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Entrevista a Íñigo Errejón Íñigo Errejón: "Si no estuviéramos en campaña haríamos una reflexión sobre la actuación policial"

El candidato a la Presidencia del Gobierno por Más País repasa en una entrevista con 'Público' el escenario que se dibuja ante el próximo 10-N. Se compromete a evitar que las derechas tengan una tercera oportunidad en las urnas: "Un acuerdo imperfecto es mejor que volver a tirar los dados". 

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Íñigo Errejón durante una entrevista en 'Público TV'.

Íñigo Errejón (Madrid, 1983) dio en septiembre el salto a la política estatal de la mano de Más País. El candidato a la Presidencia del Gobierno afronta con optimismo la campaña electoral y el mensaje es claro: asegura que su nombre está en las listas que se votarán el 10-N para desbloquear. Aborda la situación que se está viviendo en Catalunya durante una entrevista con Público: pide una mesa de conversación permanente entre todos los partidos y las entidades sociales para comenzar a desinflamar. También habla sobre la actuación policial, la exhumación del dictador Francisco Franco, la dimisión de Clara Serra, el escenario post-electoral y el modelo de país que defiende. 

La campaña electoral vuelve a estar marcada por Catalunya. Su propuesta pasa por una opción que también defiende Podemos: una mesa permanente de diálogo, ¿cómo se conformaría esta mesa?

Debería haber dos vías. En primer lugar, una vía de normalización institucional. Quiero vivir en un país en el que el presidente de una Comunidad Autónoma y el presidente del Gobierno se cojan el teléfono, aunque sea para constatar que no están de acuerdo. La política tiene que ser útil y mostrar que quienes piensan diferente pueden conversar siempre.

En segundo lugar, todas las fuerzas políticas catalanas y del resto de España tenemos que habilitar una mesa de conversación permanente en la que pueda estar todo el mundo y en la que en algunas ocasiones tengan sitio entidades sociales, culturales y civiles. Es el peor momento para decirlo porque estamos en campaña electoral pero el problema político en Catalunya no tiene solución inmediata ni fácil, y cualquier solución pasa porque la política haga su trabajo. Los problemas de la política no los resuelven los jueces ni la policía, los resuelven los actores políticos y sociales y hay que ir acercando posiciones. Primero entre la sociedad catalana y después buscando algún encaje entre Catalunya y el resto de España. Será un encaje que tendrán que votar los catalanes, pero cuando se consiga un acuerdo amplio con el que se vuelvan a reconstruir puentes. Sé que decir esto en campaña no tiene mucho recorrido porque ahora no se piensa en las siguientes generaciones y se piensa en el siguiente telediario, pero es que esta situación nunca nos debería haber cogido en campaña electoral.

El presidente ya sabía que la sentencia se conocería en campaña electoral, ¿fue una irresponsabilidad convocar elecciones?

Sin duda. No sé si el cálculo de subir cuatro o cinco escaños o subir o bajar un ministerio vale lo suficiente como para que esto nos coja con una situación de interinidad. Yo no me imaginaba que la reacción fuera de esta magnitud, pero incluso sin tener una bola de cristal sabíamos que iba a haber una conmoción importante. Creo que es posible que alguien haya calculado que esta conmoción en campaña electoral apelaba a la mayoría cautelosa de la que se ha hablado, pero yo no creo que lo que ha ocurrido en Catalunya valgan cuatro escaños.

"Los contenedores se compran, la convivencia tarda mucho más en restaurarse"

Los políticos no debemos formar parte del problema y ninguno debemos contribuir a dificultar la solución. Lo digo por el Gobierno interino, pero en primer lugar lo digo por las tres derechas españolas. Hace mucho tiempo que PP, Cs y Vox renunciaron a Catalunya porque decidieron utilizarla como artefacto electoral en el resto de España. Ellos lo llaman patriotismo, para mí es una actitud marcadamente antipatriota porque busca enfrentar unos pueblos con otros para cosechar votos. Proponen medidas excepcionales, pero todavía no he conseguido que contesten si después de aplicarlas habrá más independentistas o no. ¿De qué sirvió el 155? El problema de fondo no es de orden público. No me gusta que se quemen contenedores, pero los contenedores se compran. La convivencia y los afectos tardan mucho más en restaurarse.

¿Cree que Sánchez y Torra deberían reunirse? El presidente en funciones ha ido a Barcelona y no lo ha hecho. Torra ha condenado la violencia varias veces, la última en una entrevista en la CNN.

