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Elecciones 14F PP y Cs se sirven de 'fake news' en el final de campaña por temor al 'sorpasso' de Vox

La mayoría de sondeos señala que Vox gana terreno a costa de sus competidores por la derecha y se sitúa por delante de ambos. Esta amenaza de 'sorpasso' ha llevado a los dirigentes populares y naranjas a radicalizar su mensaje.

El líder del PP, Pablo Casado, se dirige a la tribuna del Congreso y pasa por el lado del exministro de Sanidad, Salvador Illa.
El líder del PP, Pablo Casado, se dirige a la tribuna del Congreso y pasa por el lado del exministro de Sanidad, Salvador Illa. Mariscal / Efe

A Pablo Casado e Inés Arrimadas se les ha hecho larga la campaña en Catalunya, donde se juegan mucho más que el futuro de sus partidos en la región. Lo que suceda el próximo 14 de febrero tendrá una lectura en clave nacional, ya que se comprobará el apoyo a la estrategia impulsada por los líderes de PP y Ciudadanos, así como la implantación de Vox en un territorio en el que la formación ultraderechista no tiene ningún escaño. 

La mayoría de sondeos señala que la formación que dirige Santiago Abascal gana terreno a costa de sus competidores por la derecha y se sitúa por delante de ambos. Esta amenaza de 'sorpasso' ha llevado a los dirigentes populares y naranjas a radicalizar sus mensajes. En la última semana miembros de la dirección de PP y Cs han difundido noticias falsas para desacreditar al candidato del PSC, Salvador Illa, han pedido la dimisión de la cúpula de RTVE tras emitir un rótulo desafortunado en un magazine matinal y se han reunido con asociaciones policiales con un claro discurso xenófobo, como es Jucil.

Los candidatos a la Generalitat de ambas formaciones, Alejandro Fernández (PP) y Carlos Carrizosa (Cs), han acusado, sin pruebas, a Salvador Illa de haberse vacunado contra la covid-19 después de que éste se negara a hacerse una prueba PCR para participar en el debate de TV-3. Es más, el PP ha pedido que la Fiscalía investigue si Illa se ha inmunizado contra la covid-19 mientras que Ciudadanos ha dirigido un escrito al Gobierno preguntando si el exministro —o cualquier otro miembro del Ejecutivo— se ha vacunado ya. 

El secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud, Alfredo González, negó que Illa haya recibido "dosis alguna de vacuna para hacer frente" a la enfermedad. "Yo decidí no hacerlo porque los protocolos dicen que uno se tiene que hacer la prueba cuando tiene síntomas o cuando es contacto estrecho de un positivo. No era mi caso", justificó el candidato del PSC.

Como parte de esta estrategia 'fake', los socialistas de Catalunya han denunciado ante la Fiscalía a Luis Pérez, conocido en las redes sociales como Alvise Pérez, por haber difundido en redes sociales una falsa PCR positiva de covid. Pérez se hizo un hueco en la política gracias al portavoz de Cs en la Comunitat Valenciana, Toni Cantó, que lo contrató como asesor de campaña y es conocido en la red social por su acercamiento a los postulados más ultraderechistas.

Ríos: "La estrategia se basa en deslegitimar a Illa porque está muy bien valorado entre los votantes de PP y Cs"

Mario Ríos, politólogo, analista político y profesor asociado en la Universitat de Girona, explica a Público que hay una "clara coordinación electoral" por parte de ambos partidos dirigida hacia Illa, que se sirve de 'fake news'. "El candidato del PSC obtendría un 20% del voto que Ciudadanos consiguió en 2017, unos 150.000. Es muchísimo", señala, de ahí que Illa sea su principal objetivo a batir. También destaca que un 5% de los votantes del PP optaría por el socialista. "Su estrategia es deslegitimar a Illa porque está muy bien valorado entre sus votantes, a diferencia de lo que pasaba con [Miquel] Iceta".

El politólogo augura una estrepitosa caída de Ciudadanos, que fue primera fuerza con 36 escaños en los comicios de 2017. La formación ha ido de mal en peor en los últimos años: en las elecciones municipales de 2019 los naranjas obtuvieron 178.330 votos, el 5,11 % del total. En la ciudad de Barcelona la candidatura de Manuel Valls fue un fracaso: perdió fuelle en la zona del cinturón metropolitano, donde Arrimadas se impuso en 2017, y los electores optaron en su lugar por el candidato socialista, Jaume Collboni. Ríos profetiza que el próximo 14F el PSC recuperaría ese área, "que en su día votó a Arrimadas porque agrupó a una mayoría no independentista bajo el paraguas de una especie de 'Junts pel no'".

En las generales del 10-N, los naranjas fueron la octava —y última— fuerza con representación en Catalunya, por detrás del PP y de Vox. Únicamente consiguieron dos escaños. Ríos opina que el problema de Ciudadanos es que no se ha dado cuenta "del cambio de rasante" en la sociedad catalana, que, a su juicio, ha entrado en una "fase post-procés": "Siguen en el mismo tono que en 2017, y a eso se le suma que es el partido que más abstencionistas declarados tiene", señala.

Respecto al PP, destaca que Fernández sí entiende los movimientos que se han dado en la sociedad catalana pero que en su contra juega que es un candidato poco conocido. "Aún con la campaña, su grado de conocimiento entre los electores no llegará a un 35-40%", señala. Asimismo, Ríos cree que la "marca PP está muy deteriorada" en Catalunya y que Pablo Casado ha dejado vía libre a Vox después de afirmar que no le gustaron las cargas policiales del 1-O. 

El auge de Vox a costa de PP y Ciudadanos

En esta campaña tanto PP como Ciudadanos han dejado al margen la cuestión independentista en la mayoría de sus intervenciones para abordar temas relacionados, principalmente, con la economía y con la salud. La pandemia ha desplazado del foco la independencia de Catalunya, un terreno en el que saben que Vox les adelanta por la —extrema—derecha. El partido de Santiago Abascal defiende a modo de solución para resolver el conflicto la ilegalización de las formaciones independentistas, una medida que ni Casado ni Arrimadas comparten. 

Ríos opina que esta estrategia llega tarde puesto que ambas formaciones "han puesto la alfombra a la extrema derecha". El politólogo cree que tanto PP como Cs han alimentado el auge del partido ultra a costa de legitimarlo como actor útil en las autonomías y Ayuntamientos en las que gobiernan con el apoyo de Vox desde fuera. "Sus votantes están en las coordenadas de Vox en multitud de aspectos y, como sus posiciones están más marcadas, los electores se descantan por ellos", resume. "Entre la copia y el original, todos van al original".

En el último día de campaña dirigentes de Cs, PP y Vox han apoyado a sindicatos de la Policía Nacional y asociaciones de la Guardia Civil, que se han concentrado en Barcelona para denunciar su "abandono" en Catalunya por parte del Gobierno, pese al "clima hostil" por el "procés". Uno de ellos, Jucil, se prodiga en mensajes claramente xenófobos a través de las redes sociales. El pasado 9 de febrero vincularon a migrantes con delincuencia, un mensaje que Abascal comparte abiertamente, a diferencia de Casado y Arrimadas.

El politólogo cree que si Vox consigue sorpassar finalmente a ambas formaciones ganará enteros a nivel nacional, pero también reforzará al Gobierno central, puesto que su estrategia se basa en azuzar el miedo contra el partido ultra. "En esa lucha, Cs no tiene espacio político" opina. "Si esto sucede, . veremos a un PP debilitado, un Vox fuerte y un Ciudadanos desaparecido". A juicio de Ríos, la "única alternativa" que tiene la derecha es una fusión orgánica.

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