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Elecciones en Madrid Casado no se siente amenazado por Ayuso ante una eventual y contundente victoria en Madrid

Desde el equipo de Pablo Casado niegan que la presidenta madrileña suponga un peligro para él y afirman que ella tampoco podría desbancarle de la presidencia del partido, si él no renuncia antes. "Y no tiene intención de hacerlo", afirman.

El presidente del PP, Pablo Casado, y la candidata a la reelección en las eleciones madrileñas, Isabel Díaz Ayuso, durante el acto de pegada de carteles del partido de cara a las elecciones madrileñas, a 17 de abril de 2021, en Madrid (España).
El presidente del PP, Pablo Casado, y la candidata a la reelección en las eleciones madrileñas, Isabel Díaz Ayuso, durante el acto de pegada de carteles del partido de cara a las elecciones madrileñas, a 17 de abril de 2021, en Madrid (España). Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

"La vitoria de Isabel Díaz Ayuso es una también una victoria para Pablo Casado". Esa es la consigna más repetida entre los miembros de la dirección nacional del Partido Popular, que auguran una contundente victoria de la presidenta madrileña el próximo 4 de mayo. Un triunfo que, aseguran, contribuye a "visibilizar" al PP como una alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez tras los dos fracasos de Casado en las elecciones generales del año 2019. Sin embargo, en Génova niegan que ese eventual buen resultado de Ayuso suponga una "amenaza" para un Casado que no consigue despegar a nivel nacional.

Fuentes cercanas al presidente popular insisten en que Ayuso no busca desbancarle en su intento de llegar a La Moncloa, sino "ayudarle" a alcanzar el gobierno. "La imagen que se trasladará el 5 de mayo es de un PP fuerte, un Ciudadanos desaparecido y un Vox a medio gas. Esa es la clave para acabar con el 'sanchismo'", asegura uno de los miembros de la dirección del PP. "Nos interesa que ahora el discurso sea que el PP dobla su resultado de los pasados comicios y recupera terreno", reflexiona otro dirigente popular. Para el equipo de Pablo Casado, lo que importa es generar "un relato" de cara a las próximas generales. ¿Pero qué pasa si en esas generales Casado vuelve a perder?

"Volver a intentarlo de nuevo", afirma una de las personas de confianza del líder del PP en conversación con este medio. "Si él pierde en 2023 y Ayuso quiere postularse, tampoco podría hacerlo sin hacerse con el control de estructuras del partido", razona. "En el caso de la salida de Rajoy fue muy claro porque el no designó sucesor; pero para apartar a un presidente sin su consentimiento es prácticamente imposible. Primero, la Junta Directiva debería avalarlo con una mayoría de dos tercios. Y luego tendría que hacerse con los compromisarios necesarios, porque Pablo se volvería a presentar seguro". Un escenario que, vaticinan, no llegará.

Sin embargo, no todos en el PP coinciden. Otra voz de peso en el partido explica a Público que, si se pierden las próximas generales, sean cuando sean, "no sé si Pablo podría continuar por muchos apoyos que tenga en la Junta Directiva", razona. En este sentido, asegura que "una cosa es que no quieras irte y otra que te digan que es mejor que te vayas". En ese escenario, creen que Casado sí que daría un paso al lado "por muy convencido que esté de su proyecto".

Las tensiones entre Génova y Miguel Ángel Rodríguez

En el entorno de Ayuso y en el de Casado insisten en que su relación es buena, pero los recelos entre sus equipos son cada vez mayores. Todas las miradas apuntan al todopoderoso jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, al que Génova dejó expresamente fuera de la reunión en la que se decidió la lista de Ayuso, tras las desavenencias por el fichaje —finalmente frustrado— de Toni Cantó. Algunas voces del PP creen que MAR —como así se le conoce en el entorno político y mediático— quiere promocionar a Ayuso a nivel nacional, como ya hizo con Aznar, con la intención de "moverle la silla" a Casado.

En la dirección del PP admiten que hay tensiones entre MAR y el secretario general del PP, Teodoro García Egea, por cuestiones relacionadas con la campaña madrileña, pero niegan que el jefe de gabinete de Ayuso esté maniobrando para apartar a Casado del cargo. "Él ya ha estado en La Moncloa, dos veces, de la mano de Aznar. No tiene esa ambición. Es un hombre mayor y ya estaba retirado hasta que Ayuso le volvió a llamar. Él aceptó por la amistad que les une, pero no tiene segundas intenciones", insisten.

Imagen combinada de Isabel Díaz Ayuso y Miguel Ángel Rodríguez. Jesús Hellín / Europa Press

Pero un cargo de confianza de la presidenta madrileña no descarta que Ayuso diera ese paso "si se dan las circunstancias idóneas". "Ella ahora no está en eso,  pero quién sabe qué pasará de aquí dos o cuatro años. Estaría bien tener una mujer de presidenta del PP, ¿por qué no?", apunta. La presidenta madrileña cerraba la puerta por completo en un cuestionario realizado por Style Internacional. "En algún momento tendrá que haber alguna [mujer presidenta del Gobierno]. Pero ya le digo que no seré yo", contestaba.

Lo que sí ambiciona la candidata del PP es hacerse con el liderazgo del partido a nivel autonómico, una cuestión que deberá dirimirse en un congreso a finales de este año. En ese sentido, el alcalde de Madrid y portavoz del PP a nivel nacional, José Luis Martínez-Almeida, ya ha manifestado su preferencia por designar a una persona de "consenso". La secretaria general de los 'populares' madrileños y número tres en la lista de Ayuso, Ana Camins, suena como la gran favorita de Génova.

El frágil liderazgo de Pablo Casado

El líder de los populares lleva casi tres años al frente del Partido Popular y son varias las voces —entre ellas destaca la de su mentor, José María Aznar— que han criticado su falta de liderazgo y ausencia de estrategia clara. Lo que contrasta con la presidenta madrileña, cuyo perfil propio ha logrado destacar con la gestión de la pandemia, con una política más laxa en cuanto a restricciones que el resto de autonomías, con un discurso duro, cercano al de la ultraderecha y con la confrontación hacia Pedro Sánchez como bandera. 

La presidenta madrileña fue una apuesta personal de Casado cuando ella era prácticamente una desconocida para el gran público. Su amistad se remonta a casi dos décadas, cuando ambos formaban parte de las Nuevas Generaciones del partido. El líder del PP la nombró candidata pese a las dudas de sus colegas de partido. Aunque el modo de hacer política de Ayuso ha despertado algunos recelos en las filas populares con un perfil más "moderado", es también la dirigente más aplaudida por los votantes del PP escorados a la derecha, un perfil que los conservadores estaban perdiendo en favor de Vox. 

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