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Investidura de Sánchez Del principio de acuerdo a la amenaza de la repetición electoral: el giro de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias

Hace más de un mes que Sánchez e Iglesias se reunieron en la Moncloa. Ambas partes valoraron positivamente el encuentro pero llegan a una segunda cita sin haber avanzado en nada. Podemos mantiene su apuesta por el Gobierno de coalición mientras que los socialistas lanzan un órdago al partido morado al poner sobre la mesa otras elecciones.

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Pedro Sánchez recibiendo a Pablo Iglesias en la Moncloa / EFE

Todos los partidos políticos observan desconcertados los movimientos de Pedro Sánchez. O, mejor dicho, los 'no movimientos' y la falta de negociaciones para conseguir apoyos de cara a una investidura. El presidente en funciones se reúne este martes con Pablo Iglesias, Albert Rivera y Pablo Casado, pero ni siquiera hay una base previa preparada para estos encuentros. Unidas Podemos es el grupo que se encuentra más expectante ante la postura del PSOE: hace quince días que no tienen ningún contacto formal sobre el futuro Gobierno. Se ha pasado de un "estamos de acuerdo en que nos tenemos que poner de acuerdo" a amenazar con la repetición de las elecciones generales. Nadie conoce las propuestas o los pasos que dará Sánchez con las reuniones.

"La alternativa a una investidura viable es la repetición de elecciones. Y las urnas también tienen memoria", ha asegurado el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, este lunes. Un órdago para todos los partidos, pero sobre todo para Unidas Podemos que hasta las elecciones del 26-M era el "socio preferente". A partir de la jornada electoral los socialistas consideran que se ha abierto "una etapa nueva". Hay dirigentes del grupo confederal que se preguntan qué ha cambiado de un día para otro: sólo encuentran motivos electorales.  

Este martes Sánchez e Iglesias se vuelven a ver las caras, aunque ahora será en el Congreso. El ambiente es diferente tras quince días sin contacto entre los dirigentes. El líder de Podemos consideró que la reunión en la Moncloa fue "un punto de partida bueno" y que había "una disposición de ambos para llegar a un acuerdo". Sánchez afirmó que había sido un "encuentro positivo y constructivo", pero después llegó el silencio del PSOE y no se ha avanzado en la búsqueda de un entendimiento. 

El secretario general de Podemos ya ha expuesto sus planes por lo que está a la espera de la propuesta del candidato socialista. De hecho, Iglesias este lunes ha rebajado sus peticiones y lo ha puesto más fácil al renunciar a exigir "ministerios de Estado" y pedir liderar carteras sociales. Competencias con las que puedan hacerse cargos de cambios, sobre todo, económicos y laborales como reducir la temporalidad o garantizar justicia fiscal. Apunta así a los ministerios de Trabajo o Hacienda o, cómo llevan en el programa electoral de las elecciones generales, crear una vicepresidencia de Nueva Economía. Aunque a día de hoy todos son ejemplos de posibilidades de acuerdo si el PSOE iniciara las negociaciones y no hay ninguna propuesta definida sobre la mesa.

Unidas Podemos descarta pedir una cargo concreto y si se abre una negociación priorizarían el programa y, después, los equipos 

De hecho, desde Unidas Podemos insisten en que los equipos y los nombres se negociarían después de pactar un programa. E Iglesias ya ha avanzado los ejes de un acuerdo: permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles, subir el SMI a 1.200 euros, reformas laborales, justicia fiscal, reducción de la jornada ordinaria a 34 horas semanales o una Prestación de Suficiencia de Ingresos con un ingreso mínimo de 600 euros al mes son algunas de las prioridades para el grupo confederal. Estas medidas frente a las bases generales que propuso Sánchez: la transición ecológica, el impulso a la digitalización de nuestra economía, la lucha contra la desigualdad y el refuerzo del papel de Europa. Políticas que podría llegar a acordar con Ciudadanos ya que las principales diferencias que se han evidenciado durante la campaña — y con el pasado pacto presupuestario entre el PSOE y Unidas Podemos — tienen que ver con las reformas laborales y fiscales. Pilares para los socialistas hasta las elecciones del 26-M y que, ahora, pierden fuerza ante el incierto futuro de las negociaciones.

Desde el entorno de Iglesias asumen que vienen semanas largas, duras y "con muchas presiones". Los socialistas, que llegaron a abrir la puerta a que miembros de Podemos entraran en el Gobierno, pero ahora la han vuelto a cerrar: "Con Podemos vamos a hablar de políticas y de programas sobre todo, por no decir exclusivamente de esto, y de los problemas que tiene este país". Hablar de cargos y de coalición no está en la mente del presidente en funciones, según ha asegurado Ábalos. 

Este martes se puede generar un pulso aún más fuerte entre las dos formaciones probando cuál aguanta más hasta la primera investidura, aunque hay quienes ya dan por hecho entre el partido morado que se llegará a una segunda investidura. Para los de Iglesias está claro que Sánchez quiere presionar y ser investido con la abstención de Ciudadanos aunque hasta ahora Rivera descarta completamente esta posibilidad. Tampoco entienden que llegue al momento de la votación sin tener los apoyos asegurados.

La dirección de Podemos, de momento, rechaza facilitar una investidura si no hay un Gobierno de coalición y aseguran que no tienen miedo ante otras elecciones. El PSOE, después de un giro a la derecha, deja vacío un espacio en la izquierda que puede levantar al partido tras el desplome del 26M. Pero, como ya ocurrió en 2016 ante el pacto de los socialistas y Ciudadanos, la decisión final estará en manos de la militancia de Unidas Podemos. 

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