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Podemos Galicia Carolina Bescansa, de la fundación del partido a la batalla perdida en Galicia

Gómez-Reino ha ganado las primarias gallegas a la cofundadora de Podemos. En el partido, ya hay quienes dan por terminada la etapa política de Bescansa, tras intentar mantener un puesto en su tierra natal y llevar meses apartada de la política madrileña y estatal del partido.

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Carolina Bescansa, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón / Imagen de archivo - PODEMOS

La única mujer que fundó Podemos en 2014, hoy ha perdido las primarias para liderar su tierra natal. El paso de Carolina Bescansa ha sido 'singular': de acompañar a Pablo Iglesias y asegurar que es el único que "juega un papel en el imprescindible" en el partido morado a preparar un plan para arrebatarle su liderazgo. O de secretaria de Análisis Político y coordinar la campaña con las que se presentaron a las pasadas elecciones municipales y autonómicas a no tener un sitio en la dirección de la formación. Para muchos dirigentes de Podemos, este ha sido su último pulso y Bescansa tampoco ha desvelado qué espera hacer ahora con su futuro político.

Los resultados de las primarias gallegas se han conocido este jueves. En total, 3.172 militantes han acudido a votar y han dado la victoria a Antón Gómez-Reino, aunque ha sido una batalla muy reñida. El portavoz de En Marea en el Congreso, y afín a Iglesias, ha obtenido un respaldo del 54,98 %, mientras que Bescansa y su lista liderada por mujeres ha logrado el apoyo del 45,02 %

La decisión de Bescansa de presentarse como candidata a la secretaría general en Galicia puso patas arriba a la formación, que en la Comunidad Autónoma tiene muchas más dificultades de las que quisiera. Un sector, el que sigue a la exsecretaria general, Carmen Santos, apoyó a la todavía diputada madrileña. Pero tanto miembros de la dirección de Podemos como militantes gallegos opinaron que era un intento de seguir haciendo política desde Madrid.

Bescansa, desde la fundación de Podemos, ha estado inscrita en Madrid, frente a Gómez-Reino que ya es portavoz de En Marea

Ya desde el anuncio de la candidatura se alegó que Bescansa, profesora en la Universidad Complutense, reside en la capital desde hace años. Y, aunque visita Galicia con frecuencia, algunos militantes aseguran que hasta ahora no se dejaba ver en los actos del partido en la comunidad. Además, Bescansa ha estado durante cuatro años y medio (desde la fundación de Podemos) como inscrita del partido en Madrid, hasta que este verano cambió su afiliación a Galicia, justo después de hacerse público el citado documento para arrebatar el control del partido morado a Iglesias.

Bescansa no pasó de largo de estas acusaciones y en varias ocasiones ha alegado que la dirección "no se estaba portando bien" con ella. De hecho, llegó a afirmar que la Ejecutiva había complicado el proceso de participación al decidir que había que verificar el DNI. Un proceso que se repitió en Baleares y Andalucía, aunque la participación ha sido muy similar a las pasadas que llevaron a Santos a liderar las tierras gallegas, con sólo 51 votos de diferencia.

Las 'traiciones' de Bescansa a la dirección de Podemos

Lo que muchos dirigentes han visto como 'traiciones' es lo que les lleva a tener dudas sobre un nuevo sitio para Bescansa en el partido morado. Comenzó siendo la única mujer entre los fundadores de Podemos y formó parte del núcleo duro de Iglesias en el primer Vistalegre, junto con Errejón, Juan Carlos Monedero y Luis Alegre. Iglesias también la posicionaba a su lado como una candidata de confianza. En diciembre de 2015 en una entrevista a Público aseguró que si ganaba las elecciones tendría tres vicepresidentes a su lado: Montero, Errejón y Bescansa. Y estuvo varios años en la primera plana política.

Fue en Vistalegre IIcuando Bescanda comenzó a desmarcarse de Iglesias y de la dirección

Fue en Vistalegre II, en febrero de 2017, cuando comenzó a desmarcarse de la dirección. Bescansa abandonó la ejecutiva de Podemos y apostó por liderar, con Nacho Álvarez, una tercera vía intermedia entre los proyectos de Iglesias y Errejón. Ambos dirigentes impulsaron la iniciativa Pensando Vistalegre. Pero anunciaron que no presentarían sus propias listas ni que se integrarían en las que entonces se preveía que liderarían Iglesias, Errejón o Miguel Urbán. Bencansa también renunció entonces a sus cargos en la Ejecutiva y, junto con el que ahora es el Secretario de Economía de Podemos, criticó que el partido estaba "atrapado en un eje de confrontación entre dos compañeros".

Tras el 1 de octubre, cuestionó la actuación de Podemos respecto a Catalunya. Bescansa pidió a su partido que "hablara más a España y a los españoles y no sólo a los independentistas". Un día antes, Irene Montero sustituyó a Bescansa como portavoz de la Comisión Constitucional. Y, al mes siguiente, retó a Iglesias con una propuesta de la Constitución que presentó por varias ciudades, independientemente del resto de la dirección.

La caída con el plan para arrebatar el liderazgo a Iglesias

El último episodio fue el plan para desbancar a Iglesias. Tras filtrarse el documento, la dirección del partido no dio por zanjada la crisis hasta que la propia Bescansa asumiera su "responsabilidad". Como confirmó el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, en una rueda de prensa tras la Ejecutiva del partido, decidieron no tomar medidas, pero la herida abierta pasaría facturas y desde entonces la mayoría de dirigentes no confiaban en que consiguiera un puesto para las próximas elecciones.

El documento para desbancar a Iglesias marcó la distancia definitiva entre Bescansa e Iglesias y Errejón

No caló el discurso de que el documento fuera filtrado "por error" desde su equipo. De hecho, este medio pudo comprobar que había sido enviado desde su móvil de diputada y que  carece de equipo propio. Errejón renegó de formar parte del plan en el que se intercambiaban sus apoyos para que Bescansa le apoyara en Madrid, y él la apoyara para liderar el partido. Tras toda la polémica, Bescansa declinó la oferta del candidato a liderar la Comunidad de Madrid para ser el número dos en su lista madrileña, aunque después de la filtración tampoco estaba en pie. Además, Bescansa también dejó claro que no se le pasaba por la cabeza dejar su escaño de diputada.

Tras ello, Iglesias aseguró que no habla con Bescansa desde que se filtró el documento y las relaciones con la mayoría de miembros de la dirección y buena parte de diputados es muy tensa. El futuro es muy incierto porque ya tiene descartados los puestos en las principales patas de Podemos, y Galicia también ha dejado de ser una opción. Por ello, la batalla perdida en las primarias se ha visto como la última opción de Bescansa en Podemos. 

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