Público
Público

Errejón tiende la mano al PSOE
y exige al PP que deje de ser un obstáculo para mejorar el país

El número dos de Podemos comparte mitin con Alberto Garzón en Málaga en el que han olvidado al PSOE casi por completo para apuntar al "partido más corrupto de Europa", el PP, como enemigo a batir. "Rozamos la victoria con la punta de los dedos", insisten después de elogiar la confluencia y dejar de lado "etiquetas que nos ponen para dividirnos"

Alberto Garzón e Íñigo Errejón en Málaga, durante su acto de campaña.-IU / JOSÉ CAMÓ

JAIRO VARGAS

@JairoExtre

MÁLAGA.- La ciudad de Málaga tiene más de medio millón de habitantes, un alcalde del PP y unas tardes de junio de más de 30 grados. Aunque el sol haya caído, el calor sigue subiendo de la piedra que viste las calles y la Plaza de la Merced no iba a ser excepción. Si a la insolación se le suma el respirar y las arengas de más de 500 personas, todas de pie, el caluroso bullicio hace de las suyas y no pocos recurren a la primera bandera que tengan a mano para enjuagarse frente y mofletes. Para eso da igual que sea morada Podemos, roja comunista o tricolor republicana. El trapo seca y también da un poco de sombra incluso si es de color verde autonómico.

Y banderas había muchas la tarde de este viernes en esa plaza malagueña. Casi tantas como personas. Ha sido el primer mitin de campaña como tal, y el escenario lo compartían el número dos de Podemos, Íñigo Errejón; el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, y toda una cohorte de personalidades de ambas formaciones, desde los candidatos por Málaga Jesús Montero (Podemos) y Eva García Sempere (IU), a los coordinadores regionales de IU, Antonio Maíllo, y de Podemos, Teresa Rodríguez. No se ha querido perder este acto el secretario de organización de Pablo Iglesias, Pablo Echenique, ni la candidata por Madrid de la coalición Irene Montero.

El mitin, de más de dos horas, ha servido a la joven coalición Unidos Podemos para apuntalar tres ideas clave: que el enemigo a batir no es el PSOE, sino el PP; que la victoria está "al alcance de la mano" según todas las encuestas y que la confluencia entre todas las fuerzas políticas a la izquierda del PSOE es un valor al alza que hay que defender "pese a las etiquetas" que los "enemigos" les colocan para dividirles.

"Hemos sido generosos, no queremos mantener aparatos, queremos una política diferente y nos juntamos por defender esas políticas, aportando lo mejor de cada uno, aportando todo, sin renunciar a nada", ha resumido Teresa Rodríguez en su intervención, como siempre cargada de un andalucismo militante y una ilusión que, según ella, pone "más nerviosa de la cuenta" a la presidenta andaluza y quién sabe si futura líder federal del PSOE, Susana Díaz.

La suma que multiplica

La secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, y el coordinador general de IU, Antonio Maillo (i), saludan a los simpatizantes durante el mitín electoral de Unidos Podemos que se esta llevando a cabo en la plaza de la Merced, en Málaga. EFE/Jorge Zapata

Málaga provincia reparte once escaños para el Congreso. Cuatro se los quedó el PP el 20 de diciembre, el PSOE tuvo tres y Podemos y Ciudadanos empataron a dos. Izquierda Unida soñó que lograba el suyo, el que en 2011 llevó a Alberto Garzón al Congreso, pero fue eso, un sueño que duró lo que dura el escrutinio. Pero IU se ha despertado esta campaña en la misma cama que Podemos, y si suman los votos de la última vez (132.345 + 52.647) casi llegan a los 185.000, a tiro de piedra de los 208.000 que lograron los socialistas. Entre bambalinas, la coalición sabe que es difícil, si no imposible superar a los socialistas en su bastión histórico, pero celebran el aguijonazo que ya le están dando.

El CIS, que en las pasadas elecciones sólo adivinó la victoria del PP, deja a los conservadores como están y a Unidos Podemos también. Con el sorpasso lejos en esta provincia, el PSOE además ganaría un escaño que le robaría a los de Albert Rivera, que en estas elecciones sufrirán como auténticos comunistas la ira de la ley electoral.

Pero esto no va de sumar. Más que políticos, en el escenario había algún matemático explicando fórmulas. Y por lo visto, la confluencia no suma, sino que multiplica, explicó Antonio Maíllo, que aunque daba clases de griego y latín antes de echarse IU Andalucía a la espalda, le gustan las ecuaciones. "Hemos hecho la lectura correcta", ha insistido Maíllo, a quien su enfermedad le ha dado un respiro para hacer la campaña que tanto tiempo ha deseado, la de la confluencia. "El sorpasso al PP lo tenemos en la punta de los dedos", ha dicho.

