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Elecciones en Andalucía El PSOE afronta con optimismo el 2-D y cree que serán otros quienes no quieran lecturas a nivel nacional 

Ferraz ha actuado como mero espectador del proceso, y ha dejado a Díaz hacer su campaña y sus listas. Las expectativas pasan por una holgada victoria socialista, aunque preocupa que Ciudadanos quede segundo y sea difícil la gobernabilidad

Pedro Sánchez con Susana Díaz, en el Palacio del San Telmo, enla reciente visita del Gobierno a Sevilla. REUTERS/Marcelo del Pozo

No deja de ser una paradoja que el primer examen electoral de lo que se ha dado en llamar el "efecto Sánchez", surgido tras la llegada del PSOE a La Moncloa, pase por su rival en la primarias, Susana Díaz, que es la que se presenta a la convocatoria de diciembre.

Pero mas allá de esa circunstancia, Sánchez y el PSOE federal y afrontan con tranquilidad los comicios andaluces. Saben que juegan en un territorio afín, con una candidata que no contempla otra cosa que ganar con amplia mayoría y que, salvo sorpresa mayúscula, seguirá otros cuatro años más en el Palacio de San Telmo.

El PSOE federal, no obstante, está actuando como mero espectador, dejando a hacer a Díaz su campaña, sus listas -todos los candidatos son declarados susanistas- y su estrategia. Sanchez aparecerá sólo dos días en toda la campaña y tampoco se espera un desembarco masivo de miembros del Gobierno.

Por ello, Ferraz se limitará a recoger los frutos del resultados - que presuponen que serán buenos- y hará sus lecturas en el ámbito nacional. No obstante, un destacado dirigente del partido indicó a Público que tras el 2-D "tal vez sean otros los que no quieran hacer lecturas a nivel nacional", en clara referencia al Partido Popular, y a la apuesta personal de Pablo Casado por implicarse en estas elecciones.

No obstante, se sabe en Ferraz que un claro triunfo electoral sería capitalizado fundamentalmente por Susana Díaz, lo que ya no les inquieta en el sentido de que pueda volver a pasar por su cabeza utilizar Andalucía como trampolín. "Que gane bien, nos interesa a todos", dice un miembro de la Ejecutiva.

No obstante, no todos son tan optimistas, y algunos dirigentes recuerdan que hace ya varios años que no hay elecciones en España y han pasado muchas cosas -las catalanas tenían su propia idiosincrasia- por lo que hay dudas de como puede haberse movido el voto en este tiempo.

Como objetivo, Ferraz se marca que Díaz mantenga los mismos escaños que hasta ahora -uno o dos, arriba o abajo- y quede a un distancia muy sustancial de la segunda fuerza política. No se contempla que en ningún caso sumen mayoría de escaños PP y Ciudadanos, y se cree que con dificultades la dirigente andaluza logrará volver a alcanzar un acuerdo para gobernar otros cuatros años, aunque duda está con quién lo hará.

Paradójicamente, el PSOE prefiere al PP antes que a Ciudadanos como segunda fuerza política, porque si el partido de Rivera liderase la oposición, sería más difícil un pacto con ellos. En cuanto a Podemos, se cruzan dedos porque se empiecen a limar las diferencias personales que existen entre Díaz y Teresa Rodríguez, porque entre los partidos hay más sintonía para llegar a un pacto de gobierno.

Lo cierto es que hay expectación ante esta primera cita con las urnas tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, aunque alguno bromean que no sólo será el primer test para el presidente, sino también para el responsable del CIS, José Féliz Tezanos.

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