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Elecciones generales 10-N Casado busca una segunda oportunidad el 10-N a costa de la debacle de Rivera

El principal beneficiado con estos comicios es el PP, al que todas las encuestas auguran una importante subida. Los mimos números que pierde Cs, que todo apunta a que será la formación más castigada por la repetición electoral.

El líder PP, Pablo Casado, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, saludándose en el hemiciclo del Congreso. EFE

marta monforte jaén

Este viernes-a las 00:00 horas- marca el inicio de una nueva campaña electoral. Esta vez, exprés. Los partidos solo podrán pedir el voto de manera oficial hasta el hasta el 8 de noviembre. Sin embargo, todas las formaciones llevan activado el 'modo electoral', desde el anuncio de la convocatoria oficial a finales de septiembre, incluso desde antes. Los dirigentes, conscientes del hartazgo que provoca en la ciudadanía llevar al país a una nueva cita electoral, aprovechan para culpar al presidente del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, de ir a las urnas. De hecho, Más País, el partido del exnúmero dos de Podemos, Íñigo Errejón, ha hecho de ello su principal discurso, cargando también contra el que fuera su partido.

Los malos resultados del 28-A (consiguieron 66 escaños respecto a los 137 que tenían) solo dejan espacio a Pablo Casado para crecer

Si nos atenemos a la tendencia de las encuestas, estos comicios benefician especialmente al Partido Popular. Los malos resultados del 28 de abril solo dejan espacio a Pablo Casado para crecer. "A peor no podemos ir", señalaban fuentes de la dirección 'popular' tras convocarse las elecciones. Según la mayoría de trackings de empresas privadas y teniendo en cuenta la última encuesta del CIS -más pesimista de cara al resultado de los conservadores- el PP crece notablemente, pero se queda lejos de gobernar de la mano de Ciudadanos y Vox, especialmente por la debacle del partido de Abert Rivera, aunque no antoja imposible esta suma.

Este escenario supone también un problema para Génova, ya que si PP, Cs y Vox alcanzan la mayoría absoluta y la formación de ultraderecha supera a los de Rivera, Vox se convertiría en el "socio preferente" del PP. Un socio incómodo para gran parte de los diputados y barones 'populares', que se niegan a integrarlo en un Ejecutivo y que contrasta con la actual imagen "de moderación" del líder 'popular'.

De hecho, este giro discursivo -alabado por los sectores más conservadores- está influyendo en su campaña. Casado, asesorado por su círculo más cercano, ha decidido dejar atrás el tono bronco y las declaraciones polémicas y tener un perfil más 'estadista', apareciendo menos en los medios y evitando temas que puedan crear más controversia en sus propias filas, como el aborto, la migración, la eutanasia o la reciente exhumación del dictador Francisco Franco.

En cuanto a los mensajes de campaña, Casado se centra en tres ejes: el primero, la amenaza de la crisis económica que predicen desde varios sectores. El segundo, la crisis en Catalunya a raíz de la sentencia del 'procés' y la reacción en la calles y, por último, los peligros de la división de la derecha, citando como ejemplo el resultado del 28a, que generó una gran distancia entre bloques en escaños, no así en votos.

Cs fía su futuro al carisma de Rivera 

En Ciudadanos hay nervios. Se siente en cada conversación con sus dirigentes, a pesar de que la dirección no da especial relevancia a las encuestas recientemente publicadas, admiten que tienen mayores problemas que el resto de partidos por lo poco movilizado que está su votante. Fían su campaña a la figura de Albert Rivera, defienden que el líder de Cs siempre consigue movilizar en los actos y, especialmente, en los debates. "Creemos que está funcionando la campaña y que la imagen e Albert está haciendo que los indecisos se decidan de forma cada vez más rápida y si se mantiene tendremos un buen resultado", aseguran.

Cs asegura que el 50% de sus electores decidieron su voto durante la campaña, y el 25% la última semana, por ello le dedican especial importancia a la campaña 

La tesis de la que parten en la formación es que, el 28 de abril, el 50% de sus electores decidieron su voto durante la campaña, y el 25% la última semana, por ello consideran más difícil calcular bien su resultado final. Centrarán su mensaje en poner "España en Marcha" -su lema para esta nueva campaña- y repitiendo, a modo de consigna, que "sí se puede", el mismo grito que emplean los partidarios de Podemos. Con ese espíritu, intentarán convencer a los que dudan de que se puede echar a Sánchez y de que la remontada es posible.

Tanto Albert Rivera como su núcleo más cercano defienden que la ciudadanía ha entendido su cambio de estrategia respecto a Pedro Sánchez. Siguen manteniendo que no entrarán en un Ejecutivo con el socialista, al que critican, pero han levantado el veto que le impusieron durante la anterior legislatura. A pocos días del inicio de la campaña, Rivera se comprometió por escrito a facilitar la investidura "gane quien gane". No son pocas las voces que reprochan que su oferta llegó demasiado tarde, apenas seis días antes de la disolución de las Cortes, pero desde la cúpula aseguran que únicamente cumplían con su palabra y que no fue hasta que vieron que el acuerdo entre Unidas Podemos y el PSOE hecho trizas que se decidieron a actuar para "desbloquear".

Creen que la repetición de elecciones produce hartazgo en su electorado, al que tienen bien radiografiado. Califican a sus votantes como gente práctica, poco ideologizada y que lo que quiere es que los políticos solucionen sus problemas, que sean útiles, no que les hagan votar otra vez. Por ello asumen que serán -previsiblemente- el partido más castigado el 10-N, aunque esperan mantener la tercera posición. Sin embargo, la mayoría de encuestas privadas les sitúan quintos, en torno a los 20 diputados, perdiendo más de 30 respecto al 28-A, precisamente las mismas cifras que gana el PP. El CIS es más optimista pero también predice una caída considerable y les sitúa en cuarto lugar por detrás de la formación de Pablo Iglesias.

Especial relevancia adquiere Catalunya para Ciudadanos, la comunidad donde surgieron hace 13 años y donde ganaron las elecciones autonómicas hace dos, en diciembre de 2017, aunque sin mayoría suficiente para conformar un Gobierno. Creen que los incidentes ocurridos durante las pasadas semanas provocan enfado entre sus votantes y auguran que la evolución de lo que allí ocurra puede influir en toda la campaña, especialmente si en la jornada de reflexión hay más protestas con violencia en la calle, como así se ha manifestado desde algunos sectores independentistas. Algunas voces de la dirección consideran que su partido -que hace de su piedra angular la cuestión territorial- puede verse "beneficiado" electoralmente por lo que allí ocurra.