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Granados arremete contra Cospedal: fue ella quien adjudicó las obras del metro ligero

El exdirigente del PP madrileño salpicó, en su primera declaración en la Audiencia Nacional,  a Cifuentes y a Aguirre.

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El exconsejero madrileño Francisco Granados, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional donde presta declaración como investigado ante el juez del caso Púnica, Manuel García Castellón. EFE/Emilio Naranjo

El ex número tres de la Comunidad de Madrid Francisco Granados ha vuelto en una nueva declaración en el caso Púnica a poner el ventilador en marcha para arremeter, esta vez, contra María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, ministra de Defensa y su sucesora en la consejería de Transportes.

Si en su primera confesión ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón señaló a Ignacio González como el político del PP que manejaba la caja B para promocionar a Esperanza Aguirre en actos electorales, con conocimiento de Cristina Cifuentes, esta vez ha tocado a Cospedal.

Granados clama e insiste en que Cospedal era la consejera de Transportes cuando se adjudicaron las obras de Metro de Madrid investigadas en la causa. En concreto, las obras del metro ligero a Boadilla del Monte (Madrid) adjudicadas a finales de 2004 cuando él había sido ya destituido.

Sin embargo, Granados figura como investigado por esta adjudicación, después de haber sido acusado por ello por David Marjaliza, empresario de Valdemoro (Madrid), epicentro de la trama Púnica y colaborador actual con la Justicia.

Por ello, Granados ha recurrido esta acusación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Su defensa insiste en que las obras del metro fueron adjudicadas el 3 de enero de 2005, cuando Cospedal le sustituyó en Transportes el 21 de diciembre de 2004. Y si bien los trabajos técnicos se hicieron en su época, la adjudicación final fue obra de la actual ministra de Justicia.

Marjaliza sostiene que Granados amañó la licitación de esta obra y que se repartió a partes iguales con él y con el exdirectivo de OHL Javier López Madrid un total de 3,6 millones de euros. En cambio, Granados rechaza que “este señor” –como ahora se refiere a su examigo- interviniera en estos proyectos al tratarse de temas “muy complejos”.

Granados comparecerá nuevamente ante el juez el próximo día 15, porque no ha dado tiempo a entrar en más detalles en su declaración, que ha tenido momentos broncos por el interrogatorio al que le sometían las fiscales del caso.

La Fiscalía han incidido en la supuesta caja B del PP de Madrid, con la que se financiaron actos para promocionar a la entonces presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre. Este dinero lo manejaba, según él, Ignacio González, expresidente de Madrid, y su mano derecha Cristina Cifuentes, la actual presidenta autónoma.

Francisco Granados ha sido preguntado por su agenda incautada, en la que aparecen anotaciones “in” y “out” de dinero. El dirigente madrileño ha dado una versión que ha enfadado a las fiscales: para él, “i” y “out” no son entradas y salidas de dinero, sin personas que asisten a eventos del partido.

En una nueva vuelta de tuerca, ha negado haberse llevado dinero de donaciones al PP ni de comisiones de empresas por adjudicaciones. Las siglas "JEC" no se corresponden al presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales, sino a "juntas de educación concertada"; "JLM" no sería el exconsejero de OHL Javier López Madrid, sino "juntas locales municipales", ni "LD" el expresidente de Isolux Luis Delso, sino "alguien de Educación" que no recuerda.

También ha negado que las cantidades anotadas con las siglas "ME" (yo, en inglés) fueran para él mismo, informa Efe. De hecho, en declaraciones a los periodistas a su salida, ha puesto en duda el trabajo policial a la hora de interpretar las siglas: "Esto de jugar al tetrix para ver qué me cuadra aquí, corto los apellidos por la mitad, esto me viene bien en ingles, esto me viene bien en español...", ha criticado.

Respecto a un chalé en Valdemoro que quiso construirse, ha asegurado que contrató un arquitecto para que le hiciera un proyecto, pero que cuando el asunto se publicó en Público en 2009 la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre le llamó y le preguntó si tenía mucho interés en la casa, a lo que respondió que no, por lo que Aguirre le recomendó que dejara el proyecto, cosa que hizo.

Otro de los aspectos por los que se le ha interrogado son los actos de inauguración de obras del metro que pagaron las constructoras de esas obras y se adjudicaron a una empresa de la Púnica, Waiter Music, entre los que destaca una actuación de Isabel Pantoja.

Granados ha dicho que contratar a esta cantante fue un "capricho" de Aguirre, quien le trasladó su petición al entonces asesor de prensa del propio Granados, Edelmiro Galván, y éste se lo dijo a su vez a Jesús Trabada, ex consejero delegado de la empresa pública Mintra, que adjudicó las obras del metro.

Sin embargo, Granados ha asegurado que él no sabe a quién se adjudicó finalmente la contratación de la actuación de la tonadillera.

Sobre un coche Mini que conducía y que en 2006 se incendió, tras lo que salió a la luz que estaba a nombre de una constructora de Valdemoro, Granados ha dicho ante el juez que estaba tramitando su compra y se lo dejaron para probarlo un fin de semana, cuando ocurrió el incendio.

En declaraciones a los medios a su salida, Granados ha asegurado que, "para tranquilidad de todos los madrileños", las obras financiadas con el Programa Regional de Inversiones y Servicios de Madrid (Prisma), las realizadas en el metro de Madrid y de Boadilla del Monte "se han adjudicado con una limpieza ejemplar".

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