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Elecciones en Madrid Cs trata de evitar la confrontación con Ayuso porque aún espera seguir gobernando con el PP

Fuentes de la cúpula de la formación naranja admiten que se equivocaron al apuntalar al PP en la Comunidad de Madrid y exculpan a Arrimadas de la situación actual del partido, que busca su supervivencia en los próximos comicios regionales.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el exvicepresidente Ignacio Aguado, en un acto en memoria de los fallecidos por la covid-19.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el exvicepresidente Ignacio Aguado, en un acto en memoria de los fallecidos por la covid-19. EFE

Ciudadanos se juega su propia supervivencia en Madrid. La presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, pulsó el botón del adelanto electoral hace un mes aprovechando el tirón del PP en las encuestas —en todas ellas aparece en la primera plaza— y con el principal objetivo de prescindir de Cs, tras los continuos choques entre Ayuso y su vicepresidente, Ignacio Aguado, en un momento en el que los 'naranjas' están muy débiles. La moción de censura impulsada por Ciudadanos y el PSOE en la Región de Murcia contra el PP—finalmente frustrada por tres diputados tránsfugas— sirvió a la dirigente conservadora para justificar este calculado movimiento.

Ciudadanos lucha ahora por sobrepasar la barrera del 5%, un escenario que contrasta con el de los últimos comicios autonómicos, celebrados en el año 2019, cuando la candidatura de Aguado obtuvo 625.000 votos y 26 escaños, logrando atraer a casi el 20% del electorado madrileño, tras la promesa de un Albert Rivera que vetó cualquier pacto con el PSOE. Aquella fue una campaña dirigida a un votante de derechas harto de la corrupción del PP. Aguado llegó a calificar al candidato socialista, Ángel Gabilondo, de "independentista" y la formación colocó una lona gigante simulando una conversación de WhatsApp entre dirigentes de izquierdas en la que proponían cambiar la bandera de la Comunidad de Madrid, compuesta por siete estrellas sobre un fondo rojo, sustituyendo una de ellas por una hoz y un martillo, símbolo del comunismo.

La lona de Ciudadanos para la campaña electoral del año 2019 en la Comunidad de Madrid.

La formación dirigida en la actualidad por Inés Arrimadas reniega de ese mensaje y aboga por "huir de la polarización", que, a su juicio, incentiva Unidas Podemos, pero también el PP con su lema de campaña: comunismo o libertad. Fuentes de la cúpula de la formación naranja admiten que se equivocaron al apuntalar al PP en la Comunidad de Madrid y en el resto de las autonomías en las que gobiernan conjuntamente, en un momento en el que el PP había caído hasta los 66 escaños a nivel nacional. Unos pactos que enmendaban al principio de "regeneración" del que tanto presumía Cs, por otorgar el Gobierno al PP en comunidades en las que llevan gobernando décadas, como es Madrid.

Pese a todo, el actual equipo de Arrimadas quiere reeditar el Gobierno con Díaz Ayuso, como ya adelantó Público, a la que ninguna encuesta confiere mayoría absoluta. Como parte de su estrategia de campaña de cara al 4 de mayo, los naranjas tratarán de evitar la confrontación con la presidenta madrileña porque "no puedes salir a la greña contra alguien con quien estabas gobernando". En Cs quieren "agotar la legislatura" porque, a su modo de entender, "esto no es un nuevo proceso electoral", ya que se deberán celebrar otros comicios en 2023 sea cual sea el resultado del 4-M.

Cs descarta cualquier pacto que no involucre a Ayuso

Los 'naranjas' son conscientes de lo que supone el hecho de plantear una nueva alianza con la misma persona que les echó del Gobierno hace un mes. "No nos hace ninguna gracia, eso está claro", apunta una estrecha colaboradora de Inés Arrimadas, aunque insiste en que no van a "renegar de un Gobierno que funcionaba" por una "cuestión personal". "La opción de sumar con Gabilondo no existe porque el pack con Podemos y Más Madrid no es divisible. Hay que ser realista; muchos de nuestros votantes no quieren ese pack", explican.

Cs se volcará en visibilizar el trabajo realizado por sus seis consejerías estos dos años, una labor que "ha quedado a medias" por el "irresponsable" adelanto electoral de Ayuso, razonan. Ponen el foco en que el "milagro económico de Madrid" se debe al consejero de Economía, Manuel Jiménez, de Ciudadanos. También destacan su contribución en el área de cultura y transportes, carteras ocupadas por Marta Rivera de la Cruz y Ángel Garrido, respectivamente. "Queremos que se visualice lo que han supuesto estos dos años de Gobierno en la Comunidad de Madrid y en lo que era el PP sin Cs", zanjan.

Lo cierto es que Ayuso ha borrado el paso de los 'naranjas' por el Gobierno regional. En un reciente acto de balanza de gestión de la legislatura la dirigente popular apenas le dedicó una frase de agradecimiento a los seis exconsejeros de Cs. La conservadora está protagonizando una campaña centrada en su figura, presumiendo de la "gestión" del PP, que ha querido reflejar en la elaboración de lista electoral del PP, situando en posiciones destacadas a todos sus consejeros.

Objetivo: potenciar a Edmundo Bal

Tras confirmarse el adelanto electoral, varias voces de Ciudadanos cuestionaron la candidatura de Ignacio Aguado, que no ahorró en palabras gruesas hacia Ayuso tras la implosión del Gobierno. Aunque en un principio Aguado se mostraba convencido de volver a presentarse, finalmente renunció en favor de Edmundo Bal, hombre fuerte de Arrimadas en el Congreso. El principal objetivo que tiene por delante la formación naranja es potenciarlo como candidato, porque es un semidesconocido para el gran público. 

Según el reciente CIS preelectoral el conocimiento de Bal entre los votantes es del 65,3%. En Ciudadanos aseguran que todavía no han realizado ninguna encuesta propia, pero señalan que "salimos a la calle y vemos que a Edmundo lo quieren cada día más. Estamos en que lo conozcan", explican. En Cs han escogido como eslogan —no oficial— de la campaña "Madrileños por Edmundo", en referencia al conocido programa. 

El candidato de Ciudadanos a la Comunidad de Madrid, Edmundo Bal, tras participar este domingo en la X carrera popular de Hortaleza. Javier López / EFE

"El gran objetivo es que la gente entienda que somos necesarios, como única garantía de mantener la estabilidad y la normalidad. No vamos a ser algo distinto de lo que somos. No sabemos ser otra cosa", reflexionan. Los naranjas creen que pueden subir ese medio punto decisivo para entrar en la Asamblea —la mayoría de sondeos los sitúa en torno al 4%, lo que les dejaría fuera de juego— con la campaña electoral y los debates.  

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