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Feijóo se estanca en la misma estrategia de confrontación que Casado y rehúsa los pactos de Estado

Sánchez reclama al presidente del PP que cumpla el compromiso auspiciado por su antecesor para renovar el CGPJ

16/8/22 Sánchez saluda a Feijóo en el Senado.
Pedro Sánchez saluda a Alberto Núñez-Feijóo en el Senado. Ricardo Rubio / Europa Press

Alberto Núñez Feijóo dijo el día que fue elegido presidente del Partido Popular que su intención era hacer una oposición constructiva que incluía llegar a "entendimientos" con el Gobierno y el Partido Socialista. Pero cuatro meses y medio después de su llegada, nada parece indicar que su liderazgo haya modificado la estrategia de confrontación, desgaste y deslegitimación del Ejecutivo que puso en marcha Pablo Casado.

De hecho puede decirse que la ha enrarecido, tras negarse  a cumplir con el acuerdo firmado por la directiva de su predecesor con los socialistas para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). El órgano de gobierno de la judicatura española lleva más de tres años largos -1.351 días- con todos sus miembros en funciones al haber agotado sus mandatos. El pasado 21 de octubre, el exsecretario general del PP, Teodoro García Egea, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, firmaron el compromiso que ahora Feijóo se niega a cumplir.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de visita en La Palma, se lo recordó este martes: "Que cumpla con lo firmado, con la ley y con la Constitución, que se tiene que cumplir del primero al último de sus artículos", dijo, informa Efe. "Esta actitud obstruccionista de bloqueo, de decir no a todo y, sobre todo, de no renovación de uno de los principales poderes de la democracia no tiene precedentes", añadió el presidente.

Lo cierto es que Feijóo no parece por la labor de cumplir lo firmado por la anterior directiva. El pasado domingo negó en una entrevista conocer el texto del pacto y lo calificó de "marrullería política", obviando que el acuerdo entre los dos principales partidos es condición básica para renovar el CGPJ porque a sus veinte vocales los eligen las Cortes Generales por mayoría cualificada. 

Posteriormente, el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, Pedro Rollán, reconoció la existencia del acuerdo y explicó que tras asumir Feijóo la presidencia del partido y "ante el compromiso del cumplimiento desde la A a la Z de la Constitución", se comprometieron a entregar un nuevo documento sobre la renovación de los poderes judiciales. Cuatro meses después, nada hay sobre ese texto, aunque Rollán insistió ayer en que la filtración del documento "es una cortina de humo"  propia de un "Gobierno agotado y agónico".

Precisamente, el jefe del Ejecutivo también se refirió en La Palma a las informaciones de varios medios sobre la posibilidad de una crisis de Gobierno, que calificó de "intoxicaciones". "Este es un gobierno estable que va a durar hasta el final de la legislatura", apuntó.

El encontronazo por la renovación del CGPJ coincide con el rechazo del PP al plan de ahorro energético diseñado por el Gobierno para cumplir con las recomendaciones de la UE para reducir el consumo de gas ante las amenazas de Rusia de cortar el suministro este invierno. Para Sánchez, la situación energética y la inflación están relacionadas con la guerra de Ucrania, y aunque España no está siendo de los países más afectados, "debemos ser solidarios con nuestros socios europeos".

"Y lo seremos aún más cuando mejoremos las interconexiones porque contamos con un tercio de la capacidad regasificadora del conjunto de la Unión Europea" ha afirmado Sánchez, que se ha referido a las declaraciones del canciller alemán Olaf Scholz para reforzar la conexión energética de la península ibérica con el mercado energético europeo a través de Francia.

Feijóo repite en casi todos sus discursos que el PP es el partido constitucionalista por antonomasia, pero el CGPJ va camino de cumplir casi una legislatura en funciones. Tampoco se ha aprestado a cumplir su promesa de pactar con el PSOE la reforma del artículo 49 de la Constitución, que sigue llamando "disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos" a los ciudadanos y ciudadanas con discapacidad, una reforma que ya había bloqueado Casado hace un año.

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