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Elecciones 2019 Gabilondo: "Sería una decepción muy grande que volviera a gobernar el PP en Madrid"

El candidato socialista a presidir la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, dice que "sería una decepción muy grande que volviera a gobernar el PP". Afirma que "no hay derecho a que la Comunidad más rica tenga una tasa de pobreza 1,5 puntos por encima del resto". Cree que ha procurado "construir algo" para atraer a la ciudadanía, "porque no se enamora hablando mal del otro". Y dice que “no iría al Gobierno: soy un servidor público, y no descarto quedarme cuatro años más en la oposición”.

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El candidato socialista a presidir la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, en la Gran Vía madrileña tras su entrevista con 'Público'. FERNANDO SÁNCHEZ

Angel Gabilondo (San Sebastián, 1949) no parece un político al uso, pero está en política. Es socialista, pero no milita. Vive en un clima de confrontación, pero no se inmuta. El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, reconoce que no sabe hasta dónde llega su rareza, pero es un convencido de que su actitud en política es la que quieren la mayoría de los ciudadanos. No entra a descalificar al adversario aunque se le ponga la pregunta en bandeja de plata, convencido de que para “enamorar” no hay que hablar mal de otro. Cree que el cambio de Madrid es ahora o vendrá muchas legislaturas de gobiernos conservadores, y no duda en que sería “una gran decepción” que la derecha siguiera gobernando la Comunidad de Madrid más de un cuarto de siglo. La lucha contra la pobreza y la educación son sus grandes obsesiones, y se siente muy orgulloso de ellas. Su programa, como repite en cada acto, es afrontar y resolver los problemas de los ciudadanos. Es seguro que los guionistas de Big bang Theory, si le conocieran, le darían un papel.

Pregunta.- Imagine a un votante de izquierda indeciso entre el PSOE, Más Madrid y Unidas o Podemos, ¿Cómo le convence de que Ángel Gabilondo es la mejor opción?

Respuesta.- Lo primero que le diría es que en Madrid hace falta que quede primero una fuerza de progreso y de transformación, y aunque es verdad que el Gobierno no se conforma sólo a través de quien gane, el que gana tiene la capacidad de aunar voluntades y de conformar propuestas. Y, en este momento, por lo que sea, el PSOE es quien tiene más posibilidades de poder liderar y aglutinar esa fuerza. No es una llamada al voto útil, es una llamada a que piense que entre todos los candidatos quién puede tener más experiencia de gestión y más posibilidades de aunar esas voluntades. Dentro de una propuesta de transformación y equilibrada, no haremos disparates, pero sí de cambio de modelo dirigido claramente hacia una línea de progreso. Creo que la confianza no se gana descalificando a los demás, no necesito meterme con nadie. ¿Qué candidato puede hacer esto? Yo tengo que creer, por eso me presento, que podría ser yo.

P.- Casi un cuarto de siglo el PP lleva gobernando la Comunidad de Madrid, ¿Es ahora o nunca? ¿Por qué cree que se dan las circunstancias en estas elecciones para que el PSOE sea, según las encuestas, el partido más votado?

R.- El modelo del PP es un modelo muy enraizado en algunas estructuras de poder y en modelos sociales que está muy arraigado. Y también nosotros, todas las fuerzas de izquierda o de progreso hemos debido hacer algo mejorable. Es verdad que ha habido mayorías absolutas y es muy difícil combatir con eso. Y también es verdad que el PP en algunos ámbitos, según parece, ha utilizado presuntamente recursos públicos para beneficio particular en elecciones. Pero me parece que tenemos que ser autocríticos y me parece que ese modelo del PP está agotado y ese concepto que tiene el PP de cómo se gobierna y qué noción tienen del poder. No tienen un proyecto para Madrid, al menos, yo no lo veo. No veo ningún proyecto de innovación, de investigación, de ciencia, vinculado a las universidades o al conocimiento. Luego, hay una conciencia, en una Comunidad con mucha desigualdad, de que la única manera de salir de estos es a través de las políticas públicas y sociales. Creo que en estos momentos en Madrid hay conciencia social y una pulsión de cambio, y ahora puede darse. Habría una decepción social si después de lo que ha ocurrido en Madrid, que no hace falta resumir, volviera a ganar el PP. Sería una decepción muy grande. Además, a mí me preocupa que si no es ahora podríamos entrar en otro proceso de varias legislaturas conservadoras. Este el momento propicio y puede darse.

