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"Esto es una barbaridad; no todo lo que se mueve es ETA"

Guardia Civil, Policía Nacional y Ertzaintza preparan informes sobre la red ciudadana Sare a raíz de un pedido formulado por la Audiencia Nacional. Entre sus adherentes está la viuda de un ertzaina asesinado en 1993.

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Foto de archivo de Joseba Azkarraga y otros miembros de Sare, en Bilbao. / EFE

BILBAO.- A esta misma hora, los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado dedicados a la lucha antiterrorista podrían estar escribiendo el informe más increíble de sus vidas.

Por primera vez en la historia, sus investigaciones sobre una supuesta organización de apoyo a ETA incluyen los nombres de quienes han sufrido, precisamente, la violencia de esa organización. Así quedará patente en las diligencias abiertas por la Audiencia Nacional para determinar si Sare, una amplia red ciudadana que reclama el fin de las medidas excepcionales contra los presos abertzales, podría formar parte de algún oscuro entramado.

“Todo eso es una absoluta barbaridad”, dice un categórico Joseba Azkarraga, exconsejero de Justicia del Gobierno Vasco en los años de Ibarretxe. Desde hace un año, este abogado e integrante de la formación socialdemócrata Eusko Alkartasuna oficia como portavoz de Sare. Lo que nunca había imaginado es que acabaría siendo investigado por su presunta relación con el entorno de ETA, algo que niega rotundamente. “Los antecedentes hay que buscarlos en aquella maldita decisión del juez Baltasar Garzón de entender que todo lo que se mueve cerca del ámbito de presos, familiares y hasta de la cultura vasca es ETA”, apunta el exconsejero.

En esta ocasión, ha sido la Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo (APAVT) quien ha encendido las alarmas. El pasado 2 de junio –y sin eco mediático de fondo–, este colectivo solicitó a la Audiencia Nacional la prohibición de una cadena humana prevista para este sábado 27 en Vitoria. Mediante ese acto, sus organizadores pretenden denunciar el trato que a día de hoy reciben los presos de ETA que, a pesar de encontrarse gravemente enfermos, continúan en prisión.

“Lo más curioso es que Sare no convoca esta cadena humana, que ha sido impulsada por un colectivo de gente relacionada con el ámbito sanitario”, asegura Azkarraga. Sin embargo, la Audiencia Nacional ha decidido ir aún más allá del acto del sábado: según se ha encargado de informar la APAVT, el Juzgado Central de Instrucción número 3 de Madrid ha pedido informes a la Guardia Civil, Policía Nacional y Ertzaintza para determinar si detrás de Sare podría estar Herrira, la organización de apoyo a presos abertzales que fue ilegalizada por los tribunales.

De momento, la red ciudadana no ha recibido ninguna notificación sobre estas averiguaciones, por lo que continúa con sus actividades cotidianas. Su última aparición pública tuvo lugar la semana pasada en un céntrico hotel de Bilbao, donde sus portavoces hicieron una valoración sobre el primer año de trabajo de este colectivo. Ese acto –que también estaría incluido en las investigaciones emprendidas por las Fuerzas de Seguridad del Estado– contó con el respaldo de personas completamente alejadas de las dinámicas de la izquierda abertzale. Entre ellas estaba Rosa Rodero, viuda del agente de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, asesinado por ETA en 1993.

Junto a esta víctima del terrorismo –que ya ha participado en actos sobre la reconciliación en Euskadi junto a exmiembros de ETA– se encontraban el exlehendakari Juan José Ibarretxe, el exportavoz de Ezker Batua (escisión de la filial de IU en el País Vasco), Javier Madrazo, o el exconsejero de Educación del Gobierno Vasco, Tontxu Campos. Entre los adherentes al aniversario de Sare también se encontraban Iñaki Zarraoa, exalcalde de Getxo por el PNV; el expresidente del Athletic Club, José María Arrate; o el decano del Colegio de Abogados de Bizkaia y actual responsable de la Federación de Colegios de Abogados de Europa, Nazario Oleaga.

A lo largo de su primer año de actividad, Sare también ha conseguido el respaldo de otros rostros muy conocidos de Euskadi, como la dirigente socialista Gemma Zabaleta, el escritor Bernardo Atxaga el exlehendakari Carlos Garaikoetxea o Uxue Barkos, próxima presidenta de la Comunidad Foral Navarra. “¿Por qué hemos conseguido agrupar a gente diversa? Porque este no es un proyecto político ni ideológico, sino estrictamente de defensa de los derechos humanos”, sostiene Azkarraga.

“Sare no es ETA”

Entre todos ellos reinaba el asombro y la estupefacción ante las investigaciones policiales emprendidas en las últimas horas. “Sare no tiene ninguna relación con ETA ni con ningún movimiento de esa naturaleza”, afirma Nazario Oleaga a Público. Este prestigioso jurista conoce de cerca los trabajos realizados por ese colectivo. Precisamente por eso, no duda en asegurar que las actuaciones ordenadas desde Madrid “carecen del más mínimo fundamento”. “Otra cosa es que la Audiencia Nacional, con sus ideas tan particulares, considere que todo lo que se sale de su comprensión es ETA”, critica.

Mientras tanto, en Vitoria continuaban los preparativos para la cadena humana de este sábado. Allí denunciarán casos emblemáticos, como el del preso alavés José Ramón López de Abetxuko, quien a sus 66 años sufre una cardiopatía y distintas enfermedades degenerativas. A pesar de su diagnóstico, a día de hoy continúa recluido en la cárcel de Villabona (Asturias). No es el único: según datos de Etxerat –asociación de familiares de presos de ETA–, en la actualidad existen diez reclusos con enfermedades graves a los que se ha negado la prisión atenuada.