Público
Público

Elecciones 10-N El CIS sostiene la ventaja de Sánchez a falta de medir el impacto de Catalunya y de una campaña decisiva

El PSOE cae en estimación de voto en los últimos estudios de la institución, aunque mejora sus resultados respecto al 28-A. Los expertos avanzan que el impacto de la crisis en Catalunya y la relevancia de la campaña en el voto durante los últimos días serán decisivos para los resultados.

Pedro Sánchez, en la presentación de la campaña Ahora España el pasado 30 de septiembre. EFE

El PSOE ha entrado en desaceleración demoscópica, pero conserva su ventaja respecto al resto de fuerzas políticas. Las últimas encuestas pronostican una caída progresiva de los de Sánchez, en algunos casos más pronunciada (con un PP que incluso le pisa los talones), y, en otros, menos. Este último caso es el del CIS, que este martes publicó una macroencuesta preelectoral de cara a los comicios del 10-N.

En el último estudio del CIS, el PSOE obtiene un 32,2% en estimación de voto, un porcentaje que, según la encuesta, les valdría para lograr una horquilla de escaños que oscilaría entre 133 y 150. Este pronóstico mejora notablemente los resultados que obtuvieron los de Pedro Sánchez en las últimas elecciones generales, donde con un 28,6% de los votos lograron sentar a 123 diputados en el Congreso.

Además, el barómetro se opone a una de las tendencias que venía siendo una constante en las diferentes encuestas privadas: una fuerte recuperación del PP (que ya rondaba los 100 escaños en algunos estudios y que no pasa de 81 en esta última macroencuesta). De esta manera, el PSOE no solo crece respecto a las elecciones de abril, sino que los de Pablo Casado no son capaces de recortarle distancias.

Con los datos del estudio, Sánchez podría llegar a tener incluso la posibilidad de elegir a su socio de investidura entre Unidas Podemos y Ciudadanos. Lo tendría más fácil con Pablo Iglesias (ya que sumaría un importante número de escaños en todos los valores de sus horquillas de escaños), y menos con los de Albert Rivera, cuyo descalabro (podría perder la mitad de sus asientos en la Cámara Baja) es otra de las constantes en todas las encuestas.

Estos tres elementos (mejor resultado que en el 28-A, mantenimiento de la ventaja respecto al PP y varias posibilidades de acuerdos para una investidura a la izquierda y a la derecha) no son compartidos por todos los estudios demoscópicos, pero la caída del PSOE, sí. Pese a que los socialistas mejoran sus resultados respecto a abril en el barómetro del CIS, la tendencia de los de Sánchez en las últimas encuestas de esta institución es decreciente.

El Centro de Investigaciones Sociológicas, dirigido por José Félix Tezanos, ha variado la metodología y la fórmula a la hora de hacer estimaciones de voto en los últimos meses, algo que ha podido influir en los dispares resultados que han arrojado los estudios. Sin embargo, por ejemplo, en la encuesta de septiembre el PSOE tenía un 34,2% en estimación de voto, mientras que esta cifra estaba alrededor del 40% en los barómetros de junio y julio.

Más allá de los resultados a los que apuntan las encuestas del CIS, la realidad es que el último barómetro hace una fotografía preelectoral del estado de los partidos sin recoger el impacto de la crisis que se ha producido en Catalunya en las últimas semanas a raíz de la sentencia del procés. Esto es así porque el trabajo de campo, que incluye más de 17.000 entrevistas en 50 provincias, concluyó un día antes de la publicación de la resolución judicial por parte del Tribunal Supremo.

Paz Álvarez, directora técnica de Key Data, apunta a que "nunca se puede menospreciar un estudio del CIS, ya que su trabajo de campo es inmenso y su metodología es fiable, más allá de la cocina y de las variaciones que se han producido en los últimos meses, que eliminan el histórico de los estudios y hace muy difícil llevar a cabo comparaciones en las tendencias".

"Al CIS le falta una información esencial: Catalunya"

En este sentido, Álvarez apunta a dos cuestiones fundamentales sobre la encuesta: la primera es el asunto de que no recoge el impacto del conflicto en Catalunya y la segunda, que, a su juicio, la campaña en esta ocasión será decisiva. "No creo que la encuesta del CIS no sea fiable en ningún caso, pero le falta una información esencial de cara a las elecciones, que es Catalunya. En otras encuestas privadas sí que se refleja este factor, y por eso creo que algunas se alejan tanto de la del Centro de Investigaciones Sociológicas".

Sin embargo, precisa la experta, "creo que en la estimación, analizando la tendencia, el PSOE sí que podría estar arañando el 30%. Puedes tener diferencias de criterio con el CIS y criticar la cocina, pero es indudable que la encuesta está bien hecha".  El segundo factor al que apunta Álvarez, la campaña, está relacionado con el impacto del conflicto catalán.

"La encuesta dice que el 33% de los entrevistados no sabían qué iban a votar a mitad de octubre. El 10% del voto en abril se decidió en la última semana; eso es un porcentaje muy alto, y puede ser determinante. Lo que hace esta encuesta es confirmar que la variabilidad es grande", sostiene Álvarez, que apunta directamente a que el PSOE podría recuperar buena parte de la caída producida por la crisis catalana durante la campaña. "Las campañas del PSOE suelen ser buenas. Nunca tienen grandes meteduras de pata. Si han perdido un poco, pueden remontar perfectamente haciendo una buena campaña, porque la gente cambia y decide su voto en los últimos días".

Teniendo en cuenta que la campaña en esta ocasión solo durará ocho días, la variabilidad del voto podría ser más determinante si cabe (hay menos tiempo para decidir a qué partido votar si las formaciones logran cambiar el criterio de los electores en esta última semana). En este sentido, la experta explica que "el trasvase se dará, sobre todo, dentro de los bloques ideológicos, porque se está constatando que el intercambio de votos entre los bloques es muy pequeño; por lo que si el PSOE sube, de alguna manera será a costa de Podemos".

Sobre Podemos: "Ya demostraron que podían aguantar y remontar las tendencias demoscópicas. Ahora lo que se está constatando es precisamente ese aguante"

En el caso de los de Iglesias, Álvarez afirma que "ya demostraron que podían aguantar y remontar las tendencias de las encuestas en las pasadas elecciones", por lo que "lo que se está constatando ahora es precisamente ese aguante, ya que están perdiendo poco". Sobre Más País, la experta apunta a que "el escenario del CIS es el más pesimista para Errejón, y su horquilla todavía es amplia. La encuesta no recoge el impacto del anuncio del partido diciendo en qué provincias se va a presentar y quién va a integrar definitivamente la coalición".

En el bloque de la derecha, más allá de la recuperación del PP, Álvarez cree que "está por ver la capacidad de reacción" de Ciudadanos, ya que este es uno de los pocos momentos en los que la demoscopia ha augurado una caída tan grande para los de Albert Rivera. Sobre Vox, a juicio de Álvarez, la encuesta puede "pecar" de corregir a la baja su resultado en exceso (le da entre 14 y 21 escaños). Esto es así porque la formación de ultraderecha tiene tendencia a salir inflada en los estudios demoscópicos (basados en respuestas de los ciudadanos), algo que ya pasó en abril, cuando llegaron a situarse como la tercera fuerza. 

"La campaña se está animando, si se polariza, subirá la participación, y esto creo que irá a favor de la izquierda", concluye Álvarez.

Más noticias de Política y Sociedad