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Elecciones 10N Los partidos señalan alarmados la falta de confianza en unas instituciones que ellos mismos se encargan de criticar

Representantes de los seis principales partidos nacionales que concurren a las elecciones del 10N se han reunido en lo que podría llamarse el primer 'debate electoral'. No obstante, se han limitado a comentar muy por encima las estrategias de comunicación, y a sorprenderse por la desinformación que, de alguna forma, ellos también distribuyen.

Imagen del debate a seis partidos organizado por la Asociación de Directores de Comunicación en la Fundación Telefónica. DC

P. Romero

¿Harto de tanto mensaje político? No esta usted solo. Llevamos un intenso año electoral en el que situaciones convulsas, como las que se producen en Catalunya, están polarizando el debate electoral de cara al próximo 10N, fecha de los segundos comicios generales en lo que va de año. Representantes de los seis principales partidos políticos debatieron en la sede de la Fundación Telefónica sobre su particular visión de la comunicación política en una pacífica mesa redonda en la que se escucharon las palabras "Franco", "Catalunya" y "Venezuela".

A pocas semanas de los comicios generales, los cuartos en dos años, uno se pregunta dónde están las propuestas concretas. ¿son conscientes los políticos de que el principal problema de los españoles sigue siendo el desempleo? ¿Existen medidas concretas para paliar la precariedad, mejorar los servicios públicos, o garantizar las pensiones sin que suponga una carga adicional para los contribuyentes? ¿O simplemente juegan al desgaste del contrario?

Lo cierto es que nadie espera una respuesta sencilla a estos y otros problemas complejos. Por ello, uno llega a estos debates cargado de sano escepticismo. La asociación DirCom organizaba el acto y su presidente, Miguel López-Quesada, arrancó la presentación con una disculpa: "Es un panel de cinco hombres y una mujer [Cuca Gamarra, vicesecretaria del PP, venía en avión desde Logroño y se retrasó] y no es lo más deseable, así que vayan por delante mis disculpas". Moderaba el debate junto a él Luisa Alli, dircom de Ikea.

La idea inicial de este encuentro era evitar que se convirtiera en un acto de campaña "sino de discusión" sobre la comunicación en tiempos de precampaña y en la era de la 'malinformación' o intoxicación informativa. Sólo al final se trataron esos temas, pero muy por encima. 

Los asuntos candentes

No obstante, inevitablemente surgió la figura de Franco (cuya exhumación se producía casi simultáneamente a este acto), el problema de Catalunya y otras 'pullas' más o menos directas; estamos en plena precampaña electoral.

El secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Rafael Simancas, sostuvo que el ejercicio de "informar de forma veraz en campaña es vital para la calidad de la democracia", para luego reconocer que "la repetición de elecciones supone un fracaso". Para él, "estamos en una encrucijada que van a resolver los ciudadanos votando", por lo que hizo un llamamiento a la movilización y a la participación de la ciudadanía.

"Una campaña", apuntó, "es una competición de razones de voto, de credenciales y de expectativas de futuro, y esto se mantiene haya o no repetición electoral".

"Sólo hay debate por el 'relato', y cuando se niegan las realidades la gente se quema"

Para Simancas, los asuntos Catalunya y Franco ya estaban integrados en la campaña: "Son asuntos que ya sabíamos desde hace tiempo". Eso sí, negó rotundamente que la exhumación del dictador se produjese ahora en plena precampaña con fines electoralistas. Se escucharon risas entre el público. "Quienes han querido que esto se produjese ahora han sido la familia Franco, con sus recursos judiciales".

Mientras, Txema Guijarro, miembro de la junta directiva de Unidas Podemos, explicó que "la falta de confianza viene del fracaso de las políticas reales, porque la política de los últimos años han sido nefasta para los españoles". "La institucionalidad está estancada desde hace 40 años, sólo hay debate por el 'relato', y cuando se utiliza una comunicación que niega esas realidades la gente se quema, claro".

Para este responsable, la ciudadanía está saturada del término “relato”, algo hueco y que no dice nada: "los ciudadanos están más que quemados". "Me interesa sólo en la medida en que ayuda a obtener resultados", afirmo.

El PP y los "mensajes vacíos"

En opinión de Cuca Gamarra (PP), "ninguna campaña es igual, y cada una tiene un contexto en el momento social". reconoce que puede haber una crisis de confianza, "pero es que vamos a unas cuartas elecciones en cuatro años". "Esto, desde el PP, lo vemos en positivo, con propuestas para el futuro; y con mucha humildad y sencillez", afirma. Así, coincide con Guijarro en que "la desconfianza se basa sobre todo en frustración, por los mensajes que son vacíos".

