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Gobierno de coalición Sánchez da un golpe de autoridad con los nombramientos e Iglesias lo admite

Moncloa dice que en Unidas Podemos no pueden estar molestos porque se han cumplido los compromisos adquiridos con este partido. Desde la dirección de la formación morada admiten que no tienen por qué saber los nombramientos del PSOE.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias durante la investidura en la que fue elegido presidente el candidato socialista. / Eduardo Parra - Europa Press

manuel sánchez / beatriz asuar

Pedro Sánchez quiso dar un golpe de autoridad y dejar claro este jueves, con sus primeras decisiones en torno al Gobierno, que el presidente es él y que solo a él le corresponde diseñar el Gobierno, decidir sus miembros y fijar su estructura.

Fuentes de La Moncloa indicaron, en este sentido, que no entienden el malestar que surgió en Unidas Podemos por estas primeras decisiones de Sánchez, ya que recuerdan que el presidente cumplió con los compromisos a los que llegó con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

Dichas fuentes apuntan que Sánchez negoció con Iglesias el diseño de la estructura y los cargos que corresponden a la formación morada, pero que el presidente tiene su propia estructura ministerial con dirigentes de su propio partido o personas independientes.

También niegan que el hecho de que haya cuatro vicepresidencias sea para quitar relevancia a Iglesias, y recuerdan la importancia del cargo que va a ostentar y de las áreas tan importantes que quedan bajo su responsabilidad.

Parece que Moncloa quiso mostrar que Sánchez es quien dirige y decide

Lo cierto es que desde La Moncloa parece que se diseñó una estrategia de comunicación claramente dirigida a demostrar que Sánchez es el presidente del Gobierno y quien configura y decide quién está en el Consejo de Ministros.

Así, en un goteo de comunicaciones, primero se confirmaron oficialmente los nombramientos que ya se conocían de Unidas Podemos. Y, a partir de ahí, se empezó a informar de los nombramientos ya de dirigentes socialistas, de las áreas de las que se ocuparían en las otras tres vicepresidencias anunciadas y de la nueva portavoz de la coalición, María Jesús Montero.

Sánchez, además, volvió a desmentirse y, tras haberse informado nada más ser nombrado presidente de que no se anunciaría hasta la próxima semana la composición de los miembros de su Gobierno, en la tarde del jueves se comunicó que este domingo, 12 de enero, informará al rey de quiénes estarán en el Ejecutivo, y el próximo martes se celebrará ya el primer Consejo de Ministros.

La dirección de Podemos rebaja la tensión

En un primer momento, Podemos mostró cierto "malestar" ante los medios de comunicación por el anuncio de la cuarta vicepresidencia. La razón es que hay quienes entienden que, tras dos meses negociando, se tendría que haber pactado que habría una vicepresidencia más de las previstas al principio. 

Sin embargo, fuentes cercanas a Iglesias aseguraron a Público a lo largo de la tarde que no existe tal "malestar" y que ni saben ni tienen por qué saber los nombramientos del PSOE. Un intento de no entorpecer los primeros días de la formación del Gobierno de coalición.

La dirección intenta rebajar la tensión, pero hay cierta inquietud por el peso político de Iglesias

Fuentes del grupo confederal reconocieron este miércoles que había cierta tensión por las filtraciones de Unidas Podemos sobre sus ministros. Eran conscientes de que esto no le había sentado bien al PSOE. Tampoco gustó que Iglesias diera una entrevista al programa de televisión El Intermedio el mismo día en el que Sánchez fue investido. 

Por esto mismo, asumen que aunque no se esperaran los anuncios de Sánchez, toca guardar silencio y no hacer ninguna crítica. Asumir que ahora el peso está en el presidente socialista y sus nombramientos. 

Tiranteces antes del inicio del Gobierno

Pese a que la situación se reconduzca, lo cierto es que ya se han generado tensiones entre las dos formaciones antes incluso de empezar a gobernar. Las coaliciones necesitan de mecanismos de control para que funcionen. Aunque ya se ha pactado un protocolo para esto y para resolver las discrepancias, en el grupo confederal asumen que será un proceso largo. 

La inexperiencia de las coaliciones en España convierte en un "reto" para ambas formaciones el hecho de empezar a coordinarse y trabajar superando las diferencias. 

Pero en el partido morado hay quienes insisten en que, pese a la buena fe con la que se han comprometido, la cuarta vicepresidencia tiene el objetivo de restar peso político a Iglesias. Estas fuentes recuerdan que Sánchez nunca quiso a Iglesias en el Gobierno y que, aunque ahora lo acepte, no se permitirá que tenga más protagonismo que el presidente. 

La cuarta vicepresidencia resta poder político a Iglesias

De hecho, ahora está en duda el número que ocupará la vicepresidencia de Iglesias. Lo único que está claro es que Carmen Calvo mantendrá el peso con la vicepresidenta primera de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática.

En Unidas Podemos asumen que no ha habido un cambio sobre el orden de la vicepresidencia de Iglesias y que la de Derechos Sociales seguirá siendo la segunda. Sin embargo, fuentes del Ejecutivo no quisieron confirmar el orden, dejando abierta la posibilidad de que la segunda vicepresidenta sea Nadia Calviño siguiendo la estructura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. 

La vicepresidencia de Iglesias asume la Agenda 2030, por lo que Iglesias tendrá una agenda propia internacional y visibilidad suficiente. Pero lo cierto es que cuatro vicepresidentes hace que el peso se reparta. 

Además, en los gobiernos de coalición del ámbito europeo el líder del partido minoritario suele ocupar una vicepresidencia que corresponde a asuntos de Estado. Ámbitos que le suelen dar una categoría más importante en el Gobierno.