P.- Ha contestado en parte, pero quería insistir. ¿Algo habrá hecho mal el PSOE y la izquierda para esta hegemonía del PP en Madrid? ¿Y por qué este Madrid que usted define tan plural, abierto, integrador vota masivamente a la derecha?

R.- No hemos acabado de entender a veces que el objetivo de la política es resolver los problemas de la ciudadanía, y luego generar bienestar, prosperidad y riqueza. Creo que, a veces, desde las política de progreso hemos tenido un cierto temor a hacer un discursos de generación de prosperidad y de riqueza. Eso sí, nosotros tenemos un límite, que es la generación de bienestar y de riqueza ha de ser sin exclusiones y sin generar desigualdades. Si lo tuviera que decir en una frase: bienestar, pero sin exclusiones, pero bienestar también, porque la gente quiere vivir bien. A veces, nosotros la hemos llevado a unos espacios en lo que nos acaban de ver la vinculación entre nuestras posiciones y la solución a sus problemas cotidianos. Tenemos que ser pragmáticos, pero también capaces de entusiasmar con un proyecto de igualdad, que en nuestra Comunidad haya un 20% que esté en riesgo de pobreza o que el 45% llegue con dificultad a final de mes, que casi medio millón de personas no ganen ni 9.000 euros al año, o que miles de personas vivan con 350 euros al mes, o tantas personas que viven solas con sus hijos, el 80% son mujeres. Hay muchos problemas en Madrid. Y que tengamos una deuda de 33.000 millones, que no hay que olvidar, que esto es de salir corriendo. Es que cada madrileño debemos más de 5.000 euros de salida. La percepción es que hasta aquí hemos llegado.

El candidato socialista a presidir la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, en su entrevista con 'Público'. FERNANDO SÁNCHEZ

P.- Todas las encuestas le dan al PSOE como el partido más votado, pero tendrá que pactar. Si tuviera que elegir, ¿Pactaría con Más Madrid y Unidas Podemos o con Ciudadanos?

“Prefiero acuerdos de progreso y hacerlos con partidos de progreso”

R,- Yo, desde luego, prefiero acuerdos de progreso y hacerlos con partidos de progreso. Pero no excluyo que haya personas que hayan votado a otros partidos y que ahora entienden que es el momento del cambio. Yo no excluyo, porque el que excluye se autoexcluye y, además, yo tengo una voluntad de mayorías. No estoy pensando en un proyecto de personas que quieran conservar el modelo, porque yo no me olvido. En cuatro ocasiones ha votado Ciudadanos a proyectos de Presupuestos del PP, y una moción de censura que no quisieron apoyar, y dos presidentes del PP que han apoyado su investidura. Ellos han hecho política para mantener un modelo conservador. Pero también lo veo difícil porque ellos me excluyen, y así va a ser complicado. Pero, insisto, yo no excluyo a nadie, yo me dirijo a la población, y no estoy haciendo una campaña para ver si convenzo a Aguado y me vota. Yo me dirijo a personas de progresos que quieren regeneración, transformación y que han votado a unos y a otros, porque el voto aquí en Madrid es muy voluble.

P.- ¿Ese pacto de progreso incluiría un Gobierno de coalición?

R.- Es que no estoy en eso. Además,me falta un dato decisivo y es qué dicen los votantes y en qué situación nos sitúan a cada uno. Pero, en principio, yo me presento solo, y no estoy distribuyendo ni organizando un Gobierno ni Consejerías. Lo que quiero, como quiere todo partido razonablemente, es lograr la máxima confianza para poder sacar adelante las propuestas nuestras. Ahora, si los ciudadanos me dicen, querido Gabilondo, aquí tienes que sumar por aquí y por allá, y sumar esto y lo otro... Lo que está clara es que a partir del 26 hay que hablar y ver qué pretende cada uno.

