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Felipe VI El rey lleva a Badajoz su gira pospandemia en la reapertura de la frontera con Portugal

La muralla de la alcazaba de Badajoz ha separado a Felipe VI de la media docena de personas que portaban banderas republicanas, pero no ha impedido que se escucharan los gritos de sus detractores, mezclados con los de sus partidarios. El jefe del Estado, el presidente del Gobierno y sus homólogos portugueses han repetido el mismo protocolo al otro lado de la frontera, en Elvas. El rey se ha dejado captar por decenas de cámaras, pero no por los micrófonos.

01/07/2020.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el rey Felipe VI (d) se ponen las mascarillas antes de la foto oficial en la explana del castillo de Elvas durante el acto oficial de la reapertura, tras tres meses y medio cerradas por el coro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el rey Felipe VI (d) se ponen las mascarillas antes de la foto oficial en la explana del castillo de Elvas. EFE/Ballesteros

ALEJANDRO LÓPEZ DE MIGUEL

De las Tres Mil Viviendas de Sevilla a la alcazaba árabe de Badajoz. La gira pospandemia de Felipe VI le ha llevado este miércoles a Extremadura para celebrar el acto de reapertura de la frontera con Portugal, cerrada durante los últimos meses debido a la pandemia del coronavirus.

Frente al Museo Arqueológico Provincial, acompañado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sus homólogos lusos -el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, António Costa-, el jefe del Estado ha protagonizado varios posados fotográficos.

Había más de cien trabajadores de medios de comunicación españoles y portugueses acreditados, pero la convocatoria oficial ya advertía de que el acto estaba previsto para su cobertura gráfica, esto es; para grabar y fotografíar las interacciones, paseos y posados del monarca. Saludos, conversaciones protocolarias y paseos, pero siempre a buena distancia de las cámaras y micrófonos -especialmente de los micrófonos-.

Las investigaciones nacionales e internacionales sobre las finanzas del rey emérito, Juan Carlos de Borbón, han llevado al actual monarca a emprender esta gira fotográfica, en un intento por mejorar su imagen en un momento particularmente sensible. Sin embargo, las nuevas revelaciones sobre el padre del jefe del Estado no han motivado explicaciones ni amagos de transparencia desde la corona.

Cinco autobuses han llevado a los medios desde Badajoz hasta Elvas, la primera ciudad al otro lado de la frontera, para después repetir una ceremonia similar en territorio luso, también en las inmediaciones de una fortaleza.

Con todo, los centenarios muros de la alcazaba, especialmente fortificada para la ocasión, han evitado al rey aproximarse a sus partidarios y detractores, pero no han logrado tapar sus consignas. La consigna "¡España, mañana, será republicana!", proferida por media docena de personas que portaban un par de banderas republicanas, se mezclaba así con los "¡Viva el rey!".

Ambos, partidarios y detractores, se han tenido que conformar con ver pasar el flamante Mercedes Benz blindado de 550.000 euros, acompañado por todo su séquito -fotógrafo y camarógrafo particulares incluidos-.

Tras escuchar los himnos de ambos países, interpretados por un cuarteto de cuerda de la Orquesta de Extremadura, los jefes de Estado y de Gobierno han recorrido unos metros del tramo de muralla, para después adentrarse en el Museo.

Ni ha habido declaraciones durante el acto institucional ni se esperaban, pese a la nutrida representación de autoridades en el lugar, incluido el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y el alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso. Al término de la visita, y ya sin la presencia de los jefes de Estado, Sánchez y Costa sí han comparecido ante la prensa. 

La internacionalización de la 'tourné'

El Encuentro hispano luso en Badajoz y Elvas ha continuado poco después al otro lado de la frontera. A las puertas del Castillo de Elvas, después de que la policía alejase a un pequeño grupo de manifestantes -pancartas contra la central nuclear de Almaraz incluidas-, los jefes de Estado y de Gobierno han hecho su entrada.

En esta ocasión, interpelado por las llamadas de una mujer -en castellano-, Felipe VI sí ha aceptado desviarse unos metros de su camino para acercarse a la valla que le separaba de unas decenas de curiosos.

Tras un nuevo paseo por algunas calles del centro de Elvas, los jefes de Estado y de Gobierno han vuelto al punto de partida. Felipe VI se ha acercado nuevamente a saludar a sus partidarios, entre algunos "¡Viva el rey!", y hasta un "¡Guapo, guapo!". No había banderas republicanas que le disuadieran de hacerlo.

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