Público
Público

Elecciones anticipadas La Diputación Permanente, la última vía de las medidas de Sánchez

La convocatoria de elecciones forzará la disolución de las Cortes, pero el Congreso podrá continuar convalidando decretos del Gobierno a través de la Diputación Permanente.

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 2

Imagen de archivo de una reunión de la Diputación Permanente en el Congreso / EFE

El Congreso de los Diputados tiene los días contados con el adelanto electoral. Aunque no todas las iniciativas siguen el mismo ritmo, y tampoco están igual de avanzadas en su tramitación, cuando el Gobierno publique el decreto de convocatoria de los comicios, las Cortes se disolverán, sea cual sea el volumen de trabajo pendiente.

En ese momento, la Cámara paralizará sus trabajos y no podrá cumplir con la función que desempeña habitualmente: impulsar, aprobar o rechazar leyes. Sin embargo, la disolución de las Cortes no supone un vacío en el poder legislativo, sobre todo en determinadas situaciones excepcionales, una cuestión que se solventa en el artículo 78 de la Constitución y en varios artículos del Reglamento del Congreso.

La Carta Magna recoge que, en caso de que las Cámaras se hubieran disuelto (como es el caso de una convocatoria electoral anticipada) o cuando hubiera expirado su mandato, habrá una Diputación Permanente que asumirá algunas de las funciones que desarrollan las Cortes normalmente. En lapsos de tiempo entre periodos de sesiones (los “descansos” de la Cámara entre diciembre y febrero, y entre junio y septiembre), este órgano puede convocar sesiones extraordinarias.
Además, tiene las competencias previstas en la Constitución para los estados de alarma, excepción y sitio.

Sin embargo, más allá de las funciones extraordinarias que tiene el Congreso cuando está en funciones, se le atribuye una facultad más que puede dar respuesta a lo anunciado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero tras el rechazo del Congreso a los Presupuestos, cuando afirmó que el Gobierno “culminará” las leyes pendientes. La Diputación Permanente puede convalidar decretos leyes impulsados por el Ejecutivo. Aunque el Congreso queda en funciones, no pasa lo mismo con el Gobierno, que conserva todas sus facultades hasta después de la celebración de los comicios, incluida la de presentar decretos leyes.

Las iniciativas más importantes del Ejecutivo socialista se han aprobado en forma de decretos. Así llegaron al Congreso medidas como la recuperación de la Sanidad universal, la derogación del impuesto al sol y la aprobación del bono social, la exhumación del dictador Franco del Valle de los Caídos o la asunción del impuesto de Actos Jurídicos Documentados por parte de los bancos en la formulación de hipotecas.

Desde Unidos Podemos le recordaron a Sánchez durante el debate de los Presupuestos que había varias medidas en el aire incluidas en su pacto, como la regulación de los alquileres abusivos o de la factura de la luz. Traer estas medidas en forma de decreto parece ser la única vía posible para que el presidente cumpla los acuerdos con el que ha sido su principal socio parlamentario durante su mandato.

Aprobar determinadas medidas no solo es una forma de cumplir con los aliados parlamentarios, sino que también puede ser presentado por Sánchez como el historial de su gestión en el Gobierno socialista de cara a unas elecciones. En este sentido, al presidente le podría interesar resolver algunas cuestiones pendientes que le permitan sostener un discurso de corte social durante una campaña.

Cambios en la Diputación antes de los comicios

La Constitución establecer que la Diputación Permanente estará constituida por un mínimo de 21 miembros, y que el número total de sus integrantes se distribuirá de forma proporcional al peso de cada grupo en la Cámara. Actualmente el órgano está compuesto por un total de 64 parlamentarios (cinco miembros de la Mesa, liderada por la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y 59 vocales). Además, hay otros 64 vocales suplentes. Con la disolución de las Cortes, los diputados pierden su condición como tales, por lo que ya no cobran el salario ni tienen los derechos de los parlamentarios. Esto no sucede con los miembros de la diputación permanente, que conservan todos estos elementos.

Los vocales suplentes pueden cobrar cierta relevancia durante la campaña electoral debido a que una buena parte de los miembros de la Diputación Permanente son representantes políticos de primera línea en sus partidos que, previsiblemente, tendrán mucha actividad durante la campaña. A este órgano pertenecen Pablo Casado, Adriana Lastra, Pablo Iglesias o Albert Rivera, entre otros.

Ante el anuncio inminente del adelanto electoral, algunos grupos han acometido cambios entre los miembros que pertenecen a la Diputación, o están pensando en hacerlos. El Grupo Socialista ha sacado de este órgano al expresidente de Castilla-La Mancha y diputado, José María Barreda, y a la diputada Soraya Rodríguez para introducir en su lugar a los diputados Carlota Merchán y José Zaragoza.

Barreda y Rodríguez se habían mostrado bastante críticos con el anuncio del Gobierno sobre incluir un relator en las negociaciones con los partidos independentistas. Pero el socialista no será el único grupo que haga cambios. En Unidos Podemos también tienen la intención de llevar a cabo alguna sustitución, aunque todavía no han confirmado a quiénes retirará del órgano. El permiso de paternidad de su secretario general podría motivar su sustitución (como ya hicieron con la portavoz parlamentaria, Irene Montero, que fue sustituida en el órgano al estar de permiso de maternidad durante el periodo extraordinario de Navidad). En Ciudadanos y en el PP todavía no ha habido cambios, ni tampoco han manifestado la intención de hacerlos.

Más noticias en Política y Sociedad