: la Casa de la Memoria”, se explica en la web.

El proyecto ha recibido a lo largo de los años subvenciones y donaciones de libros de diversas instituciones -la Junta de Andalucía, la Diputación de Cádiz y diversos ayuntamientos de la zona- y particulares.

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