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Entrevista Iago Negueruela Negueruela: "El Gobierno debe trabajar para cambiar la situación, aunque haya ruido"

Iago Negueruela, consejero de Trabajo del Gobierno de Baleares, ha conseguido rebajar sustancialmente los niveles de temporalidad y de empleo a tiempo parcial. Su receta es sencilla: menos bonificaciones y más inspecciones para que se cumpla la legislación laboral. Y le está funcionando. Además, tiene claro que Sánchez no debe adelantar las elecciones.

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El conseller de Trabajo balear, Iago Negueruela. Foto: Christian González

Iago Negueruela, consejero de Trabajo del Gobierno de Baleares y uno de los hombres fuertes del PSOE en las islas, tiene claro que no hay que adelantar elecciones por mucho que sean favorables las encuestas. Más bien, pide al Gobierno que trabaje para revertir la situación que dejó el Partido Popular, y le marca el camino con la labor realizada por el Gobierno balear estos tres años, sustentado en tres partidos.

Cree que es hora de llegar a acuerdos como el que ha habido recientemente con el Pacto de Toledo. Su trabajo en la Consejería está siendo referente para la propia ministra de Empleo y para muchas comunidades autónomas: ha conseguido rebajar sustancialmente los niveles de temporalidad y de empleo a tiempo parcial. Su receta es sencilla: menos bonificaciones y más inspecciones para que se cumpla la legislación laboral. Y le está funcionando.

Han pasado más de tres años ya del Gobierno de PSOE en Baleares  con el apoyo del partido econacionalista MÉS y Podemos. Se preveía un Gobierno inestable, pero ha aguantado pese a algunas turbulencias. ¿Qué balance hace?

Bastante positivo. Las expectativas del Gobierno eran muy altas en cuanto a cambiar la forma de gobernar e intentar redistribuir la riqueza y devolver derechos. Y hemos demostrado que no sólo sabemos hacer eso, sino que sabemos gestionar. Tenemos ya aprobado el techo de gasto y, lo más probable es que se aprueben los próximos Presupuestos. Se puede decir que hemos sido un Gobierno muy estable y, más allá de la división, lo que hemos visto es que nos sabemos unir. Somos distintas fuerzas pero estamos demostrando que sabemos construir un proyecto.

¿Baleares podría ser una especie de laboratorio para futuros pactos en el ámbito nacional entre partidos progresistas?

No lo sé. En Baleares siempre ha habido una tradición de tener que pactar, y siempre hemos demostrado que sabemos pactar y sabemos gobernar. Además, hemos generado medidas de cambio y somos referentes en muchas medidas sociales. Y eso lo hemos hecho desde el acuerdo y, además, sabiendo aprovechar un ciclo económico. Hemos creado instrumentos que ahora son referentes en el resto de España en medias sociales, medidas laborales o medidas medioambientales. En todos estos ámbitos tenemos medidas punteras. Y todo ello desde el acuerdo. Y gobernamos en muchos sitios en Baleares, en unos a dos con MÉS y en otros a tres con Podemos. La conclusión es muy positiva.

En Madrid, más que esas medidas de las que habla, lo que más llega de Baleares es el conflicto con la lengua. ¿Hay un problema lingüístico en Baleares?

Yo creo que hay gente que quiere que exista un problema con la lengua donde no lo hay. El problema sí lo tuvo Bauzá: toda la comunidad educativa salió a la calle con manifestaciones enormes precisamente por crear un problema donde no lo había. Y ahora creen que volviendo a poner este tema en el centro del debate pueden sacar rédito electoral, lo cual es irresponsable, porque es intentar generar problemas inexistentes en una comunidad tranquila donde la convivencia es totalmente segura.

¿Pero el problema de la lengua no está provocando escasez de personal sanitario?

No tenemos problemas en ningún ámbito con el tema del idioma. En el único ámbito donde se intentó que pareciera que había un problema es el de la Sanidad, pero si hubiéramos tenido un problema de verdad, la lógica hubiera sido tener manifestaciones, protestas o huelgas. Y no hubo nada de eso. Simplemente no es cierto. Por cada trabajador que se va, vienen ocho. Los únicos problemas que hemos tenidos para la dotación de determinadas plazas no están causados, en ningún caso, por el tema lingüístico, sino más bien por el precio de la vivienda. Además, hay que explicar que nadie exige que tengas el catalán. Sólo se pide que, una vez que saques la plaza, tienes dos años para aprender catalán y superar una prueba básica. Y sobre esto hay un acuerdo social mayoritario. Baleares tiene otros problemas, pero ese no.

