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Elecciones 21-D La pinza PP-Cs presiona a Iceta para que no pacte con los independentistas

Conservadores y naranjas ponen al PSC en el centro de sus dianas porque temen un futuro Govern presidido por el líder de los socialistas catalanes, ERC, y Catalunya en Comú. 

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Los candidatos a las elecciones del 21-D de PSC, Miquel Iceta; Ciudadanos, Inés Arrimadas; y PPC, Xavier García Albiol, en una imagen de archivo. EFE

No pasan por su mejor momento en su relación, pero PP y Ciudadanos han logrado hacer una pinza en contra del otro miembro del "bloque constitucionalista": el PSOE. Ambas formaciones centran sus discursos electorales de cara al 21 de diciembre en presionar al líder del PSC, Miquel Iceta, para que siga de su lado y no se plantee pactar con las formaciones independentistas.

Según las encuestas, los comicios de Catalunya terminarán con un resultado muy ajustado en el que cualquier escenario es posible. Dando por hecho que ninguna formación logrará una mayoría suficiente para gobernar sola y que ERC será el partido más votado, la Generalitat podría quedar formada por republicanos, socialistas y los miembros de Catalunya en Comú; o bien, por Cs-PP-PSC y, quizá, también la formación morada. Esas son, al menos, las dos opciones que barajan conservadores y naranjas.

Por ese motivo, ambos partidos han redoblado sus esfuerzos en pedir a Iceta que, llegado el momento, se quede del lado "constitucionalista". Pero, en (pre) campaña, más que en un tono de negociación, lo han hecho desde el ataque. "Iceta va a jugar a mantener el oasis catalán", le criticó Albert Rivera en una entrevista en Onda Cero haciendo referencia a la propuesta del socialista para recuperar el Estatut. "Ahora propone que los jueces en Catalunya los ponga [Carles] Puigdemont y tengan más competencias. Yo no coincido en recuperar ese estatuto inconstitucional", argumentó el presidente de Cs.

"Que no se equivoque", le pidió también en numerosas ocasiones. Rivera insiste en que los anteriores tripartitos -en los que el PSC pactó con formaciones soberanistas- no funcionaron y que, además, fueron la causa de la crisis vivida en estos últimos meses en Catalunya. "Esperemos que el PSC no se vuelva a equivocar, ya han hecho dos tripartitos con ERC, el señor Iceta ha sido el constructor de los dos tripartitos y hasta aquí hemos llegado, en parte, por los dos tripartitos que hizo el PSC equivocadamente", sentenció también en una entrevista anterior en RNE.

Rivera incluso ha pedido el voto de los socialistas "hartos" de nacionalismo: "Les abro las puertas. Esta es su casa"

Tampoco cree que una reforma constitucional que ofrezca más competencias a dicha comunidad vaya a contentar a PDeCAT, ERC y la CUP. "Catalunya tiene más autonomía que ninguna otra región europea. No hay que dar más competencias, hay que ser más competente y no contruir un Estado, sino más servicios públicos", mitineó. Y, preguntado por si se va a pasar toda la campaña criticando a los demás partidos constitucionalistas pese a pedirles el apoyo, a su vez, para que pueda gobernar Inés Arrimadas, Rivera respondió tajante: "No, sólo a los que pacten con nacionalistas", zanjó.

Sin embargo, este mismo sábado el líder de Cs redobló sus esfuerzos y deslizó algunos puntos de su próxima estrategia durante la presentación del programa ante su Comité Ejecutivo Nacional: Pidió el voto de todos los socialistas que, "hartos de nacionalismo", desconfíen del candidato del PSC. "¡Que no se conformen! Les abro las puertas. Esta es su casa", espetó Rivera. Ya por la noche, en La Sexta, lanzó la misma pulla, directamente a Pedro Sánchez. "Estoy convencido de que muchos socialistas, si él no opta por una opción que acabe con el procés, optarán por otra opción", opinó. Asimismo, cerró la puerta a apoyar a Iceta si, pese a quedar por debajo de Cs, consigue recabar más apoyos desde el Parlament para formar Gobierno: "Lo normal es que gobierne la lista más votada", reclamó Rivera.

Desde el PP, por su parte, usan un discurso similar al de sus socios naranjas. "Ya tenemos la experiencia y sabemos a qué condujeron los tripartitos de Maragall y Montilla", sentenció el vicesecretario de Comunicación el pasado lunes. Pablo Casado intentó lanzar un mensaje "en positivo" remarcando que lo importante es que las tres formaciones han ido "remando" juntas -con la aplicación del 155, por ejemplo-, pero también confirmó la "preocupación" de Génova por la "indefinición" del PSC. "El soberanismo no se puede disfrazar en alianzas. Y no se puede ser oportunista. Ahora no caben oportunismos, sino responsabilidad", arremetió tanto contra Iceta como contra Pedro Sánchez.

PP: "El soberanismo no se puede disfrazar en alianzas. Ahora no caben oportunismos, sino responsabilidad"

El candidato del PPC fue más sutil y se limitó a alertar de otro 'peligro' de un posible pacto de PSC con ERC: la repetición de elecciones. Xavier García Albiol considera que si eso ocurre, los otros barones del PSOE -citó expresamente a Andalucía o Extremadura como ejemplos- se rebelarán y Sánchez no tendrá más remedio que impedir a Iceta dicha opción. 

Dentro del PP hay quien considera que, en realidad, sólo se trata de una estrategia electoral de Iceta para intentar captar el voto de los independentistas moderados y que, al final, terminará pactando con los constitucionalistas. Otros creen, además, que el PSC podría perder parte de su voto por la izquierda que se haya sentido decepcionada por haber incluido en sus listas a miembros de la antigua Uniò. Pero la preocupación por su posición final sigue patente en Génova.

En Ciudadanos, por su parte, ha molestado especialmente el veto de Pedro Sánchez a hacer a Arrimadas presidenta. "No entendemos los vetos", constató este viernes el secretario de Comunicación, Fernando de Páramo. "Tenemos que estar juntos, ser generosos y darnos la mano", les pidió. Pero también les afeó que "pongan palos en las ruedas del constitucionalismo". "Tenemos una oportunidad histórica de darle la vuelta a 35 años de procés: ganarles en las urnas", añadió. Pero siempre que hagan presidenta a Arrimadas.

Ese es uno de los motivos que también enfrenta a PP con Ciudadanos. En las últimas semanas, sus diferencias se han hecho patentes desde que Rivera empezó a apurar a Mariano Rajoy para que aplicara el 155 de la Constitución, con el debate sobre el adoctrinamiento en las escuelas -donde PP y Cs presentaron sendas iniciativas en el Congreso en lugar de pactar una sola- y, especialmente, con la aprobación del cupo vasco que sólo Cs votó en contra.

Ahora, Albiol -que se presenta a sí mismo como el único candidato que tiene experiencia en gestión de la Administración- ha afeado tanto a los naranjas como a los socialistas su debate sobre el futuro liderazgo de la Generalitat, una cuestión que definió como "batalla de gallitos". "Ponerse a hablar de si la silla la ocupo yo o la otra es una falta de respeto que no vamos a aceptar. No se puede vender la piel del oso cuando las elecciones ni tan solo se han celebrado. No vuelvan a hablar de pactos postelectorales. Que se dediquen a presentar propuestas", pidió a ambos. Pero, una vez más, la crítica más voraz -este sábado, en un acto en Badalona- fue para los socialistas: "Sánchez se equivoca poniendo vetos y límites a un posible acuerdo entre partidos constitucionalistas", concluyó.

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