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ELECCIONES MUNICIPALES Lluc Salellas: "A los gobiernos del cambio les ha faltado un proyecto suficientemente rupturista a escala de Estado"

El cabeza de lista de Guanyem Girona destaca la confluencia en su candidatura de colectivos y personas de trayectoria diversa, en la cual figuran desde personas que tienen como referente el proyecto de Ada Colau hasta quienes tienen más el de la CUP. Defiende que los municipios de Catalunya se coordinen para llevar a cabo acciones que puedan poner en cuestión el régimen del 78.

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Lluc Salellas, cabeza de lista de Guanyem Girona. PÚBLIC

"Hemos hecho algo diferente, a lo que no estamos muy acostumbrados a nivel de país". Lluc Salellas (Girona, 1984) explica de este modo la conformación de la candidatura que encabeza, Guanyem Girona, impulsada, afirma, por "organizaciones y personas" que "han dejado aparte las siglas", así como "trayectorias personales y colectivas".

Dice de si mismo que es "una persona socialista, feminista e independentista", y lo argumenta sintéticamente: "Me defino a partir de estos tres pilares porque quiero una sociedad justa, igualitaria, en la cual no sea el mercado el que tome decisiones sobre nuestras vidas. Esto me lleva a ser feminista también para que haya igualdad entre hombres y mujeres, y a entender que los hombres tenemos que ir perdiendo privilegios para que las mujeres puedan ir ganando derechos. Y finalmente independentista porque entiendo que la única manera que tiene este país, Catalunya, o en un espacio más ideal los Països Catalans, de conseguir los dos primero objetivos es rompiendo con el régimen español del 78, el de la monarquía española".

Salellas es concejal del Ayuntamiento de Girona y hasta noviembre pasado formaba parte de la dirección de la CUP. Dejó el Secretariado Nacional, explica, por motivos personales. "Llevaba tres años a un ritmo muy frenético. A nivel político yo había vivido el ciclo del 1 de octubre desde la dirección de la CUP y estaba cansado. Y a nivel personal también habían pasado unas cuántas cosas a mi vida y necesitaba poder tomármelo todo con más calma".

¿Por qué se vuelve a presentar para el Ayuntamiento?

Por dos motivos. Primero porque el contexto en el que se encuentra la ciudad es de final de ciclo, final de un modelo que ha colapsado. Un modelo de apuesta única por la economía del turismo, abandonando elementos importantes como es la cultura, la educación, la participación. Entendía que este momento histórico implicaba continuar haciendo municipalismo activamente. Esta es una razón, política y externa, que hay que entender también en el momento crucial que vive el país a nivel nacional y a nivel económico.

"El contexto en el que se encuentra la ciudad es de final de ciclo, final de un modelo que ha colapsado"

La otra razón es el proyecto que hemos construido. A mí lo que me acabó de convencer para tomar la decisión fue que este proyecto saliera con una voluntad clara y explícita de intentar conseguir ganar estas elecciones. Y por lo tanto con posibilidades de gobierno, en el cual entendía que mi experiencia de cuatro años como concejal podía ser un valor.

Guanyem Girona no ha conseguido el nivel de confluencia que pretendían, pero es una experiencia poco frecuente en otros municipios. ¿Qué ocurre en Girona que no se da en otras ciudades?

Nos habría gustado que hubiera una sola candidatura que fuera claramente progresista, de izquierdas, transformadora y republicana. Este era el objetivo que teníamos la gente y las organizaciones que trabajamos para impulsar Guanyem Girona. Esto no ha sido posible porque no todo el mundo ha querido ser tan generoso como lo han sido las organizaciones y las personas que han impulsado Guanyem Girona, pero sí que hemos hecho algo diferente, a lo que no estamos muy acostumbrados en este país.

"No todo el mundo ha querido ser tan generoso como lo han sido las organizaciones y las personas que han impulsado Guanyem Girona"

¿Qué tiene Girona para que esto se haya conseguido? En primer lugar, un tamaño de ciudad, de unos 100.000 habitantes, que nos permite entendernos suficientemente todos. Nos conocemos bastante todos, para conocer carencias y oportunidades, y una vez aplicas la sinceridad a esto es fácil construir un proyecto. En ciudades más grandes existen más formaciones, más dinámicas históricas que dificultan a veces estos procesos de confluencia. En los pueblos más pequeños lo que pasa es que quizás no haya tanto tejido para confluir. Este tamaño mediano creo que nos lo ha facilitado y al final también las personas y los proyectos.

