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Galicia Feijóo destinará este curso casi veinte veces más a la enseñanza concertada que a las becas

Galicia tendrá este año casi 4.000 unidades educativas privadas subvencionadas con dinero público, la cifra más alta de la historia. 

Feijóo y Román Rodríguez
Feijóo y Román Rodríguez, conselleiro de Cultura, Educación e Universidades de la Xunta de Galicia. Xunta de Galicia.

Galicia va a arrancar el curso escolar 2021-2022 con la cifra más alta de unidades educativas concertadas de su historia. En total, la Xunta prevé transferir a las empresas privadas que gestionan centros educativos de enseñanzas no universitarias más de 276,4 millones de euros. Es decir, veinte veces más de lo que el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo destina a becas, incluidas las universitarias. 

El pasado 20 de agosto, el Diario Oficial de Galicia publicó el listado con las modificaciones del catálogo de aulas privadas subvencionadas con dinero público. Se añaden 42 unidades de infantil, primaria, secundaria y formación profesional y desaparecen 26, lo que significa un saldo positivo de dieciséis nuevas aulas concertadas. 

Ya son casi 4.000. Desde que Feijóo preside la Xunta, el número de conciertos ha crecido en 140, desde las 3.836 aulas del curso 2009-2010 a las 3.976 del que está a punto de empezar, según datos de la Consellería de Educación que dirige Román Rodríguez. 

"La educación pública ha ido perdiendo peso año a año en los presupuestos de la Xunta desde que Feijóo es presidente", asegura Xesús Bermello, secrertario federal de Enseñanza de la Confederación Intersindical Galega (CIG)

La Consellería de Educación no facilita los datos del dinero que transfiere cada año a la enseñanza privada. Público se los ha solicitado dos veces en las últimas semanas pero hasta ahora respuesta. De hecho, Bermello explica que tampoco los sindicatos han podido obtenerlos por la vía oficial en la mesa sectorial de educación. Se trata de información de carácter público que la Xunta está obligada a facilitar, pero no lo hace. 

"Es su manera de complicar las cosas. Tenemos que reclamar esos datos por los mecanismos de la Ley de Transparencia, y en ocasiones, ni siquiera así nos los dan. En una docena de ocasiones hemos tenido que recurrir a la Valedora do Pobo (la Defensora del Pueblo en la Administración autonómica) para poder acceder a ellos", explica el portavoz de la CIG. 

Pese al oscurantismo de la Consellería de Educación, los datos de gasto en educación de las comunidades autónomas están en manos del Ministerio de Educación, que sí los proporciona. E indican que las transferencias de fondos públicos a la enseñanza privada en Galicia ha aumentado casi un 18% con Feijóo. Desde los 239 millones del último curso en el que la Xunta estuvo gobernada por la coalición del PSOE y el BNG hasta los 276,4 millones del curso pasado. En ese período, la inversión total en las enseñanzas no universitarias creció en poco más de 18 millones de euros. Es decir menos de un 1% en doce años. 

Los anuarios del Ministerio también indican que la inversión de la Xunta en becas y ayudas a los estudiantes, incluidas las universitarias, fueron de 15,4 millones de euros en el curso 2019-2020, el último del que existen datos. En el 2008, antes de que Feijóo llegara al Gobierno, eran casi 35 millones. Un 57% menos. 

Esas cifras resultan aún más reveladoras si se les aplica la actualización derivada del crecimiento del índice de precios al consumo y la depreciación del valor del dinero. En valores constantes, que al contrario de los valores corrientes sí tienen en cuenta esa evolución de los precios, resulta que la inversión de la Xunta en la educación no universitaria cayó en 268 millones de euros mientras que el gasto en conciertos con colegios privados sumaron casi 10 millones de euros más. 

Es decir, que mientras la inversión total de la Xunta en educación pública no universitaria cayó un 14% desde que Feijóo es presidente, las subvenciones a la educación privada crecieron un 9,64%. Y a los datos de finanación se añaden los que reflejan el progresivo desmantelamiento del sistema: la Xunta ha cerrado uno de cada diez colegios públicos desde el año 2009, cuando Feijóo ganó las elecciones. Y acaba de anunciar el cierre de otros dos y la desaparición de 127 aulas de centros dependientes de la Xunta. Súmense los recortes de profesorado (los sindicatos calculan que en el curso 2021-2022 se perderán alrededor de 150 docentes) y no resultará difícil entender que profesores, alumnos y familias denuncien la progresiva pérdida de calidad de la enseñanza pública de Galicia. 

"Es una estrategia similar a la que están usando en la sanidad", explica Xesús Bermello. "Cuando recortas y rebajas la calidad de los servicios, la gente busca refugio en la iniciativa privada", explica. 

El secretario de Enseñanza de la CIG reconoce que Galicia no es la comunidad autónoma española con más enseñanza concertada. Ocuparía el quinto lugar tras Madrid, Euskadi, Andalucía y Cataluña. Pero Bermello advierte de que eso se debe a la dispersón de la población en la comunidad y que en la Galicia rural la enseñanza "no es negocio" ni para las empresas que gestionan colegios ni para la Iglesias, titular de buena parte de ellos a través de sus órdenes. "En ciudades como Vigo, Santiago y A Coruña sí es negocio, y es ahí donde la Xunta subvenciona a los centros privados subvencionándolos mientras deja languidecer a los colegios públicos". 

En el 2014, Feijóo devolvió la financiación a a los colegios privados que segregan a sus alumnos por sexos, y la mayoría, titularidad de la Iglesia, están en esas ciudades. 

Galicia en Común, la marca gallega de Unidas Podemos, también ha denunciado la estrategia de la Xunta de apostar por la enseñanza concertada en detrimento de la pública, y ha criticado que Feijóo esté dejando de lado "las necesidades de las familias que quieren que el modelo educativo sea igualitario y de calidad". "No hay que recortar, sino invertir más en los colegios públicos", asegura el secretario xeral de Podemos Galicia y diputado de Galicia en Común en el Congreso Antón Gómez Reino. 

Público también ha tratado de obtener de la Consellería de Román Rodríguez una valoración sobre las críticas de los sindicatos y de la oposición, pero a la hora de cierre de esta información no había obtenido respuesta.

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