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Elecciones en Madrid El PP se vuelca con Vox tras su acto en Vallecas, mientras teme su caída en las encuestas

Según los datos que maneja el quipo de Díaz Ayuso, los ultraderechistas pierden medio punto por semana. Si la candidata de Vox, Rocío Monasterio, no logra obtener el 5% de los apoyos, se quedará sin representación parlamentaria.

El recién elegido alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), saluda a Javier Ortega Smith (Vox). EP
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), saluda a Javier Ortega Smith (Vox), rodeado del líder del PP, Pablo Casado y el presidente del PP madrileño, Pio García Escudero. EP.

Vox eligió la 'Plaza Roja' de Vallecas para celebrar su primer acto de precampaña electoral. Su elección no fue casual. La formación ultraderechista decidió acudir a una zona de la ciudad de Madrid, que forma parte del llamado cinturón rojo madrileño, en la que apenas tienen apoyo electoral, en busca de una reacción en su contra. Y lo consiguió: movimientos antifascistas y vecinos del barrio obrero llamaron a sabotear el acto y los vallecanos respondieron, a pesar del llamamiento de los partidos de izquierda "a no caer en ninguna provocación".

Ante ese escenario, a la salida de las bocas de metro y en las calles adyacentes a la plaza, se congregaron más de un centenar de agentes antidisturbios. Pasadas las 20 de la tarde el líder de Vox, Santiago Abascal, se subió al escenario e, intentando alzar la voz ante los pitidos y gritos de los asistentes, abandonó el atril tras el lanzamiento de una piedra y achacando toda la responsabilidad al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, pese a que la delegación del Gobierno sí permitió el evento, a diferencia del Ayuntamiento de la capital.

Pocos minutos después se produjeron las primeras cargas de la policía cuando Abascal y el resto de los dirigentes de la formación ultraderechistas se saltaron el perímetro policial, llegó la primera reacción política del PP, vía redes sociales, de la presidenta madrileña y candidata a la reelección, Isabel Díaz Ayuso. "Todo mi apoyo a Vox ante los ataques intolerables sufridos en Vallecas. Madrid es de todos. También, en un momento en el que la extrema izquierda se derrumba en los barrios que se creían 'suyos'. Madrid es libertad", escribió a través de su cuenta de Twitter.

A ella se le sumó rápidamente el alcalde de la capital y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida, que señaló: "La violencia contra ideologías diferentes no es admisible. Madrid es una ciudad libre". Tras él, fue la cuenta oficial de la formación conservadora la que mostró su apoyo a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y condenó los "ataques sufridos por Vox". "Son intolerables y deben tener una condena unánime", señalaron. Poco después también se pronunciaron el presidente del PP, Pablo Casado, su número dos, Teodoro García Egea, la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, y el resto de vicesecretarios populares.

Tanto Ayuso como Almeida, así como otros dirigentes del PP, se han vuelto a hacer eco de los incidentes este jueves, que acabaron con 35 personas atendidas, entre ellas varios policías nacionales, manifestantes y también periodistas que asistieron a cubrir el acto, que fueron agredidos por los cuerpos de seguridad del Estado, tal y como se aprecia en estas imágenes que grabó Público. Sin embargo, el alcalde de la capital no ha añadido ni un ‘pero’ a la actuación policial y a la condena como sí hizo cuando se lanzó un cóctel explosivo contra la sede de Podemos en Cartagena.

Para el también portavoz nacional del PP, la responsabilidad de lo ocurrido el miércoles es del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que "debe dar un puñetazo encima de la mesa y decir que se acabó gobernar con un partido que ha hecho de la intolerancia y la violencia seña de identidad". Por su parte, Ayuso ha hablado tanto en Onda Madrid como en el acto junto Almeida de los sucesos en Vallecas, poniendo el foco en Iglesias y defendiendo la actitud de Vox.

El PP necesita que Vox sobrepase el 5% para sumar

Ayuso pulsó el botón del adelanto electoral hace un mes, con la intención de librarse de un socio incómodo, Ciudadanos, y ante la sólida mayoría que le auguraban las encuestas. La clara sintonía de la presidenta madrileña con la portavoz ultraderechista Rocío Monasterio, facilitaba un entendimiento con la formación ultra, ante una eventual desaparición de los 'naranjas'. Es más, tras el anuncio de la moción de censura en Murcia auspiciada por PSOE y Ciudadanos, Vox pidió la celebración de elecciones inmediatamente en Madrid.

Según la reciente encuesta preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la candidata del PP podría perder el Gobierno regional por la debilidad de sus dos aliados. La encuestadora dibuja un escenario en el que Ayuso conseguiría aglutinar a todo el votante 'derechista', forzando la salida de Ciudadanos y reduciendo a Vox al 5,4%, lo que pondría en peligro también la supervivencia del partido de Abascal. Ayuso atraería a 1 de cada dos votantes 'naranjas' y al 44,3% de quienes hace dos años optaron por la formación de derecha radical. A tenor de la muestra, los simpatizantes de Vox valoran mejor a la candidata del PP que a Rocío Monasterio.

El CIS preelectoral esboza un resultado igualado en el que ambos bloques, tanto el de la izquierda como el de la derecha, aparecen empatados a 68 escaños. Pero aplicando los porcentajes del método D’Hondt el reparto de diputados que hace la encuestadora, la izquierda obtendría una ligera ventaja, lo que permitiría a PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos alcanzar la mayoría absoluta.

Las encuestas que maneja el PP señalan que Vox pierde medio punto por semana

Vox está más fuerte en las encuestas que maneja el equipo de Ayuso que en las predicciones del CIS, según revelan a este medio fuentes populares. Pero sí existe una gran preocupación en el PP ante lo que pueda ocurrir las próximas semanas hasta el 4 de mayo, la fecha de los comicios, porque, según sus datos, los ultraderechistas pierden medio punto por semana. Si Monasterio no logra obtener el 5% de los apoyos, se quedará sin representación.

Con los datos que maneja el partido conservador a propósito del futuro de Vox en Madrid, no es extraño que los dirigentes del PP traten de darles protagonismo durante la campaña. El suficiente para que sobrepasen ese umbral del 5%, que ya una vez superada ese porcentaje, ya se obtienen automáticamente siete escaños, y así Ayuso pueda aspirar a reeditar el Gobierno, gracias al apoyo de los ultras, ya sea desde fuera o incluso como socios del mismo Ejecutivo.

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