P.- Piense que ya es presidente de la Comunidad de Madrid, ¿Cuáles serían sus primeras medidas? ¿Qué es lo más urgente que se debe abordar?

“No hay derecho que Madrid, la comunidad con más renta per cápita de España, tenga una tasa de pobreza 1,5 puntos por encima del resto”

R.- Me dicen que estoy obsesionado con la pobreza y creo que merece la pena estar obsesionado con eso. Lo que hay que hacer son unos Presupuestos con el máximo acuerdo posible y buscando establecer cuáles son las prioridades para Madrid, y yo creo que las prioridades son las políticas públicas: sanidad, educación y políticas sociales. Y también vivienda y movilidad. Pero hay que hacer un plan para luchar contra la pobreza y la pobreza infantil con absoluta prioridad, que será muy trasversal. No hay derecho que una Comunidad como Madrid, con la renta per cápita más alta de España, esté en esta tasa de pobreza. Hay algunos que les parece esto colateral, pero a mí no. No creo que Madrid tenga que ser una sociedad con tanta desigualdad. Un total de 197.000 niños sufre pobreza, un punto y medio más que en el resto de España siendo la Comunidad más ricas. Hay políticas que no estamos haciendo bien. O en temas como la Educación, que empleamos mucho dinero para apoyar la enseñanza concertada y muy poco a la pública.

P.- Pues el PP ha presentado un programa para dar más apoyo a la enseñanza concertada. Usted que como ministro rozó con la punta de los dedos un pacto pacto educativo a nivel nacional, ¿Ve posible un pacto en Madrid en materia educativa?

“Hay que hacer un acuerdo educativo en Madrid y de convivencia entre la concertada y la enseñanza pública”

R.- Creo que sí. Si es importante que haya un acuerdo educativo en Madrid. Yo creo que la palabra pacto se ha contaminado por el uso excesivo para ella, hay pactos para todo, pero a mí me importa más el concepto que la palabra. Pero, desde luego, en Madrid hay que hacer un gran acuerdo educativo, y también en la Universidad. Es imprescindible. De convivencia entre los distintos modelos. Si el 23,97 % en los últimos diez años del Presupuestos se ha dedicado a conciertos de educación concertada y el 1,66% se ha incrementado en la educación pública, pues tenemos que equilibrar. No soy partidario de quitar la enseñanza concertada, entre otras cosas, porque no podríamos garantizar ni la universalización de la educación. Además, yo no quiero acabar con la enseñanza concertada y además, creo que debe ser gratuita e inclusiva. De hecho, las privadas les acusan de competencia desleal. Pero equilibremos las cosas.

El candidato socialista a presidir la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, en su entrevista con 'Público'. FERNANDO SÁNCHEZ

P.- Y con esas grandes diferencias se puede llega a un acuerdo ¿No cree que hay más diferencias ideológicas entre PSOE y PP en materia educativa que en materia económica?

R.- Si, en el tema educativo hay muchas diferencias de conceptos, pero tenemos que establecer en qué estamos de acuerdo. Pero en educación, aunque está todo politizado y lo comprendo, tendríamos que hablar de temas educativos. Como usted dice, tuve una experiencia que tras llegar a 154 puntos de acuerdo, después de trabajar mucho con todos los sectores, no se alcanzó un acuerdo educativo sólo por razones políticas. Por tanto, no soy tan aséptico para pensar que esto sólo es oficio técnico, pero también podríamos dejar de lado algunas cosas para ver en qué estamos de acuerdo. Sé que hay asuntos en los que no estamos de acuerdo, pero hagamos el pacto en lo que estamos de acuerdo. Se puede hacer.

P.- La candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, para bien o para mal está protagonizando la campaña. ¿Como profesor de metafísica no es un reto tenerla de adversaria? ¿Qué opina de algunas valoraciones polémicas que ha hecho?