Si no estuviéramos en campaña electoral el presidente en funciones ya le habría cogido el teléfono. El mapa pasa sí o sí por sentarse con gente con la que se tienen posiciones muy distantes y el primer paso tiene que ser hablar. Es una insensatez que las crisis de Estado y los grandes problemas como Catalunya, que no es el único, nos cojan en campaña.

Hay que preguntarse, ¿de qué valen estas elecciones? En el mejor de los casos para tener una mayoría progresista como la que existió en abril. Una victoria que se echó a perder y que ahora hay que ver si da lugar a un Gobierno progresista o a que sigamos en la interinidad regalando otra oportunidad a las derechas que allá donde han podido han pactado. Acuerdan unos mínimos y caminan juntos. En Madrid sumaron y pactaron y cuando le toca el turno a los partidos progresistas o están de acuerdo en todo o no son capaces de llegar a un acuerdo. Y los platos rotos los pagan los españoles. Los privilegiados no necesitan gobierno porque a ellos ya les va bien, quienes necesitan gobierno son los sectores más desfavorecidos que a las puertas de una siguiente crisis todavía no han visto cómo se ha reconstruido el Estado de Bienestar. La violencia machista, la lucha contra el cambio climático, la desigualdad, la modernización económica o Catalunya no pueden esperar.

Ya que habló antes de Madrid: PSOE y Podemos le responsabilizó de haberse escindido para crear Más Madrid y que no hubiese mayoría suficiente para gobernar en la Comunidad, ¿qué dice a eso?

En Madrid hubo más votos de izquierdas en mayo en las autonómicas que en abril en las generales. La entrada de Más Madrid agrandó el bloque progresista y esto lo puede constatar cualquiera. En las generales las derechas ganaron a las fuerzas progresistas por diez puntos. Un mes después, con nuestra entrada, ganaron por tres puntos. Redujimos la distancia en siete puntos porque incorporamos a mucha gente diferente. El problema no es que las fuerzas progresistas tengan que ir agrupadas, es que sepan entenderse con sus diferencias. Si todo depende de los mismos actores que nos han llevado a la repetición electoral, ¿tendremos gobierno u otra vez repetición electoral y otra oportunidad para las derechas? Porque el votante conservador acude siempre a las urnas y el votante progresista se puede sentir cansado. Hay que sacar votantes progresistas de la abstención con una opción diferente y hay que garantizar que haya acuerdo, aunque no sea perfecto. Un acuerdo imperfecto es mejor que volver a tirar los dados.

¿Cómo valora la sentencia del procés?

No soy jurista y respeto las decisiones judiciales, pero me parece muy dura. La sentencia constata que no ha habido violencia organizada pero impone unas penas altísimas. La pregunta va más allá de Catalunya, la pregunta es: ¿La protesta pacífica que contravenga normas legales va a recibir esa castigo siempre en todos los casos? A lo mejor hoy sobre Catalunya hay ciudadanos a los que le parece bien pero, ¿y si después se aplica a otras cosas? ¿Y si después se aplica a un desahucio, a una huelga general o a una movilización vecinal?

Respeto la sentencia, además, creo que no ayuda y que una vez que los jueces han hablado toca que hablemos los políticos. Para un porcentaje muy significativo de los catalanes España es un proyecto del que no quieren formar parte y los castigos y las amenazas no van a revertir esa situación. El Estado ha demostrado que puede conquistar las calles, pero no hemos demostrado que hay un proyecto español que pueda reconquistar los afectos de muchos catalanes. Y esa es la tarea política.

¿Cree que el referéndum sigue siendo necesario?

El orden aquí es importante. Hay que acordar antes, con un consenso muy amplio y con una hoja de ruta muy clara. Antes de que se vote. El Brexit es un ejemplo y ha sido un desastre porque ha sido primero votar y después imaginarse cómo sería la solución a la cosa. Creo que hace falta un acuerdo muy amplio entre catalanes, más del 48 – 52, que luego se tiene que votar. Y lo ideal sería que las instituciones españolas respetaran lo votado por los catalanes. Pero un acuerdo de convivencia no es ganar por seis votos porque tiene que ser estable para décadas. Este acuerdo tiene que incluir a catalanes independentistas y no independentistas. Esta es la solución, pero estamos muy lejos.

¿Sería posible una reforma constitucional previa que permitiese un referéndum? 

