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Elecciones 2019 El CIS constata el cambio de ciclo a favor de la izquierda y apunta a su triunfo en el 26-M

El estudio demoscópico extiende el triunfo del PSOE a los territorios y asienta el dominio de la izquierda en el escenario político. De darse el pronóstico de la encuesta, el PP agravaría su crisis con la pérdida de buena parte de su poder territorial.

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Un elector introduce la papeleta electoral en el sobre durante los comicios del 28-A / EUROPA PRESS

La macroencuesta publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) este jueves dibuja un escenario político que consolida la ventaja que la izquierda consiguió en las elecciones generales de abril. El estudio demoscópico apunta a una victoria contundente del PSOE en las elecciones autonómicas y europeas, y pronostica que las formaciones progresistas se harán con los gobiernos de la mayoría de autonomías y de los ayuntamientos más importantes de España.

Los comicios del 26 de mayo (europeos, autonómicos y municipales) no se presentan como una jornada electoral más. Dada su cercanía al 28-A han sido considerados como una suerte de "segunda vuelta" electoral que terminará de definir el tablero político que se empezó a construir con los resultados de las generales. No es común que en el mismo año (y en menos de un mes), los electores repartan el poder estatal y el territorial en un sistema, el autonómico, donde las comunidades y la política municipal juegan un papel más que relevante.

Con la victoria del PSOE en las generales y con su llegada al Gobierno prácticamente garantizada, los partidos quieren echar el resto en la campaña de unas elecciones que marcarán el futuro del país durante los próximos cuatro años. En este contexto, el CIS, institución cuyas encuestas se aproximaron mucho a los resultados del 28-A, apunta a que el triunfo cosechado por el bloque de izquierdas a nivel estatal se extenderá a la mayoría de comunidades cuyo gobierno está en juego, una situación que, a priori, allanaría el camino a las políticas del bloque progresista y a sus objetivos programáticos.

La macroencuesta ha sido elaborada entre el 21 de marzo y el 23 de abril, tan solo cinco días antes de la celebración de las elecciones generales. Según el estudio, el PSOE sería la fuerza más votada en diez de las doce comunidades autónomas donde se celebran comicios, esto es, vencería en todas excepto en Cantabria (donde la fuerza más votada sería el Partido Regionalista de Cantabria) y en Navarra (en el territorio foral sería Navarra Suma la fuerza más votada).

Los socialistas ganarían en Asturias, Castilla y León, La Rioja, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura, Aragón, Murcia, Baleares y Canarias. Además, la encuesta pronostica que el PSOE podría gobernar en casi todos los territorios (a excepción de Murcia y La Rioja, y con menor probabilidad en Castilla y León) a través de pactos con formaciones progresistas, donde podrían prescindir de Ciudadanos.

Pero más allá de las autonomías, el estudio augura que la izquierda se hará con buena parte del poder municipalista del Estado, ya que podría gobernar en los ayuntamientos más importantes. En este sentido, apunta a que el Más Madrid de Manuela Carmena conservará el Consistorio, donde podrá gobernar con el apoyo de los socialistas de Pepu Hernández. También en Barcelona Ada Colau podría conservar el ayuntamiento, aunque el CIS augura una competición más que ajustada con ERC. En ayuntamientos como el de Sevilla, Valencia y Zaragoza también habría una mayoría de las fuerzas progresistas.

El espacio del cambio pierde poder

A nivel municipal el cambio de ciclo político no solo afectaría a la correlación de fuerzas entre izquierda y derecha, sino que habría también importantes cambios en el bloque de las fuerzas progresistas. Según la encuesta, la positiva "racha electoral" del PSOE provocaría que los socialistas se hicieran con algunas de las denominadas alcaldías del cambio más importantes.

Este es el caso de Zaragoza, donde el actual regidor, Pedro Santisteve, perdería el mando a causa de la división de la coalición que lidera el gobierno municipal en dos formaciones (Zaragoza en Común y Podemos), que se quedarían por detrás del PSOE. El CIS también pronostica que los socialistas volverían a gobernar en Santiago de Compostela ocho años después. El actual alcalde, Martiño Noriega, confluirá a estas elecciones con una única candidatura (Compostela Aberta), la misma que en 2015 le dio la Alcaldía y en la que se encuentra integrada Podemos; sin embargo, el estudio demoscópico apunta a que los de Noriega serán terceros, por detrás de PSOE y de PP, y que se quedarán a más de siete puntos de los socialistas.

En el lado contrario, el triunfo del bloque de izquierdas (y del PSOE) extendería la crisis surgida en el PP en las elecciones generales a los territorios. Los de Pablo Casado plantean las elecciones autonómicas y municipales como una oportunidad de apoderarse de estructuras que puedan contrapesar un hipotético gobierno progresista liderado por Pedro Sánchez en el conjunto del Estado. Sin embargo, de momento, el CIS parece laminar las expectativas de los conservadores en cuanto al poder territorial.

Además de no arrebatarle al PSOE ningún territorio (en estas semanas se hablaba de la posibilidad de gobernar en Extremadura o en Castilla-La Mancha), el PP podría perder feudos como la Comunidad de Madrid o, incluso, Castilla y León, situación que podría dejar a Pablo Casado en la cuerda floja tras su batacazo en las generales del 28-A.

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