¿Como proyecto político, en qué se diferencia Guanyem Girona de Capgirem Barcelona [candidatura de la CUP]?

Me resulta difícil explicarlo porque no conozco suficientemente el interior de Capgirem Barcelona como para decir de forma totalmente rigurosa lo que es. Yo si veo una diferencia y es que aquí, en Girona, entre la gente que estamos trabajando hay quién tiene como referente el espacio de los Comunes y gente que tenemos más de referente el espacio de la CUP y de la Unidad Popular. Esta es la diferencia que veo clara y evidente. En Barcelona, por lo que vemos, esto no ha sido posible.

Anna Saliente explicó en una entrevista en TV3 que la lista que encabeza, Capgirem, es la única candidatura nítidamente independentista en Barcelona. ¿Diría lo mismo sobre Guanyem Girona?

No sé porque lo decía Anna Saliente, pero sí creo que en todo caso Guanyem es la candidatura que entiende que la independencia de un país tiene que pasar también porque los ciudadanos y las ciudadanas podamos decidir sobre todo aquello que pasa en nuestras vidas. Si es esto a lo que se refería cuando dijo “nítidamente independentista” diría que sí. Si se refiere a candidaturas que defienden la República catalana, no somos la única.

Dentro de la CUP mantienen serios debates y uno de ellos es la participación en elecciones que no sean las municipales. ¿Votó el 28A?

Sí.

¿Por qué candidatura?

Esto me lo reservo.

Usted era partidario de presentar candidatura a las elecciones europeas. ¿Votará en las europeas?

No lo tengo decidido. Yo tenía muy claro qué tipo de candidatura quería votar en las europeas y porque era necesario que se presentara una lista, que se podía llamar CUP o de otra manera, pero que defendiera nítidamente el proyecto de transformación radical de esta Unión Europea, para que trabaje por la unión de los pueblos y no la del capital. Y que al mismo tiempo fuera republicana e independentista. Esta era la candidatura que a mí me habría gustado poder votar en unas elecciones europeas y en estas especialmente.

"La candidatura que a mí me habría gustado poder votar en las elecciones europeas no existe. No tengo decidido si haré un voto táctico"

Ahora esta candidatura no existe y por lo tanto no tengo decidido si haré un voto táctico por alguna opción o no. Me lo acabaré de pensar.

Desde Guanyem siempre decimos que entendemos que en las elecciones europeas se da un voto muy diferente que en las municipales y que por lo tanto habrá mucha gente que tome opciones diversas en las europeas y en las municipales votará por  Guanyem Girona.

Escuché a Eulàlia Reguant este verano, en un coloquio en Segovia, y decía que la CUP no se había ocupado suficientemente de explicarse en Madrid y en otras ciudades del Estado. ¿Qué piensa sobre eso?

Yo creo que la CUP en general tiene un reto de saberse explicar mejor fuera de los Països Catalans y no solo en el Estado español sino en toda Europa. Yo, como Eulàlia, he viajado bastante para explicar en varios espacios políticos qué significa un proceso de liberación nacional y social ahora mismo en el corazón de Europa. Es cierto que no solo desde la perspectiva de una persona que vive en Badajoz, Segovia o Málaga puede costar de entender, sino también a personas que viven en Burdeos, en Leipzig.. y por tanto este trabajo lo tenemos que hacer más, en general. Esto, el que tenga responsabilidades para poder hacerlo, y recursos, creo que tiene trabajo. La CUP y no solo la CUP.

Usted ha defendido en alguna ocasión las políticas que se han hecho desde el Ayuntamiento de Barcelona. ¿Qué impresión u opinión tiene de lo que se conoce como el mundo de los Comunes?

Por lo poco que conozco de los gobiernos del cambio, desde los 'ayuntamientos del cambio', a nivel de Estado, creo que se han hecho políticas muy interesantes. En líneas generales, un día escuchaba a una concejal de A Coruña aquí, en unas mesas redondas, y me pareció muy interesante. He seguido bastando el tema de Cádiz y de Kichi, más allá de la cuestión armamentística, me parece que hay cosas interesantes. Creo que han roto algunas lógicas y que eso se les tiene que reconocer.