Hoy ya hay mecanismos dentro de la Constitución que permiten alguna forma de consulta en varias provincias, y varias provincias pueden ser una Comunidad Autónoma. Lo que falta es la voluntad política. Y si hay que hacer una reforma constitucional en mi opinión hay que abordarlo. Pero la reflexión de fondo es que cuanto más tiempo dejamos pasar, más caro está el precio a pagar por la convivencia. Hace diez años se tiró para atrás, por un recurso del PP, el Estatut de Catalunya con artículos idénticos al de la reforma del Estatuto andaluz o de la Comunidad Valenciana que allí no se impugnaron.

¿Hay alguien en su sano juicio que hoy no preferiría haber dejado pasar aquel Estatut para no vernos hoy en esta situación? Después vino la consulta del 9-N. ¿Hay alguien que no hubiera preferido a aquella consulta a lo que ha venido detrás? El 1-0 que recibió aquella respuesta policial y ahora esta situación. Conforme va pasando el tiempo tenemos que hacer mucho más recorrido para llegar a un punto de encuentro. Si dejamos pasar otros diez años la situación puede ser irreversible. Por esto no hay que sobreactuar, aunque no salga rentable electoralmente. A mí no me gusta lo que ha hecho Torra y hemos dicho que debería dar un paso atrás, pero aunque a uno no le guste nada lo que ha hecho es absurdo y una anomalía que el presidente de una Comunidad llame al presidente del Gobierno y este no se ponga.

¿Cómo valora la actuación policial? Amnistía Internacional emitió un informe denunciando que no se están cumpliendo los protocolos. La comisionada de DDHH del Consejo de Europa pide que se respete y proteja el trabajo de los periodistas.

Me preocupa la situación. Hemos visto muchas veces imágenes de reporteros a los que les cantaban o gritaban y hemos dicho que hay que dejar que todos los reporteros trabajen con plena libertad. Ahora lo digo igual cuando están cubriendo situaciones violentas en las que lo mínimo que cabe exigir es que las fuerzas del orden no añadan más dificultad al trabajo de los periodistas. Yo sé que son situaciones de tensión y difíciles, pero hemos visto periodistas detenidos y golpeados después de identificarse como periodistas. Y esto es peligroso.

"Hay que condenar la violencia, pero también hacer un llamamiento a la proporcionalidad"

También creo que si no estuviéramos en campaña haríamos una reflexión. Los proyectiles que se disparan son peligrosos. Las pelotas de gomas están prohibidas en Catalunya, pero se sustituyen por los proyectiles de foam que saltan ojos igual. La gente no tienen que ir a las movilizaciones con protección en los ojos porque los proyectiles no distinguen entre violentos y pacíficos y hay gente en estado muy grave. Hay que condenar la violencia, pero también hay que hacer un llamamiento a la proporcionalidad y al control. Los comportamientos inadecuados son inadecuados haga quien los haga. A nadie le gusta las imágenes que hemos visto pero nos debemos un debate, por ejemplo, sobre el uso de los proyectiles y sobre el efecto que causan.

Ustedes estudiaron las provincias en las que concurrir para no dividir, pero en Barcelona existe un espacio común liderado por Colau. Les costó aterrizar porque no consiguieron hasta última hora los avales y presentan a un candidato prácticamente desconocido. ¿Temen que les salga mal esta jugada? 

Yo creo que una fuerza política que es una alternativa nacional no puede no concurrir por Barcelona. Además, allí también hay gente que está harta de que no hubiera un acuerdo para un Gobierno progresista. Allí también hay riesgo de voto progresista que se quede en la abstención. Ada Colau fue muy responsable y pragmática para llegar a acuerdos a la hora de mantener el Ayuntamiento de Barcelona, pero ese pragmatismo no se trasladó luego al Congreso. Creo que a ella le hubiera gustado, pero no se trasladó. Yo valoro bien la alcaldía de Barcelona y el trabajo de Colau, pero no es eso lo que se vota ahora. La cuestión es si hay diputados por la provincia de Barcelona que van a contribuir al desbloqueo o no y tengo duda de si los mismos ingredientes van a dar una receta diferente.El cansancio se genera en Madrid, pero también en Barcelona.

Más País ya ha tenido su primera dimisión, la de Clara Serra. Denunció la falta de feminismo en el partido. ¿Cree que es así? ¿Han hecho autocrítica interna?