También ha causado polémica en la política madrileña el reciente acuerdo adoptado por el Parlamento balear de oponerse a una nueva aplicación del 155. ¿El PSOE facilitó su aprobación?

El PSOE se abstuvo y salió a favor porque el PP se equivocó votando. Nosotros quisimos transaccionar, pero no fue posible, y optamos por la abstención. Que le pregunten al PP por qué votó que sí..

¿Qué acciones ha emprendido para reducir  la siniestralidad laboral o acabar con la temporalidad?

Balares tiene un crecimiento de empleo intenso. Desde el minuto uno quisimos apostar por empleo de calidad, porque sino siempre estarás jugando a la temporalidad. Pusimos en marcha un plan de lucha contra la precariedad laboral, centrado en la temporalidad y la parcialidad que, ahora sirve de modelo al Ministerio de Trabajo. Eso nos ha permitido, con el apoyo de las organizaciones sindicales y empresariales, tener 70.000 empleos más que en 2008. Tenemos menos paro pero, lo más importante es que también tenemos más contratos indefinidos. El plan de lucha nos llevó a transformar 16.000 contratos precarios en indefinidos. En cuanto a la tasa de empleo a tiempo parcial, empezamos con una tasa al inicio de la legislatura del 20% y ahora estamos en el 16,5%. El resto de España empezó la legislatura de 2016 en el 24,6% y está en el 24%. Nosotros queremos acercarnos al 12% que es lo que se llama la parcialidad deseada, es decir, la voluntaria y que no esconde jornadas superiores.

Y esto se ha hecho con medidas de control e inspección, no con bonificaciones, porque esta es la mejor forma de transformar el mercado laboral. Y hemos sido capaces de explicarlo, porque en este país parece que asumimos que la legislación laboral se incumple. Y no señor, hay que establecer mecanismo de control más fuerte.

Las elecciones autonómicas están a la vuelta de la esquina, ¿Qué perspectivas tienen? ¿Qué influencia puede tener que el PSOE haya llegado al Gobierno?

Creo que ha sido un revulsivo,  no sólo por el hecho de que el PSOE esté en el Gobierno, sino por la posibilidad de volver a cambiar y transformar la situación en la que nos encontrábamos, con una inercia de un PP corrompido de arriba a abajo y con unas medidas económicas que sólo beneficiaban a una parte de la sociedad. Ahora se ha generado la ilusión de que esto se puede revertir y el PSOE tiene que trabajar para encabezar esa ilusión. Nuestra aspiración es continuar gobernando en Baleares.

¿Sería un problema o una ventaja que coincidieran las elecciones generales con las autonómicas?

No hemos entrado en discutir si suma más o suma menos. Cada uno tiene sus calendarios y nosotros siempre hemos sido muy respetuosos en respetar la hoja de ruta de cada Gobierno. La nuestra acaba en mayo, y esperamos a repetir el Gobierno de forma clara y que por primera vez en democracia haya en Baleares dos mandatos de un gobierno de progreso consecutivos. Yo creo que Pedro Sánchez quiere agotar la legislatura, para demostrar también que pueda adoptar determinadas medidas.

¿No es partidario, como opinan algunos dirigentes del PSOE, de adelantar las elecciones generales, sobre todo cuando las encuestas les son favorables?

Eso no se puede valorar ahora. Lo que tenemos que hacer es mejorar la situación de los ciudadanos, y en eso es en lo que hay que trabajar. Si el presidente del Gobierno dice que quiere acabar la legislatura e intentar sacar los Presupuestos porque eso permitirá revertir la situación, hay que anteponer los intereses de la sociedad a los nuestros. 

Haga un vaticinio, ¿Cuándo cree que serán las próximas elecciones generales?

No lo sé. Eso sólo le corresponde decidirlo al presidente Sánchez. Pero a lo que se tiene que dedicar el Gobierno por mucho ruido que haya es a revertir la situación con medidas de calado. Esa es la hoja de ruta, fuera de todo el ruido existente. Si gobiernas y legislas, hay una oportunidad para hacer cambios. Nosotros tenemos una mayoría en Baleares similar a la que tiene el Gobierno y hemos llegado a acuerdos importantes. Se puede hacer.