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La Fiscalía pide seis años de prisión para el activista que se manifestó en Madrid contra la sentencia del 'procés'

Daniel Gallardo Herzog, de 22 años, lleva más de siete metes en prisión provisional. La defensa ha pedido su libertad condicional hasta en tres ocasiones, una medida que han negado de forma continuada. La Fiscalía le imputa tres delitos que niega haber cometido. 

Jóvenes integrantes del Movimiento Antirrepresivo de Madrid con una pancarta en la que se lee, `Libertad de Manifestación, Detenidos Absolución´, concentrados frente a los juzgados de Plaza de Castilla en apoyo a los detenidos en el centro de Madrid duran
Jóvenes integrantes del Movimiento Antirrepresivo de Madrid con una pancarta en la que se lee, `Libertad de Manifestación, Detenidos Absolución´, concentrados frente a los juzgados de Plaza de Castilla en apoyo a los detenidos en el centro de Madrid durante las protestas contra la sentencia del 'procés', en una foto de octubre de 2019. E.P./Eduardo Parra

GUILLERMO MARTÍNEZ

"Dani es un chico normal, sin antecedentes, que no estaba organizado, pero un día fue a una concentración en Madrid para solidarizarse contra la represión policial en Catalunya y lleva más de siete meses en prisión provisional. Ese es el derecho de manifestación en España, que si al Estado no le gusta lo que piensas puedes no volver a casa". Estas son las palabras que Marco Fernández, portavoz del Movimiento Antirrepresivo de Madrid (MAR Madrid), utiliza para describir lo que le sucede a Daniel Gallardo Herzog. Su abogado, confirma que la Fiscalía le pide una pena de prisión de 4 años por delito contra la autoridad y 2 por un delito de desórdenes públicos, además de acusarle de un delito leve de lesiones.

Todo empezó un 16 de octubre tras convocarse una concentración en la Puerta del Sol  en contra de la actuación policial en Catalunya que en aquellos momentos ocupaba todos los telediarios. Una vez terminada la movilización, en la aparecieron 20 neonazis , el protagonismo recayó en las diferentes cargas policiales que se produjeron por el centro de la capital. Elsa Vilki, a quien también se acusa un delito de desórdenes públicos, se encontraba junto a Gallardo. Ella misma denunció ante los medios que se trata de un "montaje policial", en el que "los partes de lesiones no se corresponden con los hechos, así como los daños causados a los agentes".

Su defensa, el letrado Mario López, ha pedido la libertad condicional de Gallardo hasta en tres ocasiones; la última el mes de abril, siendo denegada al mes siguiente. "Ni siquiera con la pandemia le han dejado salir. Por nuestra parte, pedíamos que se le solicitara una fianza para conmutar la prisión provisional, acompañada de una retirada del pasaporte, pero se niegan aduciendo la proximidad de la fecha del juicio oral, cuando es mentira porque aún no hay fecha", explica el propio abogado.

Superar la pandemia en prisión

Respecto a la crisis sanitaria, Fernández recalca que la privación de vis a vis y comunicaciones con familiares le ha afectado psicológicamente: "La situación en las cárceles por la pandemia ha sido lamentable porque no se han respetado las medidas de seguridad. Menos mal que este fin de semana los presos pueden volver a recibir visitas. Eso seguro que a Dani le ayudará anímicamente después del palo de la Fiscalía", en los términos del portavoz. Instituciones Penitenciarias ha asegurado a Público que en Alcalá-Meco, la cárcel en la que está recluido el activista, no se ha dado ningún caso de coronavirus, ni por parte de funcionario ni entre los internos. Actualmente, Gallardo es el encargado de la biblioteca de su módulo y participa en todas las actividades que puede, tal y como afirma su defensa.

Algunos datos y cifras aportan algo de luz al asunto. El 13 de mayo se cerró la fase de instrucción, pasando el caso al magistrado que se encargará de presidir el juicio oral, el último procedimiento antes de dictar sentencia. El auto que posee López recoge que a Gallardo y Vilki les piden, como "responsables directos", la prestación conjunta y solidaria de una fianza de 3.524 euros. A su vez, a él le piden también otros 2.100 euros para, tal y como recoge el propio escrito, "asegurar las responsabilidades pecuniarias", es decir, la multa penal que acompañaría a los seis años de prisión. A todo ello se le suma una multa por el delito leve de lesiones, pidiéndole 10 euros al día durante dos meses.

López tilda de "anómalo" que el Ministerio Fiscal pida la testificación de siete agentes de policía cuando en la fase de instrucción de caso tan solo ha podido interrogar a dos. Por su parte, asegura que acudirá al juicio con varios testigos de la defensa que aseguran estar presentes en lo que sucedió en Madrid en 16 de octubre del año pasado.

Advertencia a los activistas

"El sistema tiene claros tintes xenófobos, porque a mi defendido le ocurre esto por la única razón de que su segundo apellido es extranjero", alega el letrado. Él mismo considera como "elevadas" las peticiones de pena, y sigue defendiendo la versión que Gallardo asevera desde el principio: "Las lesiones que denuncian no son compatibles con el palo que dicen que utilizó", en los propios términos de López.

Fernández realiza un análisis más social de lo ocurrido. "A Dani le pasa lo que le pasa porque quieren mandar un mensaje al activismo de que aquí nadie se va a descontrolar, queriendo cortar cualquier atisbo de solidaridad", narra el activista. Y continúa: "Sabemos el tiempo que viene. La gente está empezando a salir a la calle para reclamar algo tan básico como sanidad pública. De hecho, ya se han producido las primeras detenciones por ello en diferentes barrios de Madrid; así que quieren tener todo bien amarrado para que no se les vaya de las manos porque saben la convulsión social que se avecina".

La solidaridad es lo único positivo

Desde el MAR Madrid aseguran que Gallardo es un "preso político al que utilizan de chivo expiatorio". De esta forma, lo que le está ocurriendo a este joven de 22 años sería un mensaje lanzado desde las instituciones de cara a que cualquier persona que se plantee movilizarse en las calles sepa lo que le puede pasar, parafraseando al colectivo. "Lo único positivo de todo esto están siendo las muestras de solidaridad que nos llegan. El apoyo a nivel público, pero también a nivel humano, nos ayudan a tejer alianzas para que no consigan lo que quieren, que es hacer que la solidaridad no se extienda por todos los territorios", agrega Fernández.

El movimiento antirrepresivo ya ha reactivado las campañas que venían realizando desde hace meses en las redes sociales. Cuestionados sobre qué harán en el medio plazo, el portavoz afirma que organizarán diferentes convocatorias tanto en la capital como en Catalunya para que "el caso de Dani se conozca en las calles".

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