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Entrevista a Jaume Collboni "Maragall ha venido a cavar una trinchera en Barcelona"

Jaume Collboni está eufórico con los resultados que el PSC obtuvo en Barcelona en las recientes elecciones generales. Si las encuestas perfilaban hasta ahora un empate entre Comuns y ERC, ahora es el momento en que el alcaldable socialista saca pecho e intenta situarse en lo alto en la carrera hacia la plaza Sant Jaume.

Jaume Collboni durane la entrevista con 'Público'.

La sede del PSC en Barcelona, situada en el Eixample, parece por momentos, las oficinas de una start up: un futbolín en medio, una pequeña zona de cocina con cafetera y nevera, cristales anchos, espacio diáfano y reminiscencias de antiguo almacén industrial.

Allí encontramos a Jaume Collboni, el candidato de un PSC recientemente victorioso: en las elecciones generales del pasado domingo ganó 91.000 nuevos votos respecto al 2016 y se situó cerca de la barrera de los 200.000. A pesar de que ERC se impuso por un pequeño margen en el número de votos, el PSC fue la fuerza más votada en 29 de los 73 barrios de la ciudad.

Un empate entre republicanos y socialistas al que habrá que añadir BComú, ya que las encuestas de las municipales lo sitúan en la parte alta. Tres semanas antes de los comicios locales, entrevistamos al alcaldable del PSC.

En las elecciones españolas el PSC ha recuperado muchos votos en Barcelona, pero parece probable que cualquier futuro equipo de gobierno en la ciudad pasará por pactos. ¿Es posible hacerlo con Ada Colau o la relación está rota?

"Votar a Colau es votar a una muleta del independentismo"

Quien vaya a las urnas el próximo 26 de mayo debe tener claro que votar a Colau es votar a una muleta del independentismo. Porque lo que hizo Colau al romper el pacto [con el PSC] fue entregar las llaves de la ciudad al independentismo. La ruptura, por un motivo ajeno al acuerdo firmado y a la propia Barcelona, nos ha provocado una pérdida de confianza, como es lógico.

Pero si necesitan buscar alianzas, ustedes están siendo muy duros con la alcaldesa Colau.

Los que rompieron [el pacto] fueron ellos.

¿Ve viable a estas alturas gobernar con un partido independentista, como es el caso de ERC?

Nosotros salimos a ganar. Estas elecciones irán de más 'Procés¡ o de más Barcelona. El señor candidato de ERC ha venido a cavar una trinchera política en Barcelona, que nada tiene que ver con los problemas de la gente. Yo he venido a poner a Barcelona primero. Y a resolver los problemas de los barceloneses y barcelonesas. Su proyecto y el mío son contrarios.

¿Ve superado el efecto mediático de Manuel Valls? ¿Cree que usted podrá aglutinar al grueso del voto no independentista?

Tanto el independentismo como la derecha de Ciudadanos con su candidato, Manuel Valls, ven Barcelona como un trofeo a su causa. Nosotros no queremos que se supedite Barcelona a nada.

Cada partido ha recurrido a fichajes estrella de la política supramunicipal: un ex presidente francés, un ex ministro, ex consellers del Govern, exdiputadas... ¿Son más importante estas elecciones que las de 2015?

Es que nos la estamos jugando. Nos estamos jugando la convivencia en Barcelona. No quiero que Barcelona sea una trinchera. Si no, revientas el terreno.

¿Qué papel debe jugar Barcelona en la liga de España?

Debe ser co-capital cultural. Que, además, da hasta 15 millones de euros de presupuesto económico. Debemos hacer un puente aéreo cultural.

Hablemos ahora de las consecuencias del turismo, la más importante es la subida de precios del alquiler y la consiguiente marcha forzada de vecinos y vecinas. ¿Qué propone hacer con Airbnb y el alquiler turístico?

Combatir por tierra, más y aire el abuso de los pisos turísticos ilegales. Porque los pisos legales y los hoteles son la garantía de tenerlo controlado y regulado. Son los aliados de un turismo de calidad.

