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Elecciones generales 2019 Municipales y autonómicas marcarán el ritmo de la investidura del Gobierno

Los plazos para una investidura no empiezan a correr hasta que el rey propone un candidato. Sánchez esperará previsiblemente a que pasen las elecciones municipales y autonómicas. Los ayuntamientos se constituirán el 15 de junio.

Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados durante el debate de totalidad de los Presupuestos / REUTERS

Al vertiginoso ritmo de la campaña electoral y de los comicios celebrados este domingo le sucederá la calma y la incertidumbre que marcan los pactos de Gobierno. Con un candidato claro tras la victoria del PSOE, y la posibilidad de alcanzar varios acuerdos de investidura con diferentes formaciones políticas y bajo distintas fórmulas, parece que Pedro Sánchez controlará los ritmos para una investidura que, en principio, no se dará, por lo menos, hasta mediados de junio.

La Constitución y el Reglamento del Congreso establecen los pasos para que la Cámara elija al líder del Ejecutivo, pero no los plazos concretos; no al menos hasta que un candidato decida presentarse para tratar de recabar los apoyos del Parlamento. La facultad para designar al candidato a la Presidencia recae sobre el rey, que, previa consulta con los diferentes líderes políticos de las formaciones con representación parlamentaria, propondrá al presidente del Congreso un candidato para la sesión de investidura.

Hasta entonces, no hay ningún plazo marcado, más allá de los que se fijen aquellos líderes políticos con posibilidades de formar un gobierno, en este caso, el secretario general del PSOE. Sin embargo, la sesión de investidura sí que estará condicionada por otros acontecimientos que ya tienen varias fechas clave marcadas en el calendario.

Tras las generales, el 26 de mayo se celebrarán las elecciones municipales y autonómicas, unos comicios que para muchos representan una "segunda vuelta" y que afianzará los bloques y la correlación de fuerzas surgidas del 28-A o que, al contrario, establecerá un nuevo reparto marcado por la diferencia entre el poder estatal de los partidos y el poder territorial en comunidades y ayuntamientos.

Dado que el escenario político no se definirá de forma definitiva hasta el 26 de mayo, es muy probable que Sánchez no haga ningún movimiento relevante en cuanto a pactos de Gobierno hasta que conozca los resultados de estas elecciones. Además, los acuerdos a nivel estatal pueden condicionar pactos de gobierno autonómicos y locales, y viceversa.

En este sentido, sí que hay una fecha concreta que puede dar una idea de cuándo se van a producir movimientos para una sesión de investidura en el Congreso. La Ley Orgánica del Régimen Electoral General establece que las corporaciones de los ayuntamientos (y sus alcaldías) se constituirán 20 días después de la celebración de los comicios, es decir, el 15 de junio. Esta es la fecha en la que se definirá la correlación de fuerzas a nivel municipal, que, unido a los pactos más precoces de gobiernos autonómicos (en aquellas comunidades donde la gobernabilidad y los acuerdos sean más sencillos) dibujarán un escenario político más cerrado con el que medir las fuerzas de cada partido a nivel estatal.

Los partidos se retratarán en el Congreso

También habrá un precedente anterior a las elecciones autonómicas y municipales que puede influir en un futuro acuerdo de investidura: la constitución de las Cortes. El 21 de mayo el Congreso reabrirá sus puertas y los diputados surgidos del 28-A elegirán a la Mesa del Parlamento para la próxima legislatura. Es ya costumbre que el reparto de este órgano (en especial su Presidencia) marque el futuro del pacto de investidura o, al menos, desvele cuál puede ser la correlación de fuerzas y bloques de cara a la sesión que elegirá al futuro presidente del Gobierno.

La Carta Magna y el Reglamento del Congreso establecen que, una vez el candidato designado por el rey solicite su confianza a la Cámara, se celebrará una primera votación en la que se necesita la mayoría absoluta (176 escaños) para poder ser investido. Si no se obtienen los apoyos necesarios, se celebrará una segunda votación 48 horas después en la que el candidato solo precisará de una mayoría simple (más "síes" que "noes").

En el primer intento, Sánchez necesitaría, al menos, el apoyo de Unidas Podemos y de ERC para resultar elegido. También podría ser presidente con los votos de Ciudadanos, pero los de Albert Rivera han descartado tanto negociar un apoyo de cara a una investidura, como hacerlo para una posible abstención. Si hubiera un segundo intento, las posibilidades se ampliarían.

En ese caso, el líder socialista solo necesitaría el apoyo de Unidas Podemos y que el resto de las formaciones del denominado bloque de la moción de censura no voten en contra. La suma de las derechas (PP, Ciudadanos, Vox y los diputados de Navarra Suma) es de 149 escaños, mientras que los escaños del PSOE y los de Iglesias suman 165 diputados.

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