No comparto las críticas de Clara, pero Clara ha sido y es un referente político en el feminismo y en general. Ha hecho un trabajo magnífico con nosotros, también como diputada y respeto que su decisión. No comparto las críticas ni su análisis pero la seguiremos leyendo y tomando como referencia de aquí al futuro.

"Nuestra decisión de concurrir a las elecciones no se hizo en las mejores condiciones posibles"

Sí reconozco que nuestra decisión de concurrir a las elecciones no se hizo en las mejores condiciones posibles. Nunca creí que iba a haber elecciones. Desde el primer momento nos preguntaban por el programa y si nosotros hubiéramos tenido previsto esto hubiéramos tardado menos tiempo en tener el programa. Yo siempre tuve la idea de que al final no habría repetición. Decidimos dar un salto con dificultades concretas, logísticas y organizativas, pero pusimos por delante que podíamos ayudar. Desde que nosotros irrumpimos todas las encuestas dan mayoría progresista cuando el clima en septiembre era de cansancio y desilusión. Creo que hemos hecho bien y las encuestas apuntan que ha sido una buena decisión. Pero las buenas decisiones también tienen coste y el coste aquí fue hacer las cosas de manera más apresurada de las que nos hubiera gustado.

¿Por qué Serra no fue la portavoz de Más Madrid cuando fue su número dos y este puesto pasó para el número nueve de la lista?

Tuvimos una discusión sobre cómo conformar la dirección del grupo parlamentario en la Asamblea de Madrid. Se le ofreció a Clara ser miembro de la dirección, Clara prefirió no serlo y empezó a funcionar una dirección con Pablo Gómez Perpynia como portavoz, Mónica García como portavoz adjunta y con Tania Sánchez, que ahora está de baja, pero es secretaria general del grupo. Es una dirección que funciona bien y cuando yo tuve que dar un paso atrás e ir trabajando en el relevo creímos que era importante darle continuidad a la dirección. Los dirigentes más conocidos son los que salen en televisión, pero hay mucha gente que hace muy bien su trabajo aunque no salga tanto.

Relacionado con la crítica feminista, ha habido debate sobre los vientres de alquiler en el programa de Más País. ¿Van a llevar algo sobre este asunto y sobre la prostitución?

Son debates muy difíciles y muy duros que se dan en el feminismo. Y cuando el feminismo — que nos ha dado muchas lecciones a todos — está abordando este debate yo quiero tomar una posición subalterna. Me toca ir por detrás. Creo que el feminismo tiene que resolver estos debates y nosotros ir aprendiendo y tomando nota. Lo que puedo es adelantar mi opinión personal.

"Estoy en contra de que el vientre de la mujer sea una granja y de que los niños sean una especie de objeto"

Respecto a los vientres de alquiler puede haber un 0,1% de las situaciones en las que esas prácticas estén marcadas por el altruismo, pero si tenemos un 99,9% marcado por la mercantilización la legislación tienen que atender en primer lugar al problema de la mercantilización desde una posición clara: las mujeres no son fábricas y los vientres de las mujeres no son granjas. La mezcla de desigualdad, precariedad y mercantilización pueden dar lugar a situaciones aberrantes como las que vemos en Ucrania. Y yo no quiero que eso pase en mi país y, por tanto, estoy en contra de que el vientre de las mujeres sean una granja y que los niños sean una especie de objeto de consumo por el cual todo el mundo tiene derecho a tener uno en cualquier condición.

Respecto a la prostitución, yo deseo que desaparezca. Pero me preocupa el mientras tanto. Afirmar que deseamos que desaparezca es una parte del trabajo que tenemos que hacer, y trabajar para que desaparezca también, pero no conozco ningún país en el que haya desaparecido. Así que creo que mientras trabajamos en esto hay que garantizar que los costes no los pagan las mujeres que se están prostituyendo: que no los paguen en inseguridad, en dificultad para reinsertarse en el mercado laboral o en precariedad o desprotección.

El Gobierno anunció que este jueves se exhumará a Franco, pero la momia del dictador irá a Mingorrubio-El Pardo. Otra tumba que es de propiedad pública y en la que el Estado ha gastado dinero público para “adecentar” el lugar. ¿Cree que es una solución buena?

No, y hay que decir que la exhumación de Franco es la punta del iceberg. Creo que es una medida de normalidad institucional, pero queda la tumba de José Antonio Primo de Rivera o queda qué va a pasar en el Valle de los Caídos que, en mi opinión, tiene que ser un centro de memoria. Yo no quiero que nos enzarcemos a discutir en el pasado, pero sí quiero que tengamos claro hacia donde vamos y si vamos hacia un país que amplía en democracia y libertades entonces estamos en deuda con quienes lucharon por la democracia y las libertades.

"Nuestro país está en deuda con quienes defendieron la libertad"

Nuestro país está en deuda con quienes defendieron la libertad durante la resistencia frente al golpe de Estado y durante la lucha contra la dictadura. Y estamos en deuda con los miles de familiares que siguen teniendo a sus mayores enterrados a los lados de las carreteras. Según las Naciones Unidas son más de cien mil españoles y nuestro país está en deuda con ellos. Al menos, para que se les pueda dar un entierro digno. Me parece bien lo del dictador, prefiero que no nos gastemos dinero público, pero el dictador me preocupa menos. Me preocupan más las familias de quienes lucharon por la libertad y todavía no saben donde están sus abuelos.

Este martes, en un coloquio que usted ha presentado, Carolina Bescansa defendió que la forma de estado que defendéis es una República federal. ¿Cómo se desarrolla?

Prefiero que los cargos representativos deriven de los votos en lugar de la herencia o de la sangre... porque estoy más de acuerdo con la Ilustración que con la Edad Media. Y prefiero que si alguien nos tiene que representar sea elegido entre todos. Pero no creo que esto esté entre las prioridades de nuestro país. Para que seamos una democracia de mayor calidad la gente no tiene que pasar miedo para llegar a fin de mes porque eso coarta más la libertad. Quiero que al jefe de Estado se le elija democráticamente, pero creo que ser una democracia de calidad implica que la gente no viva con miedo al paro, a la precariedad, a que los mayores no tengan plaza en una residencia o al fracaso escolar si vienes de una familia humilde. Creo que esas son las prioridades: construir un país donde la gente vive sin miedo, proteger a nuestra comunidad.

"Quiero que al jefe de Estado se le elija,
pero la prioridad es construir un país donde la gente viva
sin miedo"

Respecto al pacto territorial, yo no tengo tan claro el nombre que hay que darle. Pero, además, me preocupa poco el nombre.

Tenemos dos problemas: el de Catalunya y eso hay que negociarlo y tiene un carril especifico. Y el otro tiene que ver con que en nuestro país el sistema territorial no está muy definido. El sistema de financiación autonómica se parece a un mercado persa en el que tenemos a comunidades infradotadas y un desequilibrio brutal. Como madrileño también digo que tenemos a la Comunidad de Madrid haciendo competencia desleal al resto de comunidades porque se beneficia del efecto capitalidad para convertirse en un paraíso fiscal para que los ultra ricos no paguen impuestos. Esto se tiene que acabar y hay que ir hacia un sistema que facilite la cohesión y en la que se garanticen todos los servicios públicos.

En esa redefinición del modelo territorial son claves los ayuntamientos. La siguiente ola de transformaciones tiene que poner el acento en el municipalismo, que fue el primero en recibir los hachazos de los recortes y los ataques del PP. Recentralización y recortes siempre han ido de la mano. Cada vez que se ha hecho un recorte al Estado de Bienestar se ha hecho en primer lugar recortando las competencias de las Comunidades Autónomas y el gasto de las ciudades. 

¿Apoyaría una coalición PP-PSOE, aunque sea con la abstención?

No.

¿Y un Gobierno PSOE-Cs?

No. Y no van a dar los números. Hay mayoría progresista si los ciudadanos se movilizan. La única duda es si esa mayoría se convertirá en Gobierno. Nosotros lo decimos ya: los diputados de Más País van a servir para un Gobierno progresista. No vamos a dar una tercera oportunidad a las derechas.

¿Cree que la izquierda debe reinciarse tras el 10-N?

Es más que probable, pero hay que tener siempre en mente que el objetivo no es fortalecer la izquierda. El objetivo es hacerle la vida mejor al pueblo. No queremos la construcción de la izquierda, queremos la construcción del pueblo y nosotros estamos comprometidos con la soberanía popular, con la igualdad de derechos y con la justicia social. La izquierda es un medio, pero no un fin. El fin es construir un pueblo que pueda vivir en condiciones dignas: con menos miedo, con menos precariedad y con menos privaciones. El horizonte es servir al pueblo español y es lo que hay que tener siempre en mente. 

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