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EUSKADI La comisión de expertos concluye sus trabajos sin un texto común sobre el futuro estatuto vasco

El grupo de juristas llevará el lunes al Parlamento las conclusiones alcanzadas tras varios meses de reuniones. Tal como se preveía, no ha habido unanimidad. De forma paralela, PNV y Bildu han votado en la Cámara a favor del derecho a decidir. 

El lehendakari, Iñigo Urkullu (d), durante el pleno celebrado este jueves el Parlamento Vasco. DAVID AGUILAR / EFE

No es lo mismo hablar con cámaras, en vivo y en directo, o en la intimidad de una sala a puerta cerrada, sin espectadores. Así lo han comprobado este jueves las viejas paredes del Parlamento Vasco, cuyo edificio ha sido escenario de un mismo debate en dos escenarios distintos: tanto en la Cámara como en el seno de la comisión de juristas sobre autogobierno se ha hablado, con diferente intensidad, sobre el derecho a decidir. Quien se lo haya perdido puede dormir tranquilo: habrá infinidad de ocasiones de volver a vivirlo –al menos en su faceta pública– en los próximos meses.

En la reunión sin cámaras, los expertos confirmaron lo que llevaban meses intuyendo: a día de hoy resulta materialmente imposible conseguir unas bases estatutarias que aúnen los distintos sentimientos políticos. A pesar del hermetismo que ha caracterizado la última fase de los trabajos de este grupo de juristas, durante los últimos días ha trascendido que PNV, PSE y Elkarrekin Podemos habrían llegado a un acuerdo para llevar el lunes al Parlamento Vasco un texto con la firma de esos tres partidos.

EH Bildu, que considera las bases alcanzadas entre esos tres partidos como “autonomistas”, presentó una iniciativa propia, fiel a las bases aprobadas en el seno de la ponencia de autogobierno junto al PNV. De esa manera, la coalición abertzale volvía a tratar de poner sobre la mesa las contradicciones del partido de Iñigo Urkullu. “¿Apuesta por el derecho a decidir, por el Concierto político, o por la subordinación?”, le preguntó la portavoz de EH Bildu Maddalen Iriarte al representante del PNV Joseba Egibar durante el pleno de este jueves.

Fue precisamente allí, en la Cámara de Vitoria, donde PNV y EH Bildu consiguieron unir sus votos para sacar adelante una enmienda conjunta en la que apuestan por “un nuevo modelo relacional con el Estado, basado en la igualdad, la bilateralidad y el pacto”. Dicho modelo, señalan, debe incorporar “el consiguiente régimen o sistema de garantías, tal y como se recoge en las bases y principios acordados en la Ponencia de Autogobierno”. Fue precisamente en ese ámbito donde PNV y EH Bildu promovieron unas bases de nuevo estatuto en las que se hablaba del derecho a decidir.

En el último punto de la enmienda –formulada a un texto originalmente presentado por el PSE en torno al 40 aniversario del Estatuto de Gernika– ambas formaciones nacionalistas destacan que “al igual que en otros países del entorno europeo”, se dará cauce “al ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía”. La parlamentaria de Elkarrekin Podemos Pili Zabala ha sumado su voto a ese texto tras pedir libertad de voto a su grupo, que ha optado por abstenerse.

El texto conjunto recoge además que la “actualización del autogobierno vasco debe incluir una renovación y adecuación de nuestro haber competencial a las demandas y necesidades de la sociedad vasca”. También incluye una alusión a Vox y sus intenciones –amparadas en la Asamblea de Madrid por PP y Ciudadanos– de buscar la prohibición de los partidos nacionalistas. “El Parlamento Vasco rechaza los ataques contra los derechos fundamentales realizados por algunos sectores y partidos políticos del Estado, que llegan hasta a pedir la ilegalización de ideologías”, señalan los firmantes.

La realidad y Vox

Tras un jueves movido, las miradas se dirigen ahora hacia la comisión de expertos. O mejor dicho, al informe que ese grupo llevará el lunes al Parlamento para que empiece a ser tratado en la ponencia de autogobierno. Lo que ya nadie duda en el seno de la Cámara vasca es que no habrá tiempo para cerrar este proceso durante lo que resta de legislatura –las elecciones están previstas para la primavera próxima, aunque no se descarta que el lehendakari Iñigo Urkullu acabe adelantándolas algunos meses–. Será, por tanto, una cuestión que terminará de dirimirse tras las elecciones autonómicas.

En cualquier caso, Vox ya ha dicho que recurrirá el nuevo estatuto –aún inexistente- ante el Tribunal Constitucional. La formación de ultraderecha carece de representación institucional en el País Vasco, donde en las elecciones generales del pasado 10 de noviembre volvió a obtener unos resultados muy pobres.