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Investidura ¿Y ahora qué pasa tras la derrota de Sánchez? Guía para no perderse hasta las... ¿elecciones?

El candidato socialista tiene dos meses para encontrar apoyos que le garanticen la investidura. En caso contrario, se abre el abanico de aspirantes, quienes necesitarían el visto bueno del rey. Si nadie se presentase el 23 de septiembre, los electores estarían convocados a unos comicios el 10 de noviembre. Al menos, la campaña no durará dos semanas, sino sólo una.

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en una obra del artista TVBoy en Barcelona. / EFE

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Unidas Podemos tiende la mano al PSOE después de que el Congreso rechazase la investidura de Pedro Sánchez por segunda vez con 124 síes, 155 noes y 67 abstenciones. La formación morada está convencida de que hay margen hasta septiembre para poder negociar con los socialistas un Gobierno de coalición y evitar así la convocatoria de unas nuevas elecciones, la infructuosa amenaza del candidato para intentar salir victorioso de las negociaciones.

"Es una irresponsabilidad poner eso sobre la mesa", ha lamentado Ione Belarra, la portavoz del partido de Pablo Iglesias, en la línea de las franquicias autonómicas, que consideran que este revés en la Cámara Baja “no es el final de nada”, en palabras de Jaume Asens, diputado de En Común Podem.

El PSOE, por su parte, ha criticado la "ambición desmedida" de Unidas Podemos, que perpetúa un bloqueo “muy grave” junto a “las tres derechas y el independentismo más intransigente”. Así se manifestó el secretario general del grupo socialista en el Congreso, Rafael Simancas, quien evitó adelantar si el presidente en funciones volverá a intentar la investidura para seguir instalado en la Moncloa.

Dos meses para recabar la mayoría en el Congreso

El fracaso de Sánchez en la votación activa un plazo de dos meses para recabar la mayoría del Congreso. Si no es el caso, los electores tendrían el 10 de noviembre una nueva cita con las urnas .

El artículo 99 de la Constitución regula el procedimiento, que comenzó con la primera votación, también fallida, celebrada el pasado 23 de julio. A partir de ahí, durante sesenta días, Sánchez podría garantizarse los síes suficientes, pero también se abre el abanico de candidatos. Para saber si los hipotéticos aspirantes cuentan con suficientes adhesiones, el rey realizaría consultas a los líderes de los partidos y, una vez terminadas, encargaría que se sometiesen al escrutinio del Hemiciclo.

Sin candidatos, habría elecciones el 10-N

Si el 23 de septiembre no hubiese ningún candidato, se disolverían las Cortes y el Boletín Oficial del Estado (BOE) acogería el real decreto de nueva convocatoria electoral. Dos días después, tras ser expedido y publicado en el citado diario, comenzaría una cuenta atrás de 47 días para la repetición de elecciones.

Pueden ir reservando mesa en su colegio electoral para celebrar otra fiesta de la democracia el domingo 10 de noviembre, aunque siempre le quedará la alternativa de oxigenarse durante el verano y esperar a ver qué pasa en septiembre. En el peor caso (hay elecciones y usted se pierde la celebración), siempre le quedará votar anticipadamente por correo. Y, en el mejor del peor caso, la campaña no durará dos semanas, sino sólo una.