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ExclusivaLas cloacas de Interior

Las grabaciones del comisario Villarejo y Castaño planearon un servicio de información para rusos con un diplomático

En el nuevo audio obtenido por 'Público', los dos comisarios imputados en el caso Tándem conversan sobre la creación de una empresa de inteligencia, en combinación con un socio de la Embajada de Rusia, para obtener entre 50.000 y 90.000 euros al mes de inversores eslavos a los que venderían "inteligencia estratégica" obtenida con los recursos del Ministerio del Interior

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Detalle del DNI electrónico de José Manuel Villarejo Pérez. PÚBLICO

A finales de 2005, el padrino de las cloacas de Interior, José Manuel Villarejo, y el comisario Enrique García Castaño ya se han convertido en socios de operaciones lucrativas efectuadas con los recursos y los contactos de que disponen en la Policía, y comienzan a planear nuevos negocios ilícitos, como el de proporcionar información estratégica a millonarios extranjeros; en un principio, de nacionalidad rusa. Aunque en el sumario del caso Tándem –en el que ambos están acusados de dirigir una organización criminal dedicada a cohecho, blanqueo, chantaje y otros delitos– se investiga también la entrega de información confidencial o documentos oficiales a sus clientes de Guinea Ecuatorial y de China.

Público ha tenido acceso a una de las primeras conversaciones en las que Villarejo y Castaño planean ese ese tipo de negocios –grabada por el primero el 2 de noviembre de 2005, al parecer en la terraza de un bar–, en la que el segundo empieza hablando de una oferta que ha recibido para dejar la Policía a cambio de un contrato de "5.000 euros limpios mensuales":

"Quiere que le hagamos información comercial. Inteligencia estratégica", explica Castaño.

"Quiere contratar una especie de investigador privado y cerrarlo en un precio y ajustarlo", le responde Villarejo. "Esa información no sale de los árboles. ¿El tema de gastos es aparte?"

Pero enseguida pasan a hablar de lo que puede ser un negocio mucho más sustancioso, que pueden emprender con un amigo de Castaño de la Embajada de Rusia en Madrid:

"Macho, si sois vosotros tres, coño, pues tenéis diez mil al mes… por el morro".

García Castaño: Y el otro día me viene un ruso de la Embajada, un amiguete mío que es muy buena persona, un tío cojonudo, y me dice: “Vamos a comer”. Vamos a comer y me dice… Es que todo el mundo está buscando lo mismo. Me dice: “Mira, yo, con el tema de la Embajada vienen inversores y viene gente… ¡Estafados! Auténticas estafas que hace aquí en España”. Por ejemplo hacer una gestión para obtener la tarjeta de residencia y pedirle 15.000 euros y después es mentira… después que si el informe de fulano que va a montar una empresa aquí o va a hacer una pequeña inversión aquí y otro ruso u otro ucraniano que le va iba a hacer, lo va a llevar, y resulta que cuando lo pone a llevar "me viene aquí y me entero que es un tío que tiene antecedentes penales"… O sea, dice, “¿por qué no nos tomamos una cerveza ahora que tenemos...? [no se entiende porque pasa un camión]” Dice el ruso, el cabrón [riendo]

Villarejo: Dile que tú ya la tienes, joder.

G.C: Sí, pero él tiene la idea muy clarita… Nada de vender palos: "Estar enterado y hacer como una iguala, que trabajen con nosotros todos los empleados de esta gente que vienen, que yo los conozco por el impuesto que pagan, y me van a dar mil euritos todos los meses o los 1.500 todos los meses"… Él piensa con esa mentalidad, ¿no? Son gestiones… son gestiones de chichinabo, ¿eh?

V: No suena mal… Lo que pasa es que… No suena mal y…

G.C: Que son gestiones… dice que no son gestiones de esas cosas raras. Normalmente lo que quiere esa gente… Dice que en España rusos hay 12.000. Y legales, 5.000. Esos son los rusos, los rusos de verdad, nacidos en Rusia. ¡Que tengan pasaporte ruso hay unos 60 o 70 mil! ¡Pero esos no son rusos!

V: Sí. Pero, vamos: empresarios o tal y cual con los que hacer la iguala… ¿por lo menos hay cien tíos? ¿No?

G.C: Sí, sí, sí. Por lo menos tiene… 40 o 50 ahora mismo. Y en cuanto esto se empiece a correr entre ellos… De que ven que nosotros somos serios y que no les hemos dado ningún palo, que no somos ladrones, dice: “Como la leche”. Como la leche, pero claro…

V: Eso es una industria. Es decir, si ahora tiene…

G.C: ¡Sí, sí, los tiene! Pero, claro, tú estás pensando en el... eso. Pero claro, tú les das...

V: No, no, no, no [interrumpe y no se entiende a Castaño]. Yo te hablo…

G.C: Estamos, Víctor Losada, que es su amiguete, el ruso y yo. Estamos en una mesa, pero con tranquilidad. Pero ellos no dicen que pida la excedencia, no. De montarla, alguien, un testaferro, y después empezar, mira: aquí Vladimir que necesita saber esto… o la gestión de no sé qué… aquí Pepito no sé qué… y así. Dice: “En cuanto empiece a conocerse la empresa… te irá de puta madre”, dice el cabrón. Porque el tío no se quiere ir pa Rusia, se quiere quedar aquí durante unos años…

V: Ya. Si es así…

G.C: Sí, sí, simple, muy simple.

