Público
Público

Elecciones generales 2019 Sánchez cierra la campaña advirtiendo del peligro real de "un Gobierno de Casado con la ultraderecha a los mandos"

El líder del PSOE apela a agrupar el voto en el partido socialista y, en referencia a Unidas Podemos, dijo que hay muchos proyectos con los que se se pueden compartir cosas, "pero a partir del lunes".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (c), protagonizan en Valencia el cierre de la campaña del PSOE para las elecciones generales y las autonómicas. EFE/Juan Carlos Cárdenas

MANUEL SÁNCHEZ

No apuró hasta las doce de la noche. Pedro Sánchez lanzó su último llamamiento a que el domingo se agrupe el voto en las siglas el PSOE una hora antes de que finalizara oficialmente la campaña electoral, ante unas 5.500 personas en el parque central de Valencia.

No hay otro mensaje en las últimas 48 horas: "Si no gobernamos, no ganamos". Y es que el PSOE teme que una dispersión del voto le prive de esa amplia mayoría parlamentaria que lleva reclamando desde que se convocaron las elecciones generales.

Pero Sánchez incidió especialmente en su advertencia de que viene la derecha de la mano de la ultraderecha y, para evitarlo, aseguró que el domingo se tienen que llenar las urnas "de puños y rosas, y para ello necesitamos todos los votos", dijo.
El candidato socialista reiteró en varias ocasiones que el peligro de un gobierno de las "tres derechas" es un peligro real, "y nos podemos encontrar el lunes con un Gobierno de Casado, a Rivera en algún ministerio, y la ultraderecha a los mandos", afirmó.

Por ello, indicó que nadie especule con el voto y, en clara referencia a Unidas Podemos, afirmó que sí existen otros proyectos políticos con los que el PSOE "puede compartir muchas cosas, pero a partir del lunes", precisó.

La claridad con la que en este mitin final se expresó el líder socialista viene motivada, según algunas fuentes, porque se manejan encuestas del incremento intención de voto del partido de Pablo Iglesias en detrimento de los socialistas.
También estuvo especialmente duro con Albert Rivera y con Ciudadanos, al asegurar que en lugar de combatir con argumentos a la ultraderecha ha decidido echarse en sus brazos, y vaticinó que el próximo domingo "lo van a pagar".

El incansable Sánchez volvió a repetir palabra por palabra todos los argumentos de su campaña. Su gestión del Gobierno, sus promesas de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, derogar la ley mordaza, una nueva financiación autonómica –muy aplaudida en la Comunidad Valenciana– o la ley de eutanasia.

Todo tal y como empezó. El líder socialista no se ha movido un ápice del carril diseñado durante toda la campaña para intentar seguir en La Moncloa. Y, como repitió en una docena de ocasiones, está convencido de que "está muy cerca".

Más noticias de Política y Sociedad