"La ruptura con el régimen del 78 al que aspiraban los gobiernos del cambio ha quedado muy diluido"

Quizás lo que les ha faltado es la capacidad de construir un proyecto suficientemente rupturista a escala de Estado. Todo aquello a lo que aspiraban, ¿no?, a romper con el régimen del 78, al principio, ha quedado muy diluido. Del mismo modo que reconozco algunas políticas municipalistas como muy interesantes, sí que a nivel de Estado han perdido un objetivo que decían al principio que para mí es esencial si se pretenden cambios profundos en la sociedad.

En Catalunya a veces, parece que la extraordinaria movilización que se ha visto durante los últimos años puede desaparecer, porque no obtiene victorias y porqué le falta implicación de más actores, desde los que se reivindican de la nueva política hasta la izquierda tradicional no independentista. ¿Hablan sobre esto?

Sí que hablamos y desde hace tiempo. Y el proyecto Guanyem Girona tiene claramente este objetivo, el de trabajar de forma conjunta diferentes mundos en clave social y también republicana. Ahora bien, creo que se tiene que decir que existe todo un sector de la izquierda de este país, yo diría que hoy es minoritario, que no ha querido o no ha sabido ver, en un proceso de impugnación absoluta del régimen del 78, a través del derecho de autodeterminación, una oportunidad para hacer cambios estructurales.

"Un sector de la izquierda no ha sabido ver en el proceso de impugnación del régimen del 78, a través del derecho de autodeterminación, una oportunidad para hacer cambios estructurales"

Y esto se les ha explicado y se ha trabajado, pero existe este sector que ha cerrado filas con el centralismo español.

Seguro que el independentismo lo podía haber hecho mejor, también, pero que ha existido una voluntad de tender puentes es evidente y que ha habido una parte de la izquierda que no ha visto esta oportunidad también es evidente, y en todo caso tiene que quedar claro que esto no quiere decir que tengamos que desistir, ni que cada cual se tenga que quedar en su bloque y en su espacio.

Existe un sentimiento unitario en el movimiento soberanista que no encuentra respuesta en los partidos independentistas. ¿No temen que eso tenga un efecto desmovilizador?

Creo que en el momento en el que la gente estuvo más convencida y con más ganas fue cuando existía una política unitaria, pero que no pasaba por la unión de partidos sino por un referéndum y por ejecutarlo. Para mí esto demuestra que lo  importante es la estrategia unitaria y los objetivos concretos unitarios, no que haya unidad dentro de una sola candidatura de todo el independentismo.

¿Hay alguien que la proponga esta estrategia unitaria?

Para mí es esto lo que puede causar desmovilización. El hecho que no haya una estrategia unitaria. Nosotros sí que planteamos en nuestro programa que los más de novecientos ayuntamientos tenemos un reto en esta legislatura, que es ayudar a tejer esta estrategia unitaria desde los municipios, y que supere el simbolismo que se ha dado durante los últimos años dentro de la Associació de Municipis per la Independència (AMI), que ha sido únicamente hacer declaraciones y aprobar mociones.

Y garantizan también en su programa que Girona se comprometerá con la construcción de la República. Se dice muy a menudo últimamente, lo de 'hacer República desde los municipios' ¿Eso como se hace?

Hacer República desde los municipios para mí pasa inevitablemente por hacer unas políticas públicas con las cuales las vecinas y vecinos sientan que están decidiendo su futuro. Esto pasa por la participación pero también porque los servicios públicos sean transparentes, controlados y participativos, pasa por la mejora en los barrios, por que tengan más equipamientos y puedan de alguna manera tener un proyecto de país vinculado a la República.

Eso pasa también por que los más de 900 municipios que hay en Catalunya nos coordinemos para llevar a cabo acciones reales, materiales, y también algunas simbólicas, que puedan poner en entredicho al régimen y al Estado.

"Hemos visto que el Estado lo tiene muy fácil para controlar una sola institución... Otra cosa sería si cuatro mil concejales pusieran al Estado en entredicho" 

Hemos visto que el Estado lo tiene muy fácil para controlar una sola institución y, para entendernos, doce consellers, y si me apuras una Presidencia del Parlament o una Mesa del Parlament. Tiene capacidad de hacerlo y es un aprendizaje que tenemos, y no tiene especialmente costes para ellos, porque la situación es la que es. Ahora, seguramente, otra cosa seria si cuatro mil concejales tuvieran una determinación concreta y pusieran al Estado en entredicho con decisiones políticas concretas. Entonces veríamos qué implica para el Estado hacer esto. Pero son las dos cosas.