"Si son 50 o 60 tíos, a una iguala de mil euros al mes, son 50 o 60 mil euros... Yo encantado. ¿Hacemos tres partes?"

V: Como dice, si estamos hablando de que son 50 o 60 tíos, a una iguala de mil euros al mes son 50 o 60 mil euros. Y, claro, eso, vamos a ver, se puede… ¿Y qué hacemos? Porque, yo, encantado, mira. ¿Hacemos tres partes? Porque se puede hacer una parte para pagar impuestos, porque obviamente, si vosotros queréis cobrar en B, obviamente pues hay que pagar unos impuestos…

G.C: No, no, hay que pagar impuestos. Una empresa tiene que facturar o algo, ¿no?

V: Tienes que facturar y tienes que pagar impuestos, joder. Pues un tercio para vosotros, otro tercio para mí y para mi tinglado de empresas y otro tercio para pagar los impuestos. Y no hay ningún problema en montar un tinglado más aparente que la hostia. Y con la buena pinta que tiene y tal…

G.C: Y tampoco ha de ser una empresa de lujo y tal…

V: No, hombre, pero la oficina ya la tenemos… ¡Que eso son gastos! Tú ten en cuenta que montar una oficina y montar un despacho, y montar no sé qué y tal… Cuando acuerdas te estás metiendo en un millón de pelas al mes. Cuando acuerdas, y secretaria y tal. O sea que esa parte ya está resuelta. Y luego tienes el tema de las gestiones, que eso hay que, hay que dedicar pues gente. Yo tendría que contratar alguien específico, claro para no detraerlo de los otros curros y tal. Y vosotros con los datos y, efectivamente, es una cuestión de… con la apariencia de representación que da el tinglado y tal y cual… Oye, yo no tengo ningún inconveniente… Calculándolo por esa… pueden ser, macho, treinta mil, treinta mil, treinta mil. Je, je, ¿entiendes? ¿Qué quiere decir eso? Macho, pues que si sois vosotros tres, coño, pues tenéis diez mil al mes… por el morro.

Sin duda, Villarejo pretende llevarse la parte del león del negocio de venta de información a los rusos, pero en verdad él ya dispone de una "apariencia de representación" impresionante en la sede de su imperio empresarial: la planta 9 de la Torre Picasso de Madrid.

Tampoco cabe duda de que ambos policías –sobre todo, Villarejo– saben que lo que pretenden hacer es delictivo, como queda claro por lo que dicen a continuación:

"Hay que buscar un elemento de comunicación, digamos, seguro. Porque, si no, terminamos presos todos"…

V: Hombre, ahí sí que hay que buscar un elemento de comunicación, digamos, seguro. Porque, si no, terminamos presos todos…

G.C: Claro, porque es otro ganado…

V: No, porque, claro, y aparte de que es otro ganado, ya sabes cómo son los sencillos. Nos oyen a ti y a mí hablando de mucho ruso a la vez y durante meses… y "no veas el lío que tienen aquí montado", ¿no? O sea que en ese sentido… Ahora, macho, desde luego un tinglado de esos… más luego los acuerdos que nosotros tenemos entre tú y yo de que sigan entrando temillas y tal y cual… Pues entonces sí te encuentras de pronto que pueden ser… ¿sabes? Entre unas cosas y otras pues de doce, trece, quince mil euros al mes casi. ¿Entiendes? Quiero decir que entre lo que es el reparto…

G.C: Yo con cinco me conformo…

V: ¡No! Pero bueno…

G.C: Digo más: ¡Con cuatro! también me conformo. Con cuatro. Tampoco hay que abusar.

V: Yo, el otro problema que veo… Bueno, yo sé lo que son la exclusividad de trabajar para tal y por cinco mil euros al mes no es el cachondeo que nosotros nos tenemos…

G.C: No, no, no, no, no…

V: ¡Es trabajar a tope! Y nosotros, claro: ¡venga, va! Y pasa una semana, pasan dos… "Ya te lo daré, no sé qué". Eso es una cosa y otra hacer eso. Eso es trabajar muchas horas y como los yanquis. A cualquier empresario duro... están por la mañana y por la tarde, y “no me has hecho esto y no sé qué no sé cuantos”. La gestión ésta al teléfono y pum, pum… Y claro, es trabajar a tope. O sea, un tío que te tiene así, digamos, full-time es porque te quiere estrujar las 8 o 10 horas que tal. Con lo cual, ni es tu estilo…. (tampoco es el mío), ni es tu estilo…

G.C: Cuando hay que estar las 24 horas, estamos, pero…

V: Nosotros estamos a otro nivel. Tenemos que estar arropados con un equipo de trabajo que es el que haga el día a día, y nosotros intelectualmente diseños e historias… temas puntuales y tal… Tocarnos la polla, ¿entiendes?

G.C: Eso suena muy bonito…

Claro que suena muy bonito. Y por supuesto que están "a otro nivel" que el resto de los mortales. Pero la carrera que emprende ese tándem a partir de entonces acabará por llevarles, muchos años después, detrás de las rejas.

...CONTINUARÁ

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