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Irregularidades en el Ministerio Fomento entierra las denuncias por incompatibilidad al exsubdirector de Conservación por falta de "pruebas"

El escrito que recoge el archivo del procedimiento contra Carlos Bartolomé Marín asegura que no incurrió en incompatibilidad porque él no era "administrador único", sólo socio único y titular de todas las acciones. De hecho, Fomento obvia que la administradora única era su esposa, Silvia Longhi, que se declara desempleada en internet y asegura ser "licenciada en Bellas Artes y Restauración de Frescos".

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Íñigo de la Serna interviene durante la sesión de control al Gobierno en el Senado. EFE/Javier Lizón

Fomento ha decidido archivar la causa abierta por las múltiples denuncias por supuesta incompatibilidad del exdirector de Conservación, Carlos Bartolomé Marín, por falta de "prueba". En un escrito fechado el 19 de mayo, la directora general de Organización e Inspección, Virginia Pérez Alegre, concluye que "no se considera necesaria la propuesta de apertura de expediente de corrección disciplinaria contra el funcionario", y por tanto decide archivar esta actuación.

Pérez Alegre inició el pasado 30 de marzo el proceso previo a la apertura de un expediente sancionador contra Bartolomé Marín, después de recibir varias denuncias sobre su situación como socio único de la empresa Cabama SL, que controla una academia de preparación de oposiciones (PremFom). Marín también simultaneó con esta actividad su anterior cargo como jefe de la Unidad de Apoyo de la Dirección General de Carreteras, que dirige Jorge Urrecho Corrales, y del que tenía delegadas "todas sus competencias en materia de personal".

En abril, el ministro le apartó de la subdirección de Conservación, un día después de que este diario informase de las denuncias sobre su actividad. No obstante, la versión oficial fue que su destitución obedecía a la apertura del procedimiento de actuaciones previas que hoy ya se ha archivado.

"Claro que no se puede probar que haya trabajado más de 75 horas, pudo hacerlo desde su despacho"

En el documento al que ha tenido acceso Público la inspección asegura que "no existe prueba de que [su trabajo en la academia] suponga una dedicación superior a setenta y cinco horas anuales o incumplimiento del horario de trabajo". Marín aseguró hace un mes a este diario que su función en el centro es "dar apoyo moral" y de "orientación", y sostuvo que este trabajo le llevaba menos de treinta horas al año -menos de treinta y cinco minutos por semana. Para la Confederación General de Trabajadores (CGT) esta dedicación no es "viable, ni tiene ninguna lógica". "Claro que no se puede probar que haya trabajado más de 75 horas, pudo hacerlo desde su despacho", añaden desde Comisiones Obreras (CCOO).

El texto tampoco hace una sola mención a las "competencias en materia de personal" delegadas por Urrecho. Marín simultaneó durante años estas atribuciones con su trabajo al frente del centro que preparaba a los futuros opositores a ingenieros de caminos, canales y puertos del Estado. La academia presume en su web de que "entre el 75 y 80% de los aprobados se han preparado con nosotros en los últimos años".

Entre los motivos para sustentar esta actuación Pérez esgrime también que, a pesar de que Marín era socio único y controlaba el total de las acciones -según fuentes de Fomento también estaba al frente de la academia-, "la administradora única de la sociedad que se refiere es una persona distinta del funcionario señalado, por lo que éste no precisaría reconocimiento de compatibilidad". Obvia en su respuesta que la "administradora única" es Silvia Longhi, que en 2014 contrajo matrimonio con Bartolomé Marín, y que no tiene formación en las materias que se imparten en el centro.

La administradora: una licenciada en Bellas Artes y Restauración de Frescos

Además de ser administradora única de la empresa que controla la academia de Bartolomé Marín, Longhi oferta clases particulares de italiano en la web, y las imparte en la calle Senda Perdida número cuatro, en Alcalá de Henares. Es exactamente la misma dirección que consta en el Registro Mercantil como domicilio de la empresa Cabama Formación y Preparación de Oposiciones SL.

Según recoge su perfil en el portal Profeparticular.com, Longhi es "nativa italiana, licenciada en Bellas Artes y Restauración de Frescos, con más de diez años de experiencia en Italia". 

Su perfil de Linkedin sin embargo precisa que está en situación de desempleo. En él se identifica como "restauradora y decoradora con pintura", con "experiencia en falsificación de los materiales". También tiene "experiencia en restauración arquitectónicas y de pinturas murales", así como "en decoración de interiores". 

La administradora única de Cabama resalta entre sus habilidades ser "coordinador y jefa de obras, pintora, y decoradora". 

Fomento no alude a las denuncias sobre pagos en 'b'

La resolución de Pérez Alegre obvia también todas las acusaciones sobre el funcionamiento en 'b' de la academia. Este medio ha recopilado y publicado los testimonios de una decena de trabajadores de Fomento y exalumnos que aseguran que Marín cobraba en metálico, y asegura que en la mayor parte de los casos ni siquiera aportaba facturas. Estas denuncias no aparecían en los escritos remitidos a distintos departamentos por parte del CSI-F y de la Junta de Personal. Preguntado por este medio, Marín aseguró contar con documentos que acreditan que ha tributado por sus ganancias al frente de la academia, y se comprometió a facilitar estos documentos, aunque hasta la fecha no lo ha hecho.

"Una burla inteligente a la administración"

Según el escrito, la directora general de Organización e Inspección afirma haber incluido el criterio de la Oficina de Conflicto de Intereses, un departamento perteneciente a la Secretaría de Estado de Función Pública. 

Tras la difusión del escrito del archivo de las actuaciones contra Bartolomé Marín, desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) aseguran que el texto es "una burla inteligente a la administración". "Es una pena que no se dé el mismo trato a un funcionario de a pie a la hora de reconocerle compatibilidades", añaden, insistiendo en que el comportamiento de Marín "no es ético". "Que quien controla la academia tenga competencias en materia de personal es poco ético", apostillan desde CCOO.

Por su parte, desde el Ministerio de Fomento no han dado respuesta a la petición de información cursada por este diario. 

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