Se acusa a menudo a la CUP de no querer gobernar. ¿Girona es una excepción?

Yo diría que esto no es cierto. En los últimos años se ha gobernado en entre 10 y 20 municipios. Podríamos hablar de Badalona, de Sabadell, Berga, o de pueblos pequeños como Viladamat o Celrà. En estos lugares la CUP ha gobernado y lo ha hecho bien, con todas las ganas y toda la ilusión. Incluso ha cambiado ciertas maneras de gobernar. Por lo tanto esta afirmación que alguien quiere hacer es más interesada que verosímil.

Hemos oído hablar de su voluntad de obtener mayoría suficiente para poder gobernar, pero probablemente hará falta una coalición. ¿Se vería como teniente de alcalde de Marta Madrenas? [actual alcaldesa y candidata de JuntsxCat]

No. No me veo. Nosotros nos presentamos con un proyecto que lo que quiere es tomar el relevo político, con un programa con el que se pretende poner en el centro unas políticas que han sido abandonadas durante los últimos años, a nivel de barrios, de educación, cultura, medioambientales, de alternativas económicas, participación... y por lo tanto me parecería profundamente incoherente que, a pesar de compartimos el objetivo de una República, estuviéramos gobernando juntos, haciendo políticas públicas con las que no nos pondríamos de acuerdo en el día a día. Esto no quiere decir que nosotros no tengamos claro que tendremos que articular pactos. No vemos un pacto estable con Madrenas. Con el resto tendremos que ir trabajando.

¿Qué coalición vería posible?

Habrá que llegar a acuerdos. No sabemos de qué manera. Si será una coalición de gobierno, o un acuerdo de estabilidad o como será, porque no tenemos los resultados sobre la mesa. En todo caso sí que será a partir de un programa. Un programa nítidamente social, que también haga que Girona trabaje por el derecho de autodeterminación y por la República catalana. Estos dos elementos estarán en el acuerdo que pueda existir para gobernar esta ciudad.

La CUP cuenta con una militancia muy implicada en la toma de sus decisiones. En su programa hablan de garantizar la participación directa de la ciudadanía en asuntos públicos. ¿Eso existe? Los líderes existen y las decisiones se toman a menudo entre dos o tres. ¿Qué pueden hacer para que la política participativa sea algo más que un deseo?

En los municipios de cinco, diez, quince mil habitantes hay ejemplos de gobiernos de izquierdas, transformadores y de la CUP que las están aplicando [políticas participativas] y tenemos un catálogo de modelos de éxito. El debate se encuentra con los municipios más grandes.

En Girona hemos demostrado que se puede hacer el mejor programa, con más contenido, de forma participativa.

Lluc Salellas, candidat de Guanyem Girona. PÚBLIC

Sabemos que algunos partidos han contratado empresas para redactar el programa. Nosotros hemos hecho 25 mesas participativas, grupos de trabajo, encuentros bilaterales, multilaterales ... y al final sale el programa con más propuestas concretas, con más calidad y más cantidad.

Por lo tanto un modelo participativo es posible. Seguramente no en cuatro años. Es un modelo que costará cambiar.

En una entrevista decía usted no hace mucho: “Hace falta que nos sentemos con Sarriá, Salt, Vilablareix, Celrà y hablemos de políticas económicas, culturales y de movilidad conjunta”. ¿No se puede pensar en el futuro de Girona sin una política mancomunada?

A nosotros nos gusta hablar de la Girona de 2030, del plan de ciudad y de las políticas a medio y largo plazo. Son unas políticas que hemos echado de menos en los últimos ocho años en este ayuntamiento de Convergència, y en esta lógica entendemos que se ha acabado la vieja política de mirar las ciudades y los municipios desde el ombligo y pensando que solos lo haremos todo.

"Entendemos que el proyecto de ciudad se ha de construir conjuntamento con los municipios de alrededor"

Nosotros venimos de la tradición cooperativa y entendemos que el proyecto de ciudad se tiene que construir conjuntamente con los municipios de alrededor, porque tendremos más oportunidades y porque existe cada vez más interrelación, gente que vive en Salt y trabaja en Girona, que vive en Girona y trabaja en Celrà... Eso ya existe y por tanto las respuestas tienen que ser conjuntas y mancomunadas, en lo referente a servicios públicos.

