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Observatorio continuo de JM&A para 'Público'

Encuestas electorales El millón y pico de nuevos electores jóvenes repudian el PP de Casado y dan alas a Sánchez

A pesar de que los medios de la derecha siguen tratando de insuflar vida en el cadáver electoral del Partido Popular, las transferencias de votos que registra el Barómetro del CIS y las tendencias que se registran en los nuevos votantes potenciales que han entrado en el censo en los últimos dos años certifican la "situación terminal del PP", según el análisis demoscópico del gabinete de Jaime Miquel y Asociados para la nueva etapa política con Pablo Casado al frente.

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Tabla de estimaciones de JM&A para el nuevo curso político, comparada con los resultados de las generales de 2016.

El poderío electoral del PP ya es historia y ni la falsa apariencia de juventud renovadora de Pablo Casado ni sus alardes de populismo xenófobo al estilo de la nueva derecha dura europea van a salvar del hundimiento al partido que fundaron Fraga y otros ministros franquistas.

Esa es la conclusión a la que ha llegado el analista Jaime Miquel tras estudiar y ponderar todas las últimas encuestas electorales, especialmente el Barómetro del CIS de agosto, mediante un elaborado método de desk research que le permite precisar incluso el número de votantes de cada partido.

Según esos cálculos, cuya tabla completa se puede ver al principio de este artículo, el PP ya ha caído 12 puntos porcentuales sobre sus resultados de hace dos años –¡tiene casi tres millones de votos menos!– y perdería 52 de sus diputados si se celebrasen ahora elecciones generales anticipadas. No obstante, eso no es lo peor para el nuevo partido de Casado, ya que son aún más graves las tendencias que apunta el Centro de Investigaciones Sociológicas.

"El CIS es concluyente sobre la situación terminal del PP, análoga a la que padeció la UCD del 79 al 82, pues la transferencia de votos que recibe desde Ciudadanos es de sólo un 0,5%. Es decir, no existe transferencia inversa", explica Miquel, refiriéndose a que no hay votantes que regresen al redil pepero a pesar de la actividad frenética de Casado para recuperar a los electores de derechas de todas la vida.

"El 20% de indecisos que tiene el PP no se va a distribuir proporcionalmente como solemos hacer"

Tampoco son correctas las estimaciones de algunos medios derechistas que adjudican al partido de Aznar y Rajoy gran parte de los que le votaron y hoy se declaran indecisos, según Miquel: "El 20% de indecisos que tiene el PP no se va a distribuir proporcionalmente como lo hacemos siempre con las técnicas clásicas demoscópicas. Hay mucho indeciso del PP y los sistemas tradicionales le asignan muchos de esos, con lo cual se defiende en algunos sondeos".

"Pero el indeciso del PP está esperando a ver por dónde se sitúa Casado y dudan entre él, Rivera y VOX", continúa el analista de JM&A. "VOX cierra su espacio antisistema propugnando la desaparición de las comunidades autónomas. Ciudadanos lo hace quitando los lazos amarillos, definiendo un espacio de defensa de lo uninacional que está rayando con el extremo de la derecha tradicional y casi pisando el terreno de la ultraderecha. Entre Ciudadanos y VOX cierran todo el espacio de la derecha y dejan al PP solo defendiendo el obsoleto orden del 78".

Esa caducidad del viejo sistema bipartidista queda clara al estudiar las tablas siguientes:

PSOE, UP y los catalanes ya sumarían mayoría absoluta

Según estos números, el PSOE lograría reunir una mayoría absoluta del Congreso de los Diputados si consiguiera el apoyo –además de Unidos Podemos– de los partidos soberanistas catalanes; e incluso quedaría a las puertas de los 176 escaños con los dos partidos nacionalistas conservadores vasco y catalán. Y, por supuesto, esta vez sí sumaría Pedro Sánchez once diputados más de los necesarios sólo con los votos de Ciudadanos... una gran diferencia sobre su primer intento de investidura.

Aunque en la columna donde más patente queda el fin del bipartidismo es en la última de la segunda tabla: "ALTAS", es decir los que se incorporan al censo electoral por haber cumplido 18 años después de las últimas generales. Son 1,16 millones de nuevos votantes potenciales entre los que –pese al elevado abstencionismo de esa franja de edad– queda claro que la opción del viejo PP está casi descartada a pesar de hayan puesto a un jovenzuelo al frente.

Sólo 5,4% de esos nuevos electores jóvenes votarían por Casado, poco más de la cuarta parte de los que se decantarían por Rivera o por VOX. Por tanto, el PP se convierte en una opción residual entre los jóvenes de derechas, al tiempo que la nueva generación de electores se inclina claramente por Sánchez... igual que lo hacen los que proceden de la abstención.

"El PP está en el borde del abismo", insiste Miquel. "Va a perder por lo menos el 40% de los indecisos, que se van a distribuir entre Ciudadanos y VOX. Ya no tiene nada que ofrecer. Es una marca antigua que se va a deshacer pese a que se ha ido escorando hacia la derecha. Desde julio de 2017 se están trasvasando hacia C’s los votantes del PP y ese río de electores no fluye hacia arriba, de vuelta, sino que sigue vaciando el embalse pepero, que ya había quedado en el nivel mínimo de conservación".

Los ríos nunca fluyen hacia arriba, y mucho menos cuando caen en cascada.