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Elecciones en Madrid Ayuso esquiva la crítica a Vox y allana el terreno para un posible pacto postelectoral

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha evitado cualquier mención al partido ultra, consciente de que los necesitará para formar gobierno tras el 4M si la derecha suma. Es más, ha llegado a defender a Monasterio frente a la izquierda.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d); y la portavoz de Vox en la Asamblea, Rocío Monasterio (i), en la Asamblea de Madrid.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d); y la portavoz de Vox en la Asamblea, Rocío Monasterio (i), en la Asamblea de Madrid. Ricardo Rubio / Europa Press

Sin duda el peor escenario para la dirección del Partido Popular tras las elecciones del próximo 4 de mayo pasaría por perder el Gobierno de la Comunidad de Madrid, su "joya de la Corona", ante una imprevisible movilización de la izquierda. Pero su segundo mayor temor es verse obligados a integrar a la extrema derecha en un Ejecutivo. Un supuesto que el líder de la formación, Pablo Casado, rechaza frontalmente, a diferencia de la presidenta madrileña y candidata a la reelección por PP, Isabel Díaz Ayuso, que se muestra más tibia e incluso ha abierto la puerta a fichar a "gestores" de Vox y Cs.

Díaz Ayuso repite una y otra vez que ella aspira a llegar a la mayoría absoluta, pero los datos internos de la formación les sitúan en torno a los 60 escaños, según ha podido saber Público. En este escenario será imprescindible el apoyo de la misma ultraderecha que ha dinamitado la campaña al poner en duda y tachar de "montaje" las amenazas de muerte recibidas por el candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska y la directora general de Guardia Civil, María Gámez.

En Génova creen que la candidata ultraderechista necesita "llamar la atención" porque Díaz Ayuso le ha rebatado su espacio político con un discurso duro y de confrontación con el Gobierno central. Fuentes de la dirección popular señalan a este medio que Vox "actúa a la desesperada" porque no tiene "ninguna bandera" en Madrid, pero "se equivoca" en su estrategia, porque "da alas" a la izquierda, que "está muy movilizada" tras los últimos incidentes. 

Pero en el entorno de la presidenta madrileña consideran que la agresiva campaña del partido ultra sí puede dar sus frutos en una parte del electorado, aunque descartan que Monasterio quiera integrarse en su Ejecutivo porque dinamitaría su imagen de "partido outsider" para solo gobernar "un año y medio", puesto que en 2023 deben celebrarse obligatorio otros comicios según marca el Estatuto de Autonomía de la región. A diferencia de Casado, a ella no le incomoda que Vox influya en sus políticas. 

Es más, la presidenta madrileña ha evitado cualquier crítica a Vox durante la campaña. Y así piensa continuar, rechazando de plano aplicar un cordón sanitario en su contra. "Gabilondo nos habla de la centralidad y moderación, pero excluye a partidos políticos", dijo la presidenta madrileña recientemente. El alcalde de Madrid y portavoz del PP nacional, José Luis Martínez-Almeida, ha llegado incluso a defenderles este lunes: "La gente no corre horrorizada porque Vox se presente a estas elecciones".

Casado condena las amenazas pero Ayuso culpa a Iglesias

Mientras el líder del PP condenó "sin matices" y "sin añadir ninguna frase" las amenazas a Iglesias, Marlaska y Gámez, la presidenta madrileña se limitó a condenarlo en genérico pero insinuó que la culpa era de Iglesias: "No puede ser que quienes provocan la violencia luego se hagan los ofendidos", fue su primera reacción en un mitin desde Tres Cantos.

La presidenta madrileña ha llegado incluso, a culpar al Ejecutivo por recibir esas amenazas: "A mí me llegan a mandar un abrelatas de una lata de mejillones y el responsable de seguridad de la Puerta del Sol no vuelve a su puesto de trabajo. Si no son capaces de gestionar el escáner de tres instituciones distintas, como para gestionar Barajas o para gestionar un país", ha dicho este lunes.

En un mitin desde la localidad de Torrejón de Ardoz ha minimizado la magnitud de las amenazas. "Todos recibimos en algún momento como responsables políticos amenazas, todos, y la diferencia es que unos no lo comentamos, lo llevamos ante las instituciones pertinentes y no estamos haciendo circos porque todos llevamos escolta, todos hemos sido amenazados en algún momento. Yo también he estado en una lista yihadista. También he recibido amenazas, pero lo que no hay que hacer es una y otra vez seguir aumentando el efecto de llamada", ha zanjado.

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