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Elecciones municipales 2019 Vox busca el voto de los barrios y carga ahora contra los pisos turísticos en Madrid 

El partido incluirá en su programa para el Ayuntamiento el incremento de las dotaciones de la Policía Municipal y la creación de una unidad especial "contra el botellón" y contra los manteros, medida que el PP ya propuso en el Consistorio.

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La presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio en un acto en Paracuellos del Jarama / EFE.

Vox se quiere meter de lleno en la batalla por el voto de los barrios madrileños de cara a las elecciones municipales del 26-M y, por eso, ha centrado su foco en uno de los problemas más perjudiciales para los vecinos: la gentrificación y, más concretamente, la proliferación de los pisos turísticos. La presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio, se ha reunido este lunes con asociaciones y colectivos vecinales del barrio de Chueca, una reunión donde, según ha apuntado la dirigente del partido de ultraderecha, los vecinos le han manifestado los principales problemas que sufren.

Entre estos problemas, Monasterio ha destacado dos, los que a su juicio son los más importantes: el "ruido" y el "no respeto a las reglas del civismo" de eventos como el botellón, pero también de celebraciones como las del Orgullo Gay, y la proliferación de los pisos turísticos.

Sobre la segunda cuestión, la líder de Vox en Madrid ha afirmado que "la falta de regulación de las viviendas turísticas están expulsando a nuestros vecinos de los barrios. Nosotros queremos que los madrileños puedan seguir viviendo en el centro de Madrid, puedan seguir desarrollando su actividad con normalidad, y creemos que los políticos tienen que estar cerca, escuchar y resolver problemas, y dejar de hacer propaganda, que es lo que hace la señora Carmena".

La solución pasa para la formación ultraconservadora por desarrollar "una regulación que permita que los vecinos estén cómodos y que se ejerza una actividad de una manera sensata", aunque no han precisado si van a plantear limitar el número de viviendas de este tipo ni ninguna otra fórmula. "Los políticos han huido de una obligación que tienen, que es resolver un tema que es una novedad en las ciudades y que la normativa se tiene que adecuar. Las normativas urbanísticas tienen que estar para resolver problemas, no para trabar ni para crear un problema más", ha defendido Monasterio.

Desde la plaza de Pedro Zerolo la dirigente de la formación ha respaldado la propuesta realizada durante un debate electoral por el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, de expulsar la fiesta del Orgullo del centro de la ciudad y llevarlo a la Casa Campo, y ha defendido que los vecinos también "se quejan" de esta festividad: "Cualquier fiesta que no respete las condiciones básicas de civismo ni a los vecinos, aquellas fiestas con ruido, botellón, o que invadan durante 10 días sin cubrir las reglas básicas de civismo nuestra ciudad, creemos que puede haber sitios mejores, igual que se hacen conciertos gigantes en Valdebebas, o se pueden hacer en la Casa de Campo. Los vecinos ser quejan de la fiesta del Orgullo y de muchas más cosas, como el botellón".

El Orgullo "afecta a los vecinos", San Isidro, no

La presidenta de Vox Madrid ha sido preguntada por la posibilidad de extender esta propuesta a otras festividades como la de San Isidro, pero la ha rechazado. Aunque ha defendido que "el tema no tiene que ver con quién la organiza (la fiesta), sino con cómo afecta a los vecinos". A pesar de que algunos vecinos aledaños a la pradera donde se celebran las fiestas de San Isidro también se han quejado de esta celebración, Monasterio ha defendido que "en la pradera no molestan a nadie. Los madrileños están encantados de ir a la pradera (en San Isidro) y Vox va a estar en la pradera celebrando una fiesta de la que estamos muy orgullosos y que creemos que es fantástica para Madrid. Si la fiesta causa algunos problemas de ruido y de botellón en las calles cercanas, habrá que revisarlas", ha explicado.

Sobre los programas políticos que llevará el partido de ultraderecha a los comicios del 26-M, la dirigente ha avanzado, como ya propusieron en las elecciones andaluzas y en las generales, la retirada de subvenciones a entidades, observatorios y colectivos públicos y ha asegurado que destinarán el dinero (que ha cifrado en unos cuatro mil millones) a "educación y sanidad". "Hemos detectado que hay un gasto de miles de asociaciones, chiringuitos, entes, observatorios... que los madrileños no se merecen que se gaste el dinero de su esfuerzo en todo eso, en gasto político. Todo ese dinero, que puede llegar hasta cuatro mil y pico millones, lo vamos a dedicar a subir el sueldo a los médicos, enfermeros y profesores, porque creemos que la sanidad y la educación públicas tienen que estar bien dotadas. Queremos reducir el gasto político y dedicar ese dinero a lo que interesa a los madrileños".

Fuentes del partido también han avanzado que llevarán en el programa de cara a los municipales el incremento de las dotaciones de la Policía Municipal y la creación de una unidad especial "contra el botellón" y contra la venta ambulante. Esta propuesta, la creación de una unidad policial contra los manteros, ya fue presentada por el PP en un Pleno del Consistorio a finales del pasado año. El portavoz del PP en el Ayuntamiento, José Luis Martínez-Almeida,  argumentó en ese momento que los manteros se estaban "enseñoreando de las aceras de Madrid".

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