¿Hasta dónde diría que llega el área de influencia de Girona?

A toda la comarca y seguramente a las comarcas que nos rodean. Diría que desde Olot, hasta La Jonquera, Blanes... Girona tiene influencia sobre todo este territorio, evidentemente, pero creo que tenemos que ir por pasos. Primero se tiene que construir una estrategia con los términos municipales colindantes y que forman esta primera corona urbana.

En un artículo que publicó usted hace unos días en 'Crític' hablaba del mundo no metropolitano. ¿Girona no forma parte del mundo metropolitano?

Girona no es una metrópoli. Una metrópoli es un espacio bastante más grande que el área de 150.000 habitantes que representan Girona y estos pueblos que comentábamos [de su alrededor]. Cuando hablamos de metrópolis desde un punto de vista geográfico y político nos referimos a espacios de millones de personas, como es el caso del área metropolitana de Barcelona.

Cuando yo me refiero al mundo no metropolitano hablo de Girona, pero también del resto, porque hay un determinado discurso político que ha tendido en este país a diferenciarlos permanentemente, para utilizarlos partidariamente.

Después del régimen franquista y con la instauración de la democracia se da un pacto tácito según el cual el país se divide en dos. Los convergentes tienen vía libre en la zona no metropolitana y el PSC en la metropolitana. Y a los dos les va bien alimentar el discurso de los dos mundos. Mi discurso quiere romper con eso. Igual actor de cambio, transformador, de izquierdas y republicano puede ser una área metropolitana como la de Barcelona con sus condiciones sociológicas, como el mundo no metropolitano del país, que sería el resto. Los datos lo dicen. Los datos de voto, por ejemplo, nos dicen que entre ERC, CUP y Comunes el voto es más o menos el mismo en una zona que en otra y que por lo tanto, gente de izquierdas, republicana y transformadora existe por un igual en Santa Coloma de Gramenet que a la comarca del Alt Empordà.

En su programa hablan de remunicipalizar servicios públicos. Se habla a menudo también, y mucho, de remunicipalizaciones, que no se acaban de materializar. Casi n0 se ven. ¿Qué obstáculos se han de superar para hacerlas posibles?

Yo diría que hay tres obstáculos:

El primero, evidentemente, es el de la presión del lobby económico, el que hace negocio con los servicios básicos. El agua, la energía, el transporte. Es importante y juega sus cartas. Y las juega y muy bien y por lo tanto siempre lo dificulta.

"Hay servicios públicos esenciales, gestionados de manera privada, que han sido profundamente opacos"

El segundo es el desconocimiento que tiene la población, buscado por el poder, sobre los servicios públicos que están externalizados. Durante todos estos años, desde el franquismo hasta la democracia, hay servicios públicos esenciales, gestionados de manera privada, que han sido profundamente opacos, de tal manera que la gente no sabe exactamente cómo funcionan y se hace difícil realizar  algún tipo de reivindicación.

Y en tercer lugar, la cultura política. Los principales partidos que han gobernado el país durante los últimos cuarenta años han establecido que eso es algo imposible de hacer. Sabemos, sin embargo, que una ciudad como París municipalizó el agua. Si lo hizo París, una ciudad como Girona o como Barcelona lo tendrían que poder hacer también sin tantos problemas técnicos como algunos nos han puesto en la cabeza durante mucho de tiempo.

Hablan ustedes de uno un modelo de turismo sostenible y de diversificar la economía de Girona. Economía verde, Cultura, TIC... en general, ¿pero puede explicar algo más en concreto sobre esta diversificación?

Lo que decimos es que no puede ser que el Ayuntamiento esté destinando más de un millón de euros de presupuesto municipal a políticas de promoción, vinculadas al turismo, y que solo destine seis mil euros a potenciar la economía social y cooperativa. Esto como dato es interesante.

A nivel de alternativas ¿qué proponemos? Evidentemente, potenciar la economía social y cooperativa.

