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Elecciones generales 28A Así es el 'Horizonte Verde' de Podemos: acabar con el "oligopolio" energético y fomentar una movilidad sostenible y pública

La formación morada propone en su programa electoral que las renovables marquen el precio de la luz y aboga por la creación de una empresa pública de energía para combatir la pobreza energética. Además, la formación morada promete ayudas a los transportes eléctricos y la mejora de las infraestructuras ferroviarias. 

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paneles de energía solar. E.P.

Unidas-Podemos ha presentado su programa político de cara a las próximas elecciones generales del 28 de abril. Desde la formación morada son conscientes de que la coyuntura política se enmarca en una crisis climática de la que derivan innumerables problemas sociales. Por ello, entre las aspiraciones políticas del partido, se incluye un programa específico bautizado con el nombre Horizonte Verde que trata de avanzar hacia una transición ecológica y productiva cargada de ambición.

El plan, elaborado desde una mirada social, pone en el centro del debate político el fin de las energías fósiles en pro de las renovables y la inversión en un sistema de movilidad en el que lo público pese más sobre lo privado, y donde los vehículos eléctricos puedan desterrar a los coches propulsados por carburantes sucios

Las premisas ecológicas de Podemos pasan, en primer lugar, por la creación de una Vicepresidencia de Transición Ecológica y Nuevo Modelo Industrial que coordine todas las reformas verdes y coopere con las Administraciones y los agentes sociales del país. Partiendo de este órgano, el partido propone 43 medidas que se articulan de la siguiente forma:

Energía

El objetivo central de este paquete de medidas propuesto al electorado por Podemos es la reducción de la producción energética basada en combustibles fósiles. Así, el partido pone 2040 como fecha límite para alcanzar el pleno de energías renovables y se marca 2025 como año clave para el cierre de las centrales de carbón. Para ello, se articula una transición energética en la que los menos damnificados sean los trabajadores vinculados a la producción de energías fósiles. En virtud de ello se crearán, según el texto, dos puestos de trabajo por cada uno que se pierda debido al cierre de centrales de carbón

Por otro lado, la formación liderada por Pablo Iglesias tiene en sus planes la creación de una empresa pública de energía que ponga "orden" al "oligopolio" del sector privado. Esta institución tendrá "un rol activo" en la instalación de energías renovables. "También se ocupará de implementar una factura de la luz más baja y de garantizar que nadie sufra pobreza energética".

En España hay casi cinco millones y medio de personas que sufre pobreza energética. 

Las condiciones de la subasta energética y de los precios cambiarán, según el programa "verde" del partido. Tanto, que la energía renovable será "la que marque el precio" y no las energías fósiles "más caras", como ocurre en la actualidad. Ligado a ello, aparece un punto que otorga un papel relevante al autoconsumo eléctrico.

En cuanto a los precios, el Estado tendrá un papel regulador en las facturas. Tanto es así, que Podemos quiere que el término fijo que se paga (aunque no se consuma nada de luz) no sea superior al 25 de la factura. Además, los primeros Kilovatios por hora (Kw/h), "imprescindibles para llevar una vida digna", tendrán un precio más bajo, " que aumentará hasta penalizar" en casos de "derroche". 

Para paliar la pobreza energética se propone una inversión en la "rehabilitación de las viviendas". De esta forma el Estado promoverá reformas destinadas a reforzar el aislamiento térmico, la instalación de sistemas de calefacción y agua caliente eficientes, y la iluminación de bajo consumo. Esto, según Podemos, reducirá un 50% el consumo de energía y permitirá que las familias puedan ahorrar cerca de 400 euros anuales

Contra el cambio climático y la desertificación

Madrid Central se ha convertido en un modelo a seguir a nivel nacional. Desde Podemos, ven en la medida impulsada desde el Consistorio de Manuela Carmena una buena forma de combatir y reducir las emisiones de CO² liberadas a la atmósfera. De esta forma, el programa habla de "extender" el plan al resto de España. En ese sentido, el programa electoral se compromete a la reducción de la contaminación a través de planes de movilidad y, sobre todo, a través de medidas ecofiscales que sancionen las actividades más contaminantes y premien los comportamientos y hábitos más sostenibles.

La sequía y la creciente desertificación de la península ibérica –a causa del calentamiento global– ha llevado a Podemos a plantear cambios en la gestión del agua, que pasaría a ser pública al cien por cien. Además, atendiendo a los toques de atención que desde Bruselas se han dado a España, el partido morado aboga por la prohibición del comercio del agua. "Esto permite proteger la salud ecológica de nuestros ríos y garantizar el riego, el control de las crecidas y el suministro de agua potable sin que interfieran intereses económicos espurios", dice el punto 5 del Horizonte Verde.

"Impediremos por ley el tráfico con este bien común [el agua], vinculado a las grandes obras que solo benefician a las grandes constructoras y a los fondos de inversión", añade el texto, haciendo mención directa a escándalos mediáticos como Lezo o Acuamed, en los que la privatización del agua se convirtió en una nueva forma de corrupción y expolio. 

Podemos propone un plan hidrográfico en el que la gestión del agua sea pública y la distribución de la misma se regule de una manera adecuada. Con ello, se busca impedir que aumenten los riesgos de sequía y desertificación de ciertas partes del territorio nacional.

Movilidad sostenible

Para que la transición ecológica sea viable, es necesario una reforma estructural del sistema de movilidad nacional, ya que el transporte terrestre es uno de los que más emisiones genera en Europa. De esta forma, Podemos va más allá de la hipotética muerte del diésel y plantea inversiones que permitan renovar el parque automovilístico español. 

Punto de carga de un vehículo eléctrico. REUTERS/Wolfgang Rattay

La formación morada busca aumentar al 25% el número de vehículos eléctricos de cara a 2030 y al 70% en 2030. Para ello, promete ayudas a la compra de este tipo de transportes que cubran "entre el 15% y el 20% del precio de adquisición". A esto, debemos sumar las medidas anunciadas para transformar la red de infraestructuras y adaptarlas a los transportes propulsados por energía limpia. En ese sentido, desde Podemos creen que es imprescindible invertir en el desarrollo y la investigación para conseguir baterías que mejoren la autonomía de estos vehículos, uno de los puntos negros para los consumidores. También hay un compromiso con la instalación de nuevos puntos de recarga en las carreteras del país. 

Por otra parte, se quiere cambiar la cosmovisión social de la movilidad y reforzar el transporte público. Podemos anuncia una mejora de las comunicaciones ferroviarias para paliar la desigualdad territorial. Con ello, se busca poner fin a la incomunicación que sufren algunos territorios como Extremadura, cuyo ferrocarril no está a la altura tecnológica del momento. Todo ello, vendrá acompañado de la creación de una tarjeta de transporte única que, además, será gratuita para los menores de 26 años. 

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