"El plató de TV o un tuit original no es una campaña, genera frustración y desconfianza si todo se basa sólo en esto", aseveró, para reconocer que su formación "puede segmentar mucho y ser precisos" y por eso pueden decidir "a quién contarle lo que más le pueda interesar". Fue la única persona del panel que comentó algo semejante, tras la polémica de la reforma de la Ley Electoral que tumbó el Constitucional y que, precisamente, permitía a los partidos usar todo tipo de datos para perfilar ideológicamente a los podenciales electores.

"La desconfianza se basa sobre todo en frustración, por los mensajes que son vacíos"

Ciudadanos estuvo representado por el diputado y vocal de la ejecutiva de la formación Guillermo Díaz, quien afirmó que "la falta de confianza en las instituciones es peligroso porque no hay nada detrás, sólo el caos". "Es crucial recuperar esa confianza, y una repetición electoral no ayuda", criticó. Arremetió contra el tacticismo frente a la estrategia de Estado, y censura la idea de que “hay que votar otra vez porque has votado mal”.

Partidario de "debilitar a los partidos y dar protagonismo a las personas”, insistió en la idea de las listas abiertas y el recorte de la influencia de las formaciones políticas en instituciones como las del Poder Judicial. Para este diputado, "es complicado comunicar algo complejo en los tiempos de Twitter, en los que las cuestiones complejas no pueden explicarse".

"Las campañas han muerto"

El diputado por Badajoz Víctor Sánchez del Real, de Vox, desplegó su experiencia en comunicación para explicar cómo su formación es, más que un partido, una 'start up'. y quiso dejar dos titulares. “Españoles, las campañas han muerto”, comentó en primer lugar. "No hay campañas en política, sino que hay un trabajo que se hace todos los días del año", afirmó, y añadió: "Tienen que dirigirse a las personas, por eso es importante que esto sea los 365 días al año: eso es bueno porque nos tenemos que currar la confianza del ciudadano cada día".

A continuación, repartió leña a los grandes partidos. "El sistema está 'dopado' desde el punto de vista de la comunicación política; hay que mirar las cuentas en el asunto de la financiación". "Alguien miente", afirmó, al referirse a las campañas millonarias de los partidos tradicionales. "Nosotros hemos demostrado que podemos estar en la liga de los campeones con campañas sin grandes fichajes y con medios salidos de nuestros bolsillos. ¿Hay medios privados que no tengan financiación estatal?", se preguntó. "Creo que hay que intervenir a publicidad institucional". Ellos venden pulseritas de la bandera de España a 15 euros, y no parece irles mal.

Víctor Sánchez del Real, de Vox, durante su participación en el debate. Imagen: DC

Por último, el concejal del Ayuntamiento de Madrid y concejal de Más Madrid Jorge García, comentó en relación con su partido de reciente creación: "No tenemos pasta, somos una 'startup' de garaje". Para esta formación, "Catalunya es una mala noticia porque es muy difícil hablar de otra cosa, como sobre la catástrofe medioambiental en Murcia con el Mar Menor, que se muere".

García cree que la situación que se vive ahora en España, de pluralidad de partidos, es similar a la del resto de Europa, lo que obligará a acuerdos y pactos 'contra natura'. No obstante, criticó la organización de los partidos en España. "Somos malos en democracia interna, en pluralismo, en la organización estructural… comparado con los europeos", reconoció, y apeló al "republicanismo interno" de Más País.

¿Control en las redes? Bueno...

El diputado Sánchez del Real no se mostró amigo de controlar el uso de los políticos de sus perfiles en redes sociales, sino de establecer una "cultura" de uso. "Si la gente tiene asumida esa cultura, eso funciona", dijo.

Rafael Simancas (PSOE) en su participación en el debate. Imagen: DC

Sin embargo, Rafael Simancas pidió que la verificación de contenidos se aplique a todo, incluidos a políticos, y también a los medios, algo en lo que Cuca Gamarra fue un paso más allá: "Hay que poner coto a las noticias falsas". "Cuanta más libertad y pluralidad hay es mejor, pero no existirá si no velamos todos para que no exista la mentira y ser capaces de desmentir rápidamente", agregó. Ambos políticos apoyaron una autorregulación, sin entrar en detalles.

Otro factor sobre el que sobrevoló el acto fue la transparencia. El responsable de Vox aseguró que en España, "en las zonas rurales –con los caciques en los pueblos–, el voto secreto no existe" y en País Vasco y Cataluña tampoco; "la gente va a saber lo que votas".

No obstante, Simancas pidió que nadie "caricaturice la democracia, porque la gente en este país vive en libertad". Y negó cualquier vinculación entre la forma de gobernar un país y las deudas de los partidos con los bancos. Se escuchó "financiación electoral" y, cómo no, "Venezuela". Con paciencia, Guijarro recordó a Simancas que aquello sobre el dinero venezolano de Podemos "fue un ardid de las cloacas del Estado". Hablaban de 'desinformación', sí.

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