Garzón, recibido entre vítores y vivas a la República

Alberto Garzón durante su intervención en Málaga.-EFE

Ha sido Alberto Garzón uno de lo que que más aplausos ha levantado. Quizás porque él si es profeta en su tierra, tanto que siempre recuerda que vota en su pueblo, Rincón de la Victoria. El líder de IU ha dado el discurso que ya esbozó cuando habló por primera vez como coordinador federal de IU, el pasado domingo: la campaña del miedo no va a funcionar, el enemigo no es el PSOE sino el PP y la victoria es posible. "Viva la lucha de la clase obrera" y "España, mañana, será republicana", han sido las consignas que se han repetido antes, durante y también después de su intervención.

Aunque pide cautela con las encuestas, recuerda que su "brújula no son los sondeos. Son los principios y valores y la gente, nuestro pueblo", ha dicho. "Estamos aquí para defender a nuestro pueblo no a nuestras organizaciones", ha afirmado con la intención de zanjar definitivamente polémicas por la confluencia con Podemos. Un mensaje que, después, se ha encargado de reforzar Errejón, llamando a olvidarse de la "etiquetas" que sus rivales políticos les colocan "para crear división".

El líder de IU ha querido cambiar el bando que carga con la etiqueta de "antisistema" . Para él, el mayor antisistema de España se llama Cristóbal Montoro y detenta el ministerio de Hacienda que diseña la amnistía fiscal a la que se han acogido no pocos grandes defraudadores. Ha cargado contra la corrupción ilegal, pero también contra la legal, en referencia a este mecanismo marca PP.

Ha criticado la pobreza salarial y el culto al "dios mercado", porque las personas " no somos recursos humanos; somos personas con dignidad y derechos", ha recordado.

Pese a la presencia de Errejón, el gurú de la transversalidad en política, y la polémica de las banderas comunistas y republicanas en los actos conjuntos, Garzón ha sido interrumpido por un "viva la República" que ha saludado y ha cerrado su intervención con la reflexión de costumbre: "En dos semanas que tenemos vamos a por ellos porque es la única esperanza de nuestro país, de nuestra gente y construiremos una sociedad más justa, que será también una sociedad republicana. Salud y República", ha concluido entre más arengas que también incluían el ya simbólico "Sí se puede".

Errejón,  el monumento a Torrijos y el patriotismo

El secretario de Política de Podemos, Iñigo Errejón, durante el mitín electoral de Unidos Podemos que se esta llevando a cabo en la plaza de la Merced, en Málaga. EFE/Jorge Zapata

El mitin lo ha cerrado Íñigo Errejón, previa elogiosa presentación de Garzón. Todo un "lujo" para él, ha reconocido. Su estilo ha sido el habitual, centrado en la gente, en la mayoría social, no en la clase trabajadora. Le dan igual las etiquetas y lo ha dejado claro: "Ponedle los nombres que queráis. Nosotros sabemos que somos la gente, la ciudadanía, el pueblo español. No nos van a dividir con etiquetas, hemos venido a reclamar lo nuestro", ha clamado.

Y lo suyo, lo del pueblo, no es otra cosa que "la soberanía nacional, las instituciones y la democracia". "Eso es ser patriota, cuidar a tu gente y no llevarse el dinero a Suiza o Panamá. Nuestra patria es defender a nuestra gente y hace falta un Gobierno que no sea blando con los de arriba", ha asegurado el número dos de Podemos entre aplausos.

"Han hecho falta muchas muertes para que cuando llegamos a una encrucijada, el desempate lo decida la gente con su voto, no ningún señorito", ha afirmado recordando al general Torrijos, delante del monumento que conmemora su fusilamiento por defender la democracia liberal ante el absolutismo de Fernando VII en el siglo XIX. Un patriota ejemplar para él.

La victoria, ha dicho, "está cerca, se palpa" y no quiere que se confunda el enemigo. No es el PSOE, a quien ha tendido la mano para después del 26-J, sino el PP, un "obstáculo para que mejore el país". Le afea a los de Rajoy la campaña del miedo que están articulando contra Unidos Podemos. Eso, ha explicado, es el recurso de quien "no tiene nada que ofrecer".  "Al PP le decimos que la responsabilidad de Estado es dejar paso cuando no tienes proyecto y solo puedes sembrar miedo", le ha espetado a los conservadores al tiempo que les ha pedido "echarse a un lado".

Ha terminado recordando que para que llegue el cambio político no importan los carnés de los partidos y que lo que se está discutiendo no es si el cambio va a llegar o no, sino cuándo, "si es ahora o será dentro de unos años". Así que Errejón ha metido prisa, porque "el momento es ahora. Si les dejamos unos años más van a arruinar el país". Por eso ha pedido a todos los votantes que hagan campaña también, en su casa, en su centro de trabajo, en su barrio. "Lo tenemos al alcance de la mano, pero hace falta convencerse y sonreír frente a su miedo. Entre quienes van a recuperar España para su gente no sobra nadie", ha concluido entre gritos de "sí se puede".