"No puede ser que el Ayuntamiento destine más de un millón de euros de presupuesto a políticas vinculadas al turismo y sólo seis mil euros a la economía social y cooperativa"

Tenemos una Universidad en la ciudad y un parque científico y tecnológico que creemos que puede ser un motor bastante más importante de lo que es ahora, a través de la cooperación entre las instituciones para desarrollar proyectos de investigación. Me parece que la propuesta de área urbana [alrededor de Girona] es importante, porque podremos potenciar el sector industrial y también el sector primario. Girona tiene un suelo limitado, porque está rodeado de municipios, que han ido creciendo. La única manera de hacer política industrial y política vinculada a la recuperación del sector primario, básico, si nos creemos la idea de la soberanía alimentaria, es hacerlo conjuntamente con los municipios, y creando un espacio grande, para que tanto los productores del ámbito industrial como los del sector primario encuentren incentivos, para venir.

Y en tercer lugar yo diría el comercio. A pesar de esta apuesta por el turismo, que ha incrementado la presencia de gente en la ciudad, el pequeño comercio está peor hoy que hace cuatro años. ¿Por qué? Porque se ha apostado por crear 150.000 metros cuadrados de grandes superficies comerciales y por el consumo a través de internet y on line que hoy realiza muchísima gente. Por eso nosotros proponemos que el Ayuntamiento tenga un papel activo. ¿Cómo? Creando un software, una plataforma pública a través de la cual los pequeños comerciantes puedan ofrecer sus productos. Esto es un apoyo al pequeño comercio que ayudaría a que cualquier persona cuando quiera comprar on line lo haga a través de la plataforma municipal.

En el ámbito de la Sanidad, Girona tiene peso en su área de influencia. Sé que usted se ha interesado por el futuro del hospital Josep Trueta. ¿Puede explicar un poco en qué modelo de atención sanitaria piensa?

Creo que lo más importante, a diferencia de lo que han hecho algunos partidos, no se encuentra en la ubicación del hospital sino en su modelo y en lo que pretendemos que sea este hospital Trueta del que se habla desde hace tantos años. Para nosotros el modelo es el de un hospital público que pueda competir con los del área metropolitana de Barcelona.

Me explico. Ahora mismo tenemos miles de personas de Girona, de la demarcación, que cuando tienen determinadas dolencias se ven obligados a ir a hospitales de Barcelona, a pesar de que tenemos una población referencial de 800.000 personas, además del turismo que viene en verano.

Lluc Salellas, candidato de Guanyem Girona, durante la entrevista. PÚBLIC

Es decir, que si en Barcelona, en el área metropolitana, que tiene aproximadamente 3,5 millones de habitantes, existen cinco o seis hospitales, Bellvitge, Sant Pau, Can Ruti, Bellvitge, Vall d'Hebrón, Clínic.... La población que les toca es de entre 500 y  600.000 personas. Nosotros tenemos 800.000. Nos merecemos un hospital que pueda asumir lo que hoy asume Can Ruti, Sant Pau... Esto nos ayudará para que personas de Girona, y hablo también de la población que hay desde Ripoll hasta Blanes, tengan un hospital en Girona.

Nos ayudará también para que los médicos residentes que vienen tengan también un hospital en el cual se quieran quedar. La investigación mejorará automáticamente y por lo tanto, también a nivel económico, tendremos una nueva línea de trabajo, de ocupación de calidad. Y también para la propia gente de Girona que se quiere dedicar a la Sanidad.

Este es nuestro modelo, que también significará menos derivación de pacientes a la concertada o a la privada, que hoy se llevan una buena parte del dinero público.

¿Ha hablado hace poco con su hermano? [Benet Salellas, abogado de Jordi Cuixart]

¿Y como ven el juicio? ¿Cómo acabará esto?

Me resulta difícil concretar. Creo que se está viendo que el juicio es un pequeño-gran teatro que han montado, en el cual se ha permitido una cosa inaudita que es que 80 testigos policiales digan lo mismo cada día y que el juez no considere que no hay que repetir con todos estos testigos, cuando en cualquier otro juicio, cualquier otro juez habría dicho que con dos de ellos ya había bastante.

"Lo que está bien es haber hecho una denuncia política de lo que está pasando allí [en el juicio]"

Yo creo que este juicio es político y que por lo tanto lo que ha estado bien es haber hecho una denuncia política de lo que está pasando allí, porque a nivel técnico está claro que siempre encontrarán los recursos para justificar lo que tengan que hacer. A partir de aquí, del contexto político, se decidirá la condena.

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