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Elecciones generales Crece el descontento de Podemos con el Gobierno aunque todavía ven posible negociar los PGE con los catalanes

Entre el partido morado hay quienes temen que el PSOE les abandone como socios y busque apoyos "por la derecha". Ante un nuevo escenario político, se preparan para unas elecciones pero siguen reclamando al Ejecutivo que lleve el proyecto presupuestario al Congreso. 

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en la firma del acuerdo presupuestario para 2019. EFE

Podemos comenzó a decepcionarse con el Gobierno al conocer que se plantean no presentar el proyecto presupuestario de 2019 en el Congreso. Los avisos de un posible adelante electoral también molestaron al partido morado, que ya anunció el pasado lunes un Consejo Ciudadano Estatal extraordinario para fijar una nueva hoja de ruta. Desde entonces, el descontento no ha hecho más que crecer: "El Gobierno se tiene que esforzar más y trabajar más", ha advertido este jueves Ione Belara, la portavoz adjunta de Podemos, respecto a los intentos de conseguir apoyos para aprobar el pacto presupuestario. 

Según varios diputados consultados por Público, dentro del partido también crece la decepción hacia los socialistas y hay quienes temen un giro hacia la derecha en sus políticas. Buena parte de Podemos nunca ha llegado a confiar en el Gobierno y ahora sospechan que estén ganando las "presiones internas" para que Pedro Sánchez deje a un lado a Unidos Podemos y el resto de formaciones que llevaron al PSOE al Gobierno y "mire hacia la derecha". Sobre todo hacia Ciudadanos, como ya hizo en 2016 cuando contó con ellos como primera opción para formar gobierno tras las elecciones generales.

Desde entonces, ha habido mucho recorrido. Parecía que la apuesta del Ejecutivo socialista sería gobernar llegando a acuerdos con sus socios de la moción de censura. Los enfrentamientos entre el Gobierno y el PP y Ciudadanos son los más patentes en el Congreso, pero la política ya ha dado muchas vueltas en los últimos meses. Este cambio del Ejecutivo llevaría a otra nueva estrategia de todas las formaciones políticas, incluyendo la de Unidos Podemos que dejarían de ser socios y endurecerían su papel.

Un futuro que no se aleja de la realidad de esta semana cuando el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha reprochado al Gobierno su "pasividad" en torno a la falta de apoyos para los PGE, afeado a Sánchez sus viajes al extranjero o reclamado desde el hemiciclo que no vuelva a "esa época en la que el PSOE dice una cosa en la oposición y otra cosa en el Gobierno". Con esta declaración cerraba su intervención en el Pleno de este miércoles después de que el presidente rechazara suspender la privatización de Bankia, como le reclamó Iglesias.

Podemos cree que hay margen para las negociaciones

A pesar de las sospechas, Podemos tiene claro que no quiere un avance electoral y su objetivo sigue siendo que se apruebe el pacto presupuestario firmado con el Gobierno. Pero no dejarán que sean los únicos que trabajen por conseguir los apoyos de los partidos catalanes. Desde el grupo confederal destacan el papel de Iglesias para conseguir los apoyos que hacían falta para que la moción de censura y señalan que ahora es el turno de Sánchez y de su equipo de sentarse a negociar. Esto pese a las tensiones que siguen creciendo entre socialistas y catalanes después de episodios como el de este miércoles con el enfrentamiento entre el ministro Josep Borrell y el diputado de ERC, Gabriel Rufián.

Durante esta semana, Belarra también ha dejado claro delante de las cámaras que reclaman al Gobierno se "esfuerce" y "trabaje" más para que el acuerdo que firmaron salga adelante. En declaraciones a los medios antes de una reunión del grupo confederal en el Congreso ha insistido en que le preocupa que "el Gobierno haya bajado los brazos ante el pacto presupuestario".

Podemos niega que no se puedan aprobar los PGE y asegura que hasta la votación en el Congreso no se pueden dar por vencidos

La formación niega el relato que ya ha empezado a difundir el PSOE con el que afirman que "no se pueden" sacar adelante las cuentas generales del Estado. Para ello, siguen recordando cómo los socialistas sostenían que no daban los números para una moción de censura. Unos números que sí dieron cuando la moción se llevó a la Cámara Baja. Sobre los PGE alegan lo mismo y aseguran que sólo se puede comprobar que no dan los números cuando llega su votación al Congreso. 

El aviso de Sánchez sobre el adelanto de elecciones tampoco ha creado una gran alarma entre el partido. Aunque se preparen para el adelanto de los comicios, varias fuentes consultadas consideran que todavía hay tiempo y opciones para negociar con los partidos catalanes. Desde el partido creen que ERC y PDeCAT prefieren llegar a acuerdos antes que enfrentarse a unas elecciones en los próximos meses que puedan dar paso a un gobierno del PP, Ciudadanos o ambos juntos. Aún así, este viernes comenzaran a prepararse para un adelanto electoral, entrando de lleno en una posible estrategia de presión. 

La idea que no ha calado en la formación es la de gobernar a base de reales decretos con los Presupuestos de Mariano Rajoy prorrogados, aunque apoyen los reales decretos que consideren que "mejoren las condiciones materiales de la vida de la gente", según explicó Pablo Echenique el pasado lunes. 

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