R.- Tengo tendencia a respetar a todo el mundo, y tampoco la he seguido mucho. Oigo y veo propuestas, a veces aisladas, que sí me han llamado mucho la atención y no las comparto. Con todo mi respeto, para presidir la Comunidad de Madrid tendrá que hacer un proyecto un poco más integrador y vertebrador. Porque algunas medidas que le he escuchado son, realmente, no sostenibles. Pero tampoco sé si se han dado las lecturas adecuadas, pero confío plenamente en la lectura que han hecho los medios de comunicación que la siguen. Y he oído cosas que me llaman mucho la atención, porque la personalidad jurídica se adquiere en el momento del nacimiento, no antes. Uno no es persona hasta que nace. No puedo estar de acuerdo con eso. Pero no he dedicado la campaña ni mi tiempo a contravenir lo que dicen los demás. He tratado de buscar un espacio para presentar mis propuestas, y no meterme con lo que ha dicho uno u otro candidato. He procurado construir algo para atraer a la ciudadanía, porque no se enamora a alguien diciendo que el otro es muy malo.

P.- Es cierto que usted solo se ha dedicado a hacer propuestas, ¿No es un político un poco raro? ¿Cómo se acostumbra a vivir en este ambiente de crispación?

R,- No sé hasta dónde llega mi rareza, pero coincide con muchos ciudadanos que están hartos de la confrontación o descalificación personal.

El candidato socialista a presidir la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, en su entrevista con 'Público'. FERNANDO SÁNCHEZ

P.- Pero si sólo hay que ver cómo está el ambiente recordando la sesión constitutiva de la XIII legislatura.

R.- Pues el ambiente lo tendremos que adaptar a una sociedad que, en la última votación, a mí me parece que venció a la crispación. Quedó derrotada la crispación en las últimas elecciones generales, y la gente nos dijo: no queremos eso. Además, es llamativo que cuando uno mira los problema de Madrid el primero es el empleo, pero el segundo problema que dicen los madrileños es que los partidos políticos somos el problema. No sólo dicen que no somos la solución, dicen que somos el problema. ¿Por qué? Porque tienen la sensación de que estamos interpelándonos, descalificándonos y ensimismados en nuestras cosas y no hacemos el único programa que merece la pena, afrontar y solucionar los problemas de la ciudadanía. Ese es el programa que merece la pena. Y hacer con justicia, para vivir en una sociedad de derechos y libertades. Pero si uno ve las campañas electorales, parece que estamos distraídos con otras cosas. Hay que poner la mirada donde la tenemos que poner, que es en los ciudadanos y sus problemas.

P.- El PSOE de Madrid ha vuelto a optar por candidatos independientes a la comunidad y al ayuntamiento ¿No hay gente válida en sus filas? ¿Es un factor en contra ser militante? ¿Por qué no quiere afiliarse?

R.- En estos momentos hay una madurez democrática, y la sociedad la tiene, para entender que abrirse a la sociedad es necesario e incorporar a personas que no tengan carnet, pero sí el compromiso ideológico. Yo estoy comprometido social, histórica y políticamente con una dimensión que puede llamarse socialismo o socialdemocracia, e incorporar eso me parece un signo de salud de los partidos, que no estén cerrados. No me afilio porque ya no soy un chaval. En mi vida he podido vivir sin esa afiliación y si lo hago ahora parecería que fuese para lograr o demostrar algo. Yo me he sentido acogido por el PSOE y, además, recibí el apoyo en unas primarias y me siento legitimado. Pero no he pensado en afiliarme ni voy a hacerlo a estas alturas de mi vida.

P,. Por último, imagínese que no es presidente y le llama Pedro Sánchez para entrar en el Gobierno, ¿Se iría?

R.- No estoy pensando en eso. Espero ser presidente y, si no lo soy, que el partido entienda que pongo mi puesto a su disposición para que busque alguien más joven o con otro talante. Pero también se pensaba que yo no iba a durar ni un día y llevo cuatro años en la oposición, y muy orgulloso de representar a la ciudadanía. He aprendido mucho y he sentido que he colaborado. Y no descarto, ni mucho menos, que esté cuatro años más. Otra cosa es que los demás me aguanten. Yo soy un servidor público, toda mi vida me he dedicado a eso, y lo seguiré siendo donde me corresponda. Y hay ministros y ministra muy buenos, y personas muy valiosas. No hay que pensar en mí ni en una segunda vuelta en el Gobierno. Pero sí que puede garantizar que, donde esté, me dedicaré al servicio público.

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