Pero los pisos legales y los hoteles también contribuyen a esta escalada de los precios.

Bueno, yo creo que en esto hay cierto mito. Ahora mismo no se pueden dar más licencias.

Entonces, ¿qué hará para favorecer la vivienda asequible?

Lo que hay que hacer es una mayor oferta de vivienda pública. Nosotros creemos que podremos poner hasta 4.000 viviendas de protección oficial en alquiler social, en vez de las 700 de esta legislatura. Y es que el gobierno de Colau ha puesto mucha atención a la emergencia social, que está muy bien, pero no al alquiler de las familias jóvenes. Son aquellas parejas que se quedan descolgadas, ya que no acceden a un alquiler social porque superan los ingresos máximos, pero no cobran lo suficiente como para poder alquilar una buena vivienda.

¿Barcelona tiene margen para nuevos proyectos urbanísticos?

Apostamos por espacios de desarrollo que trabajen al mismo tiempo tres ejes: la vivienda, la economía y la sostenibilidad. Hacer urbanismo no es arreglar calles. Ni hacer chapuzas, como las supermanzanas. Debemos hacer planeamientos urbanísticos globales. Ahora vemos que hay margen para un plan de actuación en la zona Norte del 22@. Igualmente, en el frente litoral tenemos un problema, ya que el agua de las playas ha empeorado. Necessita una regeneración ambiental. Y aquí hay margen de actuación, desde Montjuïc hasta las tres xemeneies.

Ciertamente, la apertura al mar de los años olímpicos nos ha dejado un frente litoral falto de idiosincrasia propia.

Sí, la fachada marítima necesita reconnectar con sí misma. Y lo podemos hacer si apostamos por la economía azul. Para mantener el espacio de los pescadores de la cofradía de la Barceloneta, que todavía tienen actividad económica. Apostar por el patí català, que es una embarcación propia y singular de Catalunya. Recuperar la gestión del Puerto Olímpico, ya que afortunadamente la concesión acabará en breve.

Collboni, con la regidora socialista Carmen Andrés.

También ha propuesto una Expo Universal, relacionada de alguna manera con el medio ambiente.

"Queremos llevar a Barcelona la Expo Universal, cuando justo hará 100 años de la anterior edición"

Enmarcada en la Agenda 2030, que es el año marcado por la ONU para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenibles, como la lucha contra el cambio climático y el crecimiento inclusivo. Queremos llevar a Barcelona la Expo Universal, cuando justo hará 100 años de la anterior edición. Y hacerla en el entorno de Fira Barcelona, de forma que podamos aprovechar para rehabilitar esta instalación.

¿No suena esto a la política de macroeventos, que ya fracasó en el Fòrum de las Cultures de 2004?

No nos lo hemos sacado de la chistera. Está basado en unos acuerdos globales internacionales, en una agenda común. Y aún faltan 10 años. Es una muy buena ocasión para acometer esta reforma.

Otros elementos derivados del turismo son las terrazas de los bares, que también están propiciando una masificación.

Yo creo que forman parte de nuestra cultura de hacer vida en la calle, de un hábito de socialización muy interesante. En algunos ámbitos de la ciudad han sido la mejor vacuna contra la degradación. Y en la ciudad tenemos al 15% que trabaja en este sector. Ahora bien, ni se debe privatizar el espacio público, ni se han de incumplir los horarios.

No es por dudar de la cultura mediterránea, pero ha habido una ola expansiva desde la ley antitabaco.

Bueno..., y del cambio de clima, que cada vez tenemos mejor tiempo. Pero creo que todo es perfectamente compatible, si hay reglas claras para todos, en el espacio público. El problema es que no habido, de reglas, en las últimas dos legislaturas.

Volvamos a los efectos del turismo. Ahora todo el mundo habla del Turó de la Rovira. Las vistas son espléndidas, pero hay un conflicto vecinal fruto de la masificación.

En este caso lo que hay que parar es la masificación y eso pasa por regular el acceso. Quizás desde la calle que llega al mirador. Lo que no puede ser es que unas zonas de la ciudad, como también nos pasa en Can Baró, hayan pasado de ser desconocidas a estar masificadas. Por ello, es necesario regular el acceso. Como en el Parc Güell, regulando las cuotas.

¿Es esta la propuesta para el Turó?

No, es un criterio general. Pero habría que estudiarlo mejor. Hay que ver cómo afectará a la vida de los barrios. ¿La parte buena de esto? Hombre, que ha desconcentrado el turismo, fuera del centro.

Los mercados municipales acogen casi tantos turistas como a vecinos haciendo la compra. ¿Cómo encontrar el equilibrio y evitar que los mercados pierdan su identidad?

"Proponemos implantar la Tasa Amazon"

El turismo, si está bien gobernado y al servicio de la ciudadanía (y no al revés), puede beneficiar a muchos sectores. Como el de los mercados. El problema de los turistas es que no van a los mercados a comprar, sino a visitar. Pero si fueran a comprar, te aseguro que los comerciantes de la Boquería o Santa Caterina estarían muy contentos. Si los turistas van a los mercados, que sea para comprar. Y no por sólo hacerse la foto, sino para comprar producto fresco.

¿Y en la práctica?

Quizás en La Boquería, que es el que más lo ha sufrido, hay que poner sistemas de control, como limitar el número de grupos de turistas que pueden acceder al mercado. Y probablemente también cerrar el perímetro del mercado. Y entonces lo que es más fundamental es volver al hábito de comprar en mercados por parte de las vecinas. Nosotros impulsamos la reforma del de la Vall d'Hebron, del Buen Pastor y de Sant Andreu, que son los que ahora están en marcha.

Los comercios emblemáticos y locales cierran inexorablemente. ¿Qué proponen para mantener al comercio en los barrios?

Nosotros tenemos por objetivo que reabran los 10.000 comercios que ahora están cerrados en la ciudad. Hemos propuesto la supresión del inicio de actividad, que es un impuesto innecesario y que es una barrera de entrada, sobre todo para los autónomos. También proponemos implantar la Tasa Amazon. Esto significa que Amazon declare un 1,5% de lo que factura en Barcelona como sujeto pasivo, ya que utiliza la ciudad desde el punto de vista de la Movilidad. Así, una plataforma digital al menos paga por el uso del espacio público, dado que son plataformas que no tienen locales en la ciudad y tributan fuera de ella. Y en principio, nos aportará 7,5 millones de euros de beneficio, que redundará en el propio presupuesto dedicado a la concejalía de Comercio.

Ahora habla de medidas propositivas. ¿Pero pondrían restricciones a las grandes superficies comerciales en Barcelona?

Nosotros pensamos que el sistema comercial barcelonés debe tener de todo: pequeño, mediano y grande. Pero de grandes ya basta. Y aún falta para abrir el que irá en la operación urbanística de la estación de la Sagrera.

¿Qué puede hacer el Ayuntamiento con las librerías?

Ya eliminamos el IBI del comercio cultural de proximidad. Todas ellas tienen, ahora mismo, subvencionado el IBI, como señal de apoyo. Y en segundo lugar, las incluimos en la red de Bibliotecas de la ciudad, para hacer sinergias en el marco de Barcelona Distrito Cultural.

Los cines de Barcelona aguantan mejor que en otras ciudades, pero parece que caminan hacia la inexorable desaparición.

Para empezar, hay que decir que es una competencia de la Generalitat. Nosotros subimos el presupuesto municipal de Cultura hasta el 5%, mientras la Generalitat destinaba justo el 0.7%.

Pero en todo caso, debe formar parte modelo de barrios que usted tiene en mente.

Lo que tenemos que hacer es crear públicos y hábitos culturales. También ocurre con teatros museos. Si no creamos nuevos públicos, no tendrá éxito por mucho que